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banda hispânica |
Juan Carlos Galeano |
| Juan Carlos Galeano (Amazonía colombiana, 1958). Poeta, traductor y ensayista. Ha publicado sus trabajos literarios en Latinoamérica, Europa y Estados Unidos. En 1986, publicó su poemario Baraja Inicial en Bogotá con Editorial Ulrika; Polen y escopetas, su estudio sobre la poesía de "la violencia" en Colombia, fue publicado por la Editorial de la Universidad Nacional de Colombia en 1997. El pollo sin cabeza, su antología del poeta norteamericano Charles Simic, fue publicada por la editorial Pequeña Venecia de Venezuela a mediados de 1999. Los muertos y los vivos, su traducción de la poesía de Sharon Olds, será publicado en 2001. Su poemario Amazonia y su colección Cuentos amazónicos aparecerán próximamente. Actualmente trabaja como profesor de literatura en la Universidad del Estado de Florida. |
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Em defesa da poesia 1. Quais as tuas afinidades estéticas com outros poetas hispano-americanos? Me inclino mucho por una poesía que sea capaz de reunir en su estilo los elementos de la llamada "alta cultura" y de la cultura popular. Y me parece que el mejor ejemplo de ello es un poeta como Nicanor Parra. En Colombia, varias personas han asociado algunos aspectos irónicos de mis poemas con los de un poeta colombiano de principios del siglo XX que se llamaba Luis Carlos López. Dicha relación me honra pues él fue un poeta que manejaba bien estos sistemas de lo culto y lo popular; otra asociación podría ser con un poeta como Luis Vidales. Otros poetas latinoamericanos que admiro son Jorge Teillier de Chile, y en Brasil un poeta como Raul Bopp, por ejemplo. 2. Quais contribuições essenciais existem na poesia que se faz em teu país que deveriam ter repercussão e reconhecimento internacionais? Hace falta poner en la mesa de discusión más a menudo la poesía que escriben las mujeres. Es cierto que la causa del descuido por parte de los críticos ha sido porque la mayor parte de la producción poética de las mujeres colombinas durante la primera mitad del siglo XX se dio con una poesía sensiblera y del peor romanticismo decimonónico; y que sólo a partir de los sesentas comienza a vislumbrarse una poesía más liberada en lo lírico y de representación más compleja de las experiencias vitales de las mujeres y de su participación en el mundo actual. Así que una crítica sobre las voces que se destacan y los aciertos y sus fallas podrían ser la mejor justicia para dicha producción que todavía se ignora mucho. 3. O que impede a existência de relações mais estreitas entre os diversos países que conformam a América Hispânica? Lo que ha impedido nuestras relaciones, me parece, es la ignorancia y pedantería de quienes nos gobiernan, incapaces de admitir que el compartir nuestras tradiciones culturales sólo puede enaltecernos y hacer que seamos más unidos frente a los países económicamente más poderosos que siempre están tratando de dictar y exportar a nuestros pueblos sus políticas culturales. Por fortuna, por lo menos a nivel de la poesía, en todos los países de América Latina se ve a los poetas tratando de cooperar y de unirse a través de los festivales y encuentros internacionales de poesía; también las revistas son verdaderos foros de discusión para las ideas e inquietudes de los escritores jóvenes. |
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Poemas Nubes Mi padre se vino a vivir al Amazonas para enseñarles a los indios a armar rompecabezas con las nubes. Para ayudarle a nuestro padre, todas las tardes mi hermano y yo corremos tras las nubes desocupadas que pasan allá arriba. Las nubes aparecen y desaparecen como si fueran pensamientos. Cerca de nuestra casa muchos indios hacen cola para armar rompecabezas con las nubes que les son más familiares. Aquí unas nubes se parecen a los árboles, y otras les recuerdan los pirarucús. Por allá los indios buscan una nube para completarle la cabeza a un armadillo. ACon el agua de los ríos y los juegos de ciudad@, les escribe mi padre a sus amigos, Anuestros indios se divierten y aprenden a pensar@. A mi hermano y a mí nos gustaría mejor que las nubes se volvieran merengues para comérnoslas con leche a la hora de la cena.
Cometas
Por falta de papel para hacer las cometas, echábamos a volar nuestras ventanas. Las ventanas con sus delantales blancos nos decían lo que miraban.
Pero los indios que veían volar nuestras ventanas no tenían ni casa ni ventanas para echar a volar siquiera una cometa. Era natural que los indios quisieran hacer volar alguna cosa. A cambio de pescado podrido, los gallinazos que volaban en círculos se dejaban amarrar un hilo al cuello y les servían de cometas a los indios. |