Clique aqui para conhecer o maior sítio de poesia da WWW! Quase 3000 poetas!

banda

hispânica

Banda Hispânica (collage, Floriano Martins)

Carlos Fajardo Fajardo

Carlos Fajardo. Nació en Santiago de Cali. Colombia. Poeta, investigador y ensayista. Filósofo de la Universidad del Cauca. Magíster en Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana (Bogotá) y candidato a Doctor en Literatura de la UNED (España). Cofundador y exdirector de la Corporación Si Mañana Despierto, dedicada a la creación e investigación de la literatura. Se desempeña como profesor universitario. Ha publicado entre otras obras Origen de Silencios. Fundación Banco de Estado, Popayán (1981), Serenidad Sitiada, Si Mañana Despierto Ediciones, Bogotá (1990), Veraneras, Si Mañana Despierto Ediciones, Santafé de Bogotá (1995), Atlas de callejerías. Trilce Editores, Santafé de Bogotá (1997) y varios ensayos nacional e internacionalmente. Ganador del premio de poesía Antonio Llanos, Santiago de Cali 1991; Mención de Honor en el Premio Jorge Isaacs 1996 y 1997, Mención de Honor Premio Ciudad de Bogotá,1994. Su libro Charlas a la Intemperie. Un estudio de las sensibilidades y estéticas de la modernidad y posmodernidad, fue publicado en noviembre del 2000 por la Universidad INCCA de Colombia. E-mail: carfajardo@hotmail.com.

.

Collage, Floriano Martins

 

Poemas

 

Dios se ha fatigado
(fragmentos)

1

Mis deudas con este siglo no han sido pagadas
ni las pagaré.
¿Para qué pagar deudas cuando todo se nos debe?
La vida ha sido vendida
y no han cumplido con el plazo previsto.
La muerte viene a escarbar mis vísceras.
El reloj que aferro a la muñeca también es mi condena
y escucho voces anunciando tiempos de fin.
No construyo sueños.
¿Quién dijo que los poetas construyen sueños?
La estirpe que los signa
es un largo cortejo de vacíos
apuntan palabras para poder soportarse
desean palpar lo que no se puede palpar
sus poemas son secos paisajes en un país abrupto
muy pocos para mencionar tantas penas.
Saben que han de morir
eso es lo exacto.
Su felicidad no alcanza para todos

5

He contado las estrellas contigo Yannis Ritsos
jugado como tú con la luna.
He sido encadenado también en islas malditas
oído las alas de mariposas en verano
olfateado la fatalidad en una mujer desnuda.
Ahora recorro tus tierras calcinadas
piedras y zarzas que suben por colinas
pequeñas cruces negras en la frente de los muertos
sin que nadie acompañe ese silencio en el crepúsculo.
Con tu pesada historia de mitos
estatuas que posan sus manos sobre algún hombro
hoy vierto un poco de sal en la longitud del día
para tomármelo a grandes sorbos sin ocultar el asco.
Porque el poeta no olvida.
Acurrucado en mi pequeña cámara
escribo por tantos poetas tomados en prisión
veo salir tu sueño por los barrotes de Leros y Yaros
hacia planicies sin fin
coroneles que incineran libros llenos de epitafios.
Alguien todavía duerme a mi lado y cae tu libro al suelo
como otras veces han descendido los brazos.
Habrán de ser justos contigo algún día
y justos con los que estrellaron su canto
en los estruendos de aturdidas campanas.
Yannis Ritsos, todo adquiere un nuevo color cuando te leemos:
los presos y las niñas caminan bajo árboles de luz
las mujeres se tornan tristes y hermosas.
Verano y otoño.
Así te vemos poeta
parado entre estatuas que ríen o lloran sobre las ruinas

21

La otra parte, ¿dónde está mi otra parte?

Alguien me quita la vista del día. Alguien roba mis sábados de los almanaques, los fuertes vientos de las terrazas. Alguien detiene el sol y lo destierra de mis ventanas.

No es posible gritar. Se puede aullar a la luna, pero la han exportado de mis cielos.

La otra parte. ¿Dónde está mi otra parte? Aquella saludable y tierna, la que escribió poemas de calles con soles y frondosos árboles; la que habló del verano ¿dónde está?

Alguien quita la tranquilidad de mi luz, deja sombras allí donde antes existían barrios de infancia. Alguien que soy yo mismo y otros invitados, me han despojado de mis cortinas y abierto agujeros en los cuales sólo veo pasadizos sin fin.

¿ Dónde fui? ¿Adónde fueron los poemas de amor y soledad de ti?

31

Los muertos
no tienen donde esconderse

Yannis ritsos

Los muertos no dicen nada. Se les ve tan callados.
Demasiadas palabras dijeron. Ahora no hablan.
Es tan difícil para ellos ocultar lo que les dejó el tiempo
la línea de la vida.
Rígidos como han quedado
¿Quién puede descifrar sus gestos, esos pétreos ademanes?
Si pudieran hablar.
Pero mejor así.
Cuánta desilusión nos han evitado conocer
cuánta verdad.
Les debemos el sueño.
Aquel silencio ha hecho inventar espejismos
un futuro de fábulas.
Que no hablen
y nos dejen aquí
adivinándolos

33

Sé infiel a tu ciudad. No te quedes esperándola. Es probable que ya haya llegado convertida en quimera y tu cuerpo ande perdido en otras calles, buscándola en el olvido. No importa en todo caso.

Sé infiel a tu ciudad, pues a ella le es inútil, indiferente, que habites sus rincones y trates de esculpirla con palabras.

Bajo sus lluvias olvida el primer y último amor que en ella hayas poseído. En sus calles, casa por casa, en todas las esquinas, no esperes sus eternas y falsas promesas. Las ciudades se desgastan igual a los ojos que miramos fijos durante años.

Marcha. Aférrate a tus sogas. Viaja bajo otros soles siendo infiel incluso a tu muerte

retorno ao portal da banda hispânica