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hispânica

Banda Hispânica (collage, Floriano Martins)

Diego Manuel Emilio

Collage, Floriano Martins

 

Inverbe, de Diego Manuel Emilio

Alfredo Fressia

La edición de este libro de poesía es por lo menos curiosa. Ganador de un concurso propuesto por Supermercados Disco entre sus funcionarios, el poemario se presenta sobriamente editado y bajo un diseño de tapa de relativo buen gusto. Sin embargo, se omite el nombre de los posibles jurados y el poeta, llamado en cubierta "Diego Manuel Emilio", comparece en la solapa como Diego Cancela, nacido en Montevideo en 1971. El lector supone que el nombre triple y sin apellido haya sido el elegido por el autor, traicionado después por la edición.

También es infrecuente en la poesía nacional el extrañamiento que el poeta logra con los juegos tipográficos, de inspiración cibernética, con que se presentan los catorce extensos poemas de este InVerbe (Ed. de Supermercados Disco. Montevideo, 2001). En este "verbo" discursivo, in verbe, el significante se opaca y busca adensar el significado al juntar gráficamente las palabras, con aparente arbitrio, o según un ritmo que desconoce, con un desparpajo juvenil, "imberbe", la escritura normativa. Abriendo el libro al azar, el lector puede depararse con versos como estos, del poema "Ómnibus Optimista" ("/181/ Paso Molino /"): "Av LAH\ www.Miguelete.noche.sit/ (...) Despist@da, a~ntel pórtico de recreado castillito./ Divisado, justaeróbica de hilonegro,/ verdeplanilla plegadospantalones. [Blanco?]. Y el poeta acierta cuando juega a ciertos cambios tipográficos inesperados (el reiterado "T!mbre", o el "Bo7ón").

En cambio, no resulta especialmente inesperado que la poesía de Diego M. E., situada en su generación y en su primer libro, se construya sobre el tema nocturno, gótico, dark de esas estampas montevideanas donde el sexo y el crimen entran en un paralelo vertiginoso, que pintan ciber-altillos (sic) habitados por "andróginos conocidos", o contemplados en estados alterados de conciencia: "Biotípicos ritmos estroboscópicos flashes/ sinergéticos dancers en resonancia/ (...) Sintéticos sones fluorescente luznegra/ alternantes átomos en libres enlaces".

Más bien, llama la atención que el tema urbano, aquí específicamente montevideano, recuerde paradójicamente la vitalidad (y también cierto deslumbramiento) de la poesía vanguardista de los ’20. Siempre en movimiento, recorrida a pie, en ómnibus, en bicicleta, o aun contemplada desde el tren, la ciudad se va entregando por "flashes", una técnica que hoy no puede dejar de asimilarse al videoclip: "Grandilocuente Hospital de poliClínicas,/ CentenariaTorreOlímpica./ BancoHipoteca d’U, MSP, BancoRepública Od’U. (19VI)", o "Ciudadela arriba, simulamos bochorno./ Panamá, estrecha callejuela./ Juncal, cauto ziz zag./ Rincón, ecos taconeos, DNIC./ Suntuosas fachadas, déjà-vu. Bartolomé Mitre".

El lado barroco en la expresión de este poeta joven también lo pone en sintonía con otra actitud estética "fin de siglo". Así, los neologismos, esas palabras compuetas, o gregarias, que se aproximan a veces al mot-valise, pueden potenciarse en versos como estos: "Bajo lozanafronda ecoluminiscente brisaestática./ Estelarizado nocturno intragal@ctico". Y el poeta exacerba hasta la parodia cierto lenguaje de apariencia científica que se vuelve así sonido puro: "Nervióptico quiasmático entrecruzamiento./ Cintillaóptica cortexcerebral. Hipotalámicos/ actos’reflejos biyectivos conmutados."

El poemario es seguramente desparejo en los resultados, y el autor debería vigilar el ímpetu verbal cuando éste se extiende en segmentos (dispuestos como versos) de estructura repetida, que pueden traicionar aquel ímpetu y resultar monótonos (la lista de imágenes del "intraperímetro", por ejemplo, en "Policía Vieja"). Aun así, y felizmente, predomina en el conjunto una voz original, dispuesta incluso a reflexionar sobre sí misma. Eso también es infrecuente, como lo es siempre la aparición de un poeta.

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