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Rodrigo de la Luz:
“mi corona es de espinas, no de laurel”
[entrevista]
Jorge Enrique González
Poeta de singulares ritmos: Rodrigo de la Luz nacido en la
provincia de Villa Clara, Cuba, en 1969. Estudió actuación y
dirección escénica en el Teatro Nacional de Cuba. Dejo la isla
en 1998 navegando en balsa hacia el estrecho de la Florida y
reside hoy en la ciudad floridana de Miami, en los Estados
Unidos.
El se nos presenta en este dialogo desde la perspectiva de la
palabra y la poesía, entre sus obras se cuentan Mujer de
Invierno, de 146 páginas (Editorial Eagle, Miami,
2002). Incluye 84 poemas divididos en ocho segmentos—Destello
Inicial, Ráfagas al viento, Divertimentos o
guerra, Trinchera, Saber quién soy, Poemas suspendidos, Espejos
y Humedades y Apegos y escapes. El amor, la muerte,
la mujer, la denuncia de la guerra, la nostalgia de la infancia,
la patria, los objetos cotidianos, el humor, la sátira y la
ironía son elementos importantes en este primer libro.
Miami Internacional Book Fair 2006 le espera este noviembre para
la lectura de Tinta Fresca.
Aún por publicar tres libros inéditos Poesía Viva, Mío
Mundo, El Libro de los Niños, todos versos, y sus
cuentos reunidos en Delincuentos.
Recién llegado de Madrid de acompañar al actor Andy García y la
empresaria y mecenas de poetas, Aida Levitan, en la presentación
de la película dirigida por Andy García con guión del fallecido
novelista cubano Guillermo Cabrera Infante La ciudad perdida
y luego de haber ofrecido una lectura de su obra en la Fundación
Hispano-Cubana de Madrid converse con él desde la tímbrica y
cosmopolita ciudad de Seattle, en el estado de Washington, EE.UU,
donde resido ahora. [J.E.G.]
Solamente, Rodrigo de la Luz
Soy ante todo un poeta enamorado de la naturaleza, de la belleza
de lo cotidiano, de la grandeza del amor y, sobre todo, de la
libertad. Soy un hombre dedicado en cuerpo entero al quehacer
artístico, que para mí siempre está por encima de las
necesidades materiales, de la vanidad, y, sobre todo, de los
placeres superficiales. Soy por definición un hombre que
celebra la vida dedicada a la creación, ya sea la poesía, la
pintura o la música.
Lo polémico
No creo que sea necesario ser polémico para ser un buen poeta.
El sol?
Algo que en ocasiones quisiera borrar y otras veces quisiera
meterlo en una botella para llevarlo conmigo adonde voy.
Encuentros con el verso de la Hispanoamérica actual
Tengo temas en común con varios poetas actuales. En realidad,
los puntos de contacto son los que siempre existieron en la
poesía, por ejemplo, el canto al amor (qué bueno que esta
palabra no la han prohibido en los aeropuertos, como lo han
hecho con la palabra “bomba”), la denuncia a la guerra, el
aislamiento, y la celebración de los objetos cotidianos.
Un arte mayor… la poesía?
Sí, la poesía es un arte mayor. Es bálsamo y coraje; es el
hocico del perro que lame las heridas que le ha causado a su
amo; es la sustancia feliz que fabricamos, que nos convierte en
inmunes contra el odio.
Dónde la dramaturgia?
Siempre escribí poesía. Lo hice aún antes de estudiar actuación.
De niño viví rodeado de la poesía de las décimas, que cantaba mi
madre constantemente. Yo también escribía poemas a muy corta
edad. Nunca he podido vivir sin la poesía.
Versos con rasgos del Rodrigo dramaturgo?
Las artes se entrelazan entre sí. Un buen dramaturgo puede ser
también un buen poeta, y viceversa. Sólo hay que ver el ejemplo
de García Lorca. En algunos de mis poemas hay rasgos dramáticos.
Por ejemplo, en Tratado contra los talleres literarios,
presento escenas en las que interactúan varios personajes.
Poetas maestros
La lista de los poetas que han marcado mi poesía es bastante
larga y variada. Entre mis poetas predilectos se encuentran:
José Martí, Eliseo Diego, César Vallejo, Miguel Hernández,
Federico García Lorca, Rubén Darío, Walt Whitman, Pablo Neruda,
Ezra Pound y los poetas malditos de Francia, especialmente
Baudelaire. Cada uno, en una etapa determinada de mi vida, me ha
dado cierta lección poética e, incluso, Ezra Pound, quien fue
uno de los poetas más polémicos del S. XX.
Poesía en todas las artes?
Sí, estoy de acuerdo. La poesía está henchida de imágenes, de
color, de música, drama, y otros elementos artísticos.
En in desuso lo poético?
El mal sabor que han dejado los poetas mediocres hace que muchos
jóvenes hayan rechazado la poesía. Sin embargo, hay que darle
una oportunidad a las nuevas voces. Siempre hay creadores
atrevidos que logran que nuestra mente se detenga en un recuerdo
y se escape en un suspiro fugaz. Esos son los poetas que hacen
que la poesía no caiga in desuso.
Siempre un espacio a la amistad
La necesidad a veces nos hace amigos de una sombra; es algo que
ha borrado la distancia y el tiempo. Es el afecto, el cariño, la
entrega que sentía por mis amigos y amigas que quedaron atrás en
Cuba. Siempre fue algo que supe conservar desde la infancia.
Justo en esa época es cuando uno aprende a decir la palabra
amigo y elige y acepta ser elegido por seres que vas a querer
toda la vida, con sus defectos y sus virtudes.
Poeta y exilio
A veces he sentido que no soy un exiliado, que los exiliados son
los que se han quedado y han mantenido una posición digna contra
el régimen. Por lo menos acá hay varios que compartimos la misma
pena. Los de allá—y me refiero a la isla—están más solos. Tal
vez se han exiliado hacia dentro. Dos ejemplos Dulce María
Loynaz del Castillo y Gustavo Arcos Bergnes, quien falleció
recientemente. A veces me avergüenzo del exilio que he elegido.
Creía que iba a ser algo más duro, más desgarrador, como el que
tuvieron José María Heredia, Gertrudis Gómez de Avellaneda, José
Agustín Quintero, y Juana Borrero (quien falleció en Key West,
Florida), o por lo menos, como Pedro Santacilia, poeta poco
conocido, quien nació en 1826 y tuvo que abandonar la isla por
primera vez a los 10 años, cuando desterraron a su padre. Claro,
luego regresó, pero como si el exilio--más que una elección
fuera un destino--después de ser perseguido y apresado por sus
ideas en 1852 es nuevamente deportado. Luego vive en España,
Estados Unidos y México, donde contrae matrimonio con la hija
del prócer Benito Juárez y fallece en ese país en 1910. Esos sí
fueron exiliados de honor.
CUBA
Si me permites te voy a responder con unos versos:
Cuba es una palabra que nos enorgullece,
que nos pone triste y nos pone alegre.
Nostalgia, Ciudad Cercada: muero mordiendo una palabra
ajena. Otra nacionalidad, otro idioma? La Ciudad…la isla?
Sí, la ciudad es la isla. La isla cercada por inmensos muros,
barricadas, y consignas que hacen infeliz la vida de todo el que
vive dentro de ella. Sí, la ciudad es la isla, llena de
vampiros verdes que se tragan la sangre de su pueblo. Hay que
movilizarse para que este país, que es tan rico, sepa que hay un
pueblo que es tan pobre. Tal vez por eso a veces no me siento
parte de esta nación donde vivo, y digo casi sin pensar,
muero mordiendo una palabra ajena.
Política en tu arte?
Te voy a tener que dar una respuesta contradictoria. Mira,
aborrezco la política pero en ocasiones he escrito algunos
poemas que tienen cierto peso político porque cuando en mi
poesía denuncio algo, por ejemplo, el injusto encarcelamiento de
Oscar Elías Bicet—que, a propósito es una buena oportunidad para
que lo liberen—de algún modo estoy haciendo política. Pero si
tengo que adular a algún político de aquí o de allá y confundir
a un dictador con la patria, o a la palabra comunismo con la
palabra revolución, entonces prefiero callar y vivir como esas
almas heridas que van por el mundo pregonando un dolor
confundido.
Octavio Paz
Entre los libros de Octavio Paz que he leído el que más me
impresiona es El Laberinto de la Soledad, obviamente,
porque es un ensayo que demuestra como pocos otros, la sabiduría
y el conocimiento del autor, el análisis profundo que hace sobre
México, su cultura y su pueblo, sobre su pasado y la búsqueda
constante de un futuro esplendoroso.
Poetas cubanos de adentro y de afuera, influencias
Yo no sabría decirte exactamente. Eso casi seguro que los
críticos lo van a hacer mejor. Pero sí podría decirte poetas a
los que me une de algún modo una fuerza misteriosa. Y te diría
que sobre todo de los que han muerto y de los que viven en el
exilio, te podría nombrar varios, por ejemplo, Eugenio Florit,
Heberto Padilla, Roberto Valero, esos ya fallecidos. Jorge Valls
y Angel Cuadra son dos de los que viven aquí entre nosotros.
Este último, para satisfacción, es un amigo personal.
Algo mas
Mi metáfora es muy variada. En Mujer de Invierno abordo
temas que van desde el amor, la mujer, y el desengaño, hasta la
denuncia a la violencia, y el canto a los objetos cotidianos. En
otros de mis libros, como Poesía Viva,
Mío Mundo, o el Libro de los Niños soy tan
variado que me atrevo a escribir hasta un poema a un títere, o a
un barco de papel. Además de recibir influencias de las obras de
Nietzsche, Schopenhauer, y Kafka, también leí obras más
sencillas que han dejado una profunda huella en mí que tal vez
se manifiesta en mi obra. Hablo de obras tales como El
Principito de St. Exupery, Platero y yo de Juan Ramón
Jiménez y hasta Bamby.
Ciudad Cercada
A Gisela Rubio
Sitio lleno de hormigas,
cucarachas, arañas y ratones
que dormían la siesta en las ventanas.
Pueblo de corazones exprimidos.
Pueblo herido.
Pueblo de seres
que le han quitado su alma de alambique,
su alma de alma mía,
su alma de alma máter,
su alma de almanaque.
Sitio de estrella multisecular,
de primavera destemporalizada.
Sitio entre tantos, región, lugar que aún amo.
En aras del amor llego hasta ti,
- rincón de anhelos, calcáreo y arenoso -,
adonde un rey, ya demasiado viejo
se yergue sobre un trono putrefacto.
Adonde un hombre incoloro e insípido,
e insensible,
le da clases de honor
a una chica aprendiz de cortesana.
Vierte tu rauda lágrima en mi copa,
que apenas se desborda de tristeza.
Tu vital transparencia,
tus pregones ausentes,
tu beso de mujeres pueblerinas
toca una parte de mí que no distingo.
Que alguien mitigue un beso renovado,
que alguien traiga de vuelta tus pregones,
que alguien le de color a tanta vida.
Refulgente una ráfaga en el cielo
pregunta por relojes impuntuales.
Una campana dobla entrecortada,
y hay un alambre que te transita como un mapa.
Sitio de todos ellos,
sitio mío,
no perdones -si quieres- mi tardanza
pero si grito, ten piedad de mí.
Ciudad, llego hasta ti,
brinco la cerca,
muero mordiendo una palabra ajena.
EL CRISTO VIEJO
Hace ya muchos años
que nadie viene a pedir perdón
por los pecados.
El comején roe mis brazos sin cesar.
Unos pocos ancianos
y una muchacha hermosa
vienen a dejar pequeñas limosnas a mis pies.
Me he puesto viejo a la intemperie,
he permanecido por años
al aire libre del claustro de la iglesia.
Y aunque alguien robó los clavos que me ataban
aún permanezco crucificado eternamente.
Soy de una madera muy barata,
no como esos preciosos crucifijos
que viven bajo techo.
En mi mano derecha hace algún tiempo
una pareja de palomas hizo nido;
luego anduvieron volando por el pueblo
como llevando un mensaje de fe.
En la época de vientos y tornados
se me cae la corona varias veces
y araña la madera de mi rostro.
En ocasiones parece que lloro
pero es la cera que el sol ha derretido
y ahora relumbra en la noche misteriosa.
Yo soy un Cristo más,
yo soy un Cristo,
estoy desnudo como muchos otros
pero mi desnudez es aún más grande
y la herida que llevo a mi costado
nadie la ve, no sangra, pero duele. |