Endereço postal, expediente e equipe

|
|
Jorge Carrasco
nació en Carahue, Chile, en 1964. Desde 1985 reside en Villa Regina,
provincia de Río Negro, Patagonia Argentina. Es profesor de Lengua y
Literatura y ejerce su profesión en colegios secundarios de la
provincia. Tiene publicados dos libros de poemas (Permanencia de
aves y La huella, su andar). En narrativa mantiene
inéditas dos novelas (El nido de la lluvia y Sombras en el
agua) y dos libros de cuentos (Maldito lunes y Último
carbón de invierno). En poesía espera edición el libro
Primera última palabra. En Argentina ha obtenido premios
regionales y nacionales. Es un estudioso de la obra de Pablo Neruda.
Ha dictado charlas y cursos sobre poesía y elaborado más de cuarenta
artículos relacionados con la vida y la obra del autor de Canto
General.
Premios
(todos en Argentina):
– Ganador de la Primera Bienal de Arte Joven de la Patagonia (poesía,
1993).
– Seleccionado para integrar la antología CANTAR DEL SUR de la
ciudad de Rosario (poesía, 1986).
– Primer lugar en el concurso de poesía alusivo a la paz, organizado
por la juventud del Rotary Club de Villa Regina, Río Negro (1989).
– Seleccionado para integrar la antología nacional de cuentos,
organizado por la Asociación de Profesionales de la Educación de
Formosa (APEF), 1993.
– Seleccionado para integrar la antología del I concurso nacional de
poesía “Miguel de Cervantes Saavedra”, Buenos Aires, 1994.
– Seleccionado para integrar la antología del III concurso nacional
de poesía “Juanele”, organizado por Casa Cultural ARTEIDA de Buenos
Aires, en 1994.
– Único premiado en el concurso patagónico de cuentos, organizado
por Líneas Aéreas Rionegrinas (SAPSE) y el Centro de Estudiantes de
Río negro en Bs. As. (CERNEBA), en 1994.
– Ganador del Certamen Patagónico de Cuentos de 1998, organizado por
la Fundación Banco Provincia del Neuquén.
– Ganador del XV premio nacional de poesía ¨Plaza de los Poetas José
Pedroni¨, en 1993.
– Finalista en narrativa y poesía del Premio Federal de los años
2001 y 2003, organizado por el Consejo Federal de Inversiones de
Argentina, entre otros premios.
Sus obras (cuentos, poemas, novelas, artículos) se difunden en
páginas digitales de diversos países.
– La casa de Asterión, de Colombia.
– Letralia, de venezuela.
– Margen cero, de España.
– Letras salvajes, de Puerto Rico.
– El hablador, de Perú.
– Híbrido literario, literatura peruana en Estados Unidos.
– Cognosco, de España.
– Voces, de España.
– Veneno, de México.
– Escritores cl., de Chile.
– Club de libros, de Costa Rica.
– La cita trunca, de Canadá.
– El gato con botas, El Salvador.
– Café Berlín, literatura colombiana en Alemania. |
1. ¿Cuáles son tus afinidades
estéticas con otros poetas hispanoamericanos?
Hablar de
afinidades estéticas es muy amplio. Sin embargo, mi propuesta
poética se encamina a revalorizar la palabra, a no abandonar el
juego con el sentido, a ensayar nuevas formas de expresión. Pero
reniego de la visión del poeta enclaustrado, ocupado sólo en
afianzar su oficio, en desmedro de su compromiso personal. El
poeta, como todo artista, debe rebelarse contra todo las
amarras, contra la servidumbre, la mezquindad y la intolerancia.
Considero que el arte poético es, de por sí, un antipoder.
Tengo
afinidades con la propuesta poética de César Vallejo, Neruda,
Huidobro, Gonzalo Rojas, Enrique Lihn. Reniego de cierto
intelectualismo vacuo, palabrero, extravagante. Respeto a poetas
como Octavio Paz y Jorge Luis Borges, pero me niego a hacer de la
poesía sólo un ejercicio del espíritu. Aunque parezca paradoja, la
mejor poesía de Borges está en su prosa.
Soy, también,
respetuoso de la poesía modernista brasileña (Bandeira, Drummond de
Andrade), a quienes considero precursores de una poesía directa,
coloquial, transparente.
2. ¿Cuáles son las contribuciones
esenciales que existen en la poesía que se hace en tu país que deberían tener
repercusión o reconocimiento internacional?
Antes debo
aclarar algo. Soy un chileno que desde hace veinte años vive en
Argentina. Chile es un país que tiene una rica tradición poética.
Huidobro, Mistral, Neruda, De Rokha, Parra, Rojas, dan muestras de
una enorme calidad y diversidad de tendencias. Desde hace varias
décadas en Chile se ha impuesto la antipoesía, de la mano de Nicanor
Parra. Una poesía coloquial, austera, directa, cáustica y
humorística a la vez, nacida en oposición a la figura de Pablo
Neruda. Con ella el poeta ya no es un pequeño dios (como afirmaba
Huidobro, ni testigo misterioso ni profeta político (como afirmaba
Neruda). El poeta es un ciudadano común y corriente que habla con la
sinceridad de su lenguaje, alejado de la sabiduría libresca. Éste,
creo yo, es un gran aporte de la poesía chilena al resto del
continente.
Sin embargo,
creo que también es importante la apertura de nuevos cauces poéticos
de vates como Gonzalo Rojas, que reelabora la propuesta del peruano
César Vallejo en el sentido de extraerle al lenguaje nuevos sentidos
y de quitarle automatismo a la expresión.
Pero yo
también formo parte de la tradición poética argentina. Para mí, es
importante que se valore el aporte de poetas como Alberto Girri,
Roberto Juarroz y Alejandra Pizarnik porque abrieron nuevas brechas
a la imaginación poética (más intelectual uno, más oníricos y
abismales los otros). 3. ¿Qué impide una
existencia de relaciones más estrechas entre los diversos países que conforman
Hispanoamérica?
Si vamos a un
terreno extracultural, la principal causa de desunión es la defensa
de intereses mezquinos. Latinoamérica está dividida y esa división
es alentada por potencias extranjeras como Estados Unidos. Las
diferencias ideológicas dejaron lugar a las asimetrías económicas.
Pero no
solamente el continente está dividido. También las sociedades
presentan desigualdades espantosas.
Sin embargo,
la propuesta cultural, en general, es más o menos homogénea. El
abanico de tendencias se repite en los diversos países; sólo cambia
el sello personal de sus cultores.
Propuestas
integradoras (como la que lleva adelante esta revista) permiten
mezclar los aportes de diversos creadores del continente. Más que
constatar la diversidad superficial, es una obligación percibir las
constantes culturales que habitan las obras. Ésa, creo yo, es la
misión que tenemos en estos tiempos de fluido intercambio. |
poemas
ACCIONES
PARA COMBATIR LA ESPERA
Entre una mano
y otra
yace la comba
de la
precariedad del impulso.
Amásala.
Entre el
corazón de tus manos
y el corazón
de la sombra de tus manos
crece una
ambigua declaración
de culpas.
No la leas.
Entre la
comida y el lejano hartazgo
se mueven las
cansadas manos
de tus últimos
horarios.
Córtalas.
Entre ese
objeto que te llama
y tu mano que
se estira
respira la
burda apropiación de la especie.
Ahógala.
Entre las
manos del viento del oeste
y tus pequeñas
duras manos
está este
papel
con la
escritura
de todos tus
años.
Rómpelo.
TODOS HABLAN
Todos hablan
de lo que tocan sus manos.
El portero
habla de la suciedad de los pupitres.
El taxista
habla de números de lejanas calles.
El padre habla
de los hijos, sólo de los hijos.
El sol habla
de las malezas de mi vereda.
Cada uno es
esclavo de las cosas que trae al mundo.
La hembras
arrastran las cadenas
de sus
milenarios cachorros.
La tierra
muele las piedras de sus órganos
para llamar a
las raíces de todos los árboles.
El gobernante
es esclavo de los hambrientos
que incendian
las calles.
Y cada uno es
rey de lo que sueña.
El portero que
escribe en un pizarrón imaginario.
El taxista que
habla como propietario de andenes.
El padre que
quiere hablar de sus recuerdos,
sólo de sus
recuerdos.
El sol que ve
su danza en la copa
de los árboles
de mi alma.
Y cada uno es
dios de las cosas
que nunca va a
traer al mundo.
X CON MAR
OSCURO
Penetrará
en la espesura
el tiempo, Malcom, tú también
serás tiempo,
serás serás ola
de hojarasca,
traspasará tu
voz, hermano,
la ley blanca,
no una X, miles
de letras
entrarán en tu nombre, ya verás,
o no verás, tu
nombre
atornillado a
ningún silencio, hermano.
Pero qué va a
responder Malcom, ya tan lejos
el cercano, ni
su X
con puño
en el aspa,
va por más
camino,
en la sombra
por más
luciérnagas,
va por más
filo
en la plegaria,
y es él mismo,
¿quién otro?,
el que sopla y
con fuego
en lo
claramente inmundo, en lo sordamente espeso
de esta nada
fosfórica.
Ya verás, tan
de otro modo negro como tú
lo espeso, lo
salado
de este siglo
hilarante,
o no verás,
porque si el
espacio
es blanco
el tiempo es
negro,
como la lucha,
y a lo negro
respondes
con negro
y a lo blanco
respondes
con más negro
como un
incesante mar anochecido
golpeando las
espinas de los acantilados. |
.

retorno ao portal |
.jpg)
revista agulha
|

|
|