Clique aqui: milhares de poetas e críticos da lusofonia!

Endereço postal, expediente e equipe

 

 

Um esboço de Leonardo da Vinci - link para page do editor

banda  hispânica

jorge oliva

 

Jorge Oliva, o la juventud eterna

Suzanne Jill Levine

 

Jorge Oliva...  Fue en el Center for Inter-American Relations de Nueva York en la primavera de 1974, ¿o fue en 1975?  En uno de aquellos actos, tal vez en honor de Julio Cortázar, Jorge se apareció de repente, en busca de una comunidad literaria y académica donde florecer como poeta y, con más urgencia aún, a través de la cual pudiera penetrar en el mundo académico de los Estados Unidos.  Jorge era no sólo guapo sino atractivo, muy alto, delgado, atlético, y tenía una mata de pelo negro y muy rizado, un rostro de rasgos firmes (con el cutis marcado por acné, como Richard Burton) y unos resplandecientes ojos oscuros; un latino bien parecido, que vestía un elegante traje gris de rayas finas.

Lo vi hablando con mi amigo Emir Rodríguez Monegal, el influyente crítico uruguayo y profesor de Yale, a sabiendas de que Emir era el tipo de contacto que lo podría ayudar en su trayecto.  Un trayecto que había comenzado, lo supe esa misma tarde, muchos meses antes, practicando natación en un río de Cuba con algunos amigos que querían huir del país, con la idea de atravesar a nado la bahía de Guantánamo, en aguas infestadas de tiburones y bajo la amenaza de los militares cubanos que custodiaban esa zona fronteriza, quienes hubieran podido atraparlo en cualquier momento de la travesía y enviarlo de vuelta para enfrentar un terrible castigo.  Con uno o dos de aquellos amigos, y con el cuerpo cubierto de alquitrán para protegerse, Jorge había emprendido ese viaje imposible, había tenido milagroso éxito y había llegado en trusa a la base norteamericana ubicada del otro lado de la bahía.

Durante años otros amigos dijeron que eso no podía ser cierto, que Jorge había inventado ese cuento, que Jorge era un espía, etc., etc.  Como yo conocía bien las circunstancias políticas, aunque tuve momentos de duda, di crédito a la historia que me contó aquel gran fanfarrón, especialmente cuando Jorge me describía el deleite que había sentido al ser recibido por los marines norteamericanos cuando salió, exhausto, de aquellas aguas caribeñas.  Jorge era bisexual, pero principalmente gay, aunque había estado casado en Cuba, y los marines constituyeron un deleite en más de un sentido.

Jorge se había ido de Cuba porque quería actuar a su modo, vivir en libertad, ser fiel a sí mismo.  A fines de los años 70, Jorge y yo llegamos a ser muy amigos, nos leíamos mutuamente nuestros textos y a menudo bailábamos toda la noche en las discotecas del West Village, ¡a él le fascinaba Christopher Street!  Tenía un modo de ser muy generoso y en cierto modo me adoptó, me sirvió de mentor y me inculcó su filosofía de la vida, se esforzó por enseñarme a dar rienda suelta al hedonismo interior que yo a menudo trataba de controlar, bajo las presiones de aquellos años, en que cada uno de nosotros se abría un camino en el “mundo académico”.  Traduje algunos de sus poemas, que espero publicar algún día.  Pero lo más poderoso fue la “obra invisible” de Jorge Oliva: el ser humano, la presencia vital que disfrutaba el júbilo de tener un cuerpo y un cerebro, que desafiaba la mortalidad con todas sus fuerzas espirituales y físicas.

Jorge murió en la misma estación y en el mismo año que Jorge Luis Borges, en 1986.  Le habría gustado esa idea: la de ascender a la eternidad en un mano a mano con el gran maestro.

 

[Santa Barbara, julio de 2006]

Suzanne Jill Levine es profesora de Literatura Latinoamericana y Estudios de Traducción de la Universidad de California en Santa Bárbara.  Desde 1970 ha realizado una importante labor de traductora de escritores latinoamericanos, entre ellos Guillermo Cabrera Infante, Manuel Puig, José Donoso, Julio Cortázar y Jorge Luis Borges.  Entre sus libros cabe destacar  El espejo hablado: Cien años de soledad (1975), Guia de Bioy Casares (1982) y The Subversive Scribe: Translating Latin American Fiction (1991).  Esta última obra fue traducida al español y publicada en 1998 con el título Escriba subversiva: una poética de la traducción.  Su libro más reciente es Manuel Puig and the Spider Woman: His Life and Fictions (2000), publicado en español en 2002. Trabaja actualmente en unas memorias y, con la colaboración de Carol Maier, acaba de concluir la traducción al inglés de Pájaros en la playa, la última novela de Severo Sarduy. Ensaio originalmente publicado em Decir del Agua # 15 (Julho de 2006), aquí reproduzido com a autorização do autor. Visite: http://www.decirdelagua.com/decir15_004.htm. Versión al español de Reinaldo García Ramos.

 

projeto editorial do jornal de poesia

editor geral e jornalista responsável

soares feitosa

coordenação editorial da banda hispânica

floriano martins

.

Retorno ao portal da Banda Hispânica
retorno ao portal

Agulha - Revista de Cultura
revista agulha

 

 

Secrel, o provedor do Jornal de Poesia

 

 

 

Só a DIDÁTICA em prol do Homem legitima o conhecimento

A outra face do editor Soares Feitosa, o tributarista