Endereço postal, expediente e equipe

|
|
Carlos Calero nace en Masaya, Nicaragua en 1953. Licenciado en
Ciencias de la Educacion y se dedica a la enseñanza del español y la literatura. Ha
publicado en revistas de Nicaragua, Costa Rica, Cuba y otros países. Forma parte de la
Generación de los 80, no ha publicado en forma de libro aunque tiene varios inéditos.
Cree con fidelidad al texto que la mejor edición es el mismo poema. La poesía es la
mejor lectora del signo del tiempo que se vive en instantes, utopía, evocaciones,
complicidad con la realidad exterior y del subconsciente. El poeta convoca las voces y lee
su realidad que dice y desdice todas las realidades posibles del texto literario. El
escritor debe preocuparse por su paisaje cotidiano, su naturaleza, su vitilidad de hombre,
la consciencia de la verdad, y si hay nostalgia que la vitalidad sirva de soporte a los
recuerdos. Contato:
caleroca@costarricense.cr. |
1. ¿Cuáles son tus afinidades
estéticas con otros poetas hispanoamericanos?
Hablar de afinidades estéticas, de alguna manera,
acierta y difumina el producto personal; como también revela los intertextos conscientes
o intuidos a nivel de producción estética en la dinámica de la búsqueda inmediata
cuando se trabaja con una idea poética o de visión de milagro o sortilegio que evoca en
los estados racionales de nuestro ser el poeta que has leído o convocado.
Darío en lo que es la música y el espíritu de
búsquedas engrandecen el ejercicio del poeta. Nos transmite la limpieza del verso y la
proximidad a la carne del mundo. Vallejo por su acendrado humanismo doloroso y consciente.
Cardenal en esa aproximación al interior decir de las cosas externas, de la misma
Nicaragua Ernesto Mejía Sánchez y Joaquín Pasos pues ambos introducen en la bolsa de
las palabras lo que uno tiene de identidad y popular, palpan en el fondo de la existencia
la ritual proximidad a las costumbres y el acento universal de las palabras.
2. ¿Cuáles son las contribuciones
esenciales que existen en la poesía que se hace en tu país que deberían tener
repercusión o reconocimiento internacional?
No dudamos que Ernesto Cardenal, Ernesto Mejía
Sánchez, el genial Carlos Martínez Rivas, José Coronel Urtecho y otros más jóvenes
enriquecen la lengua literaria del continente hispanoamericano desde Nicaragua. Tienen
sello y firma de talladura y cincelados laureles en el libro de la memoria poética de
nuestro continente.
3. ¿Qué impide una
existencia de relaciones más estrechas entre los diversos países que conforman
Hispanoamérica?
Uno de las paradojas más
desconcertantes del mundo actual es el término globalización de la cultura. La voluntad
política de los grupos de poder soslayan una auténtica política de promoción de la
literatura, hay orfandad y desérticas realidades en la promoción de ediciones y
proyectos culturales que revele nuevos talentos, pues importa el objeto material como fin
supremo de la felicidad de la época contemporánea. No estaría mal una especie de
confederación continental de los poetas para unirnos en red de destino y sobrevivencia
que preserve la esencia de la cultura latinoamericana. |
poemas
PROCESIÓN DE PASOS
Con saludo de palabra y caminos para Erick
Aguirre.
Pasos en travesías misteriosas.
¿Serán los rostros pétreos o rumores culposos?
Por su levedad encarnan milagros videntes
con la planta del pie tierno
hincada en los adoquines de vías odiosas.
Otros como en balancín
nos hacen ascender fálicos
hasta los glúteos de felpas espumosas,
y nos excitan con pálpitos orgiásticos.
Pero los pasos de un poema no se anuncian
están por todos los pasos llenando vacíos del asombro,
en calurosos aposentos, tal vez labios de carnosidad rosa;
nos llevan felinos al olor del pubis
y con gruñidos nos conducen
por el laberinto funerario de los precipicios.
Van y vienen
con sustos amatorios u odios de ángeles;
al cráter de la soledad en unción nos invitan,
donde con rencores
irrumpen los recuerdos sus ventiscas:
pasos del tedio, amedrentado caos
que ciego husmea perplejidad de las ventanas;
pasos con muerto goteando aceite de los huesos
en palidez de búho ciego enterrado con el alba.
La calle está en procesión de pasos
y da miedo poner los nuestros
sobre la crónica solar que chamusca los regresos.
DISEÑO POLÍTICO
Diseño del sueño, límite del cielo a contra-pelo,
oscuro talismán que custodiamos
en borde de almohada para las posesiones;
separación de universos
y no cuenta el filósofo del narciso,
frotar la lámpara con vida anclada,
la arena del destino,
patrimonial o insoluble ejercicio de lo futuro:
el yo empotrado en la levedad de los caprichos,
animal de costumbre y política
con galaxia social a techo de cielo vasto y cubierto,
con riesgo administrativo,
el guante encerado con miserias...
la mano blanca bancaria
y su clave de seguridad en la tragedia;
el porvenir con casta de business globalizado
sin que se vean las cabezas
ni dientes del horror, un pabellón de calaveras en el insomnio
con tapias del sexo-intelecto,
deudas impagables y durables,
éxito solar del concierto en soledad mayor,
y la potrada del crimen la espera
con sangre evacuada o coagulaciones en los periódicos del día:
laberinto del ego,
su estatuilla, macrominotauro sin laberintos
cuando vida ríe por el lado riesgoso del hilo de Ariadna;
en alcobas la conciencia rebosa,
los miedos encapsulados...
mediciones de un mapa achicado
para el tecno-espacio con poluciones
y la devastación del alma en el egoísmo;
polvo inefable de generaciones petrificada,
puntas omnímodas de pulcras utopías,
y hacia ellas sus caravanas con empresas espaciales del nuevo milenio;
ahí el deseo de la vida, en plusvalía,
lo que fue el recuerdo
con accesos de claves cerradas
con rutas de presencias cibernéticas
conocimiento del jaque mate económico:
Banco Mundial en vendimia con Fondo Monetario Internacional.
Duele el corazón y sucumbe la humanidad.
Duele el aire, las reflexiones la tinta del juglar.
Duele el vacío, las crucifixiones sociales.
Sólo poemas, avistamiento de sepulcros,
cuando es punzada y angustia el alba en los sueños.
AUTORRETRATO
Con Dolores y Bernardo evocando la memoria.
El miedo como espíritu se acurruca
en los fríos espacios de la zozobra
donde cada línea del círculo
se multiplica hasta el horror del vacío,
y nos frotamos el rostro
para palpar que vivimos
en la herida encimada de la codicia urbana;
nos desleemos en los espejos
y seducimos al sol entre la ranura
de una puerta o rapto de luz
que avanza disolviéndose
en lejanas crepitaciones
que rompen el pecho con espinas
cuando pasamos la uña de sombra sobre la lengua
para tatuar con saliva los límites
de un sueño que no existe en el nocturno;
lanza su conjuro el deseo de conocernos
aun cuando nos lastime la tentación
y sobrevenga la llovizna de las desolaciones.
Y cuando enorme asoma la ira
ofendiéndonos los sueños
con temor mancillado nos reconocemos. |
.

retorno ao portal |
.jpg)
revista agulha |

|
|