poemas
TU VIENES CON NOSOTROS...
Tú
vienes con nosotros,
pequeña maravilla,
pequeña maravilla de los cántaros.
Vienes, y con nosotros,
bajo
el sol quieto de las miserias
–el
triste sol que conduce a la muerte–
están tus ojos limpios,
tu
corazón que canta,
tus
labios entreabiertos.
[1950]
YO
Yo
reúno tus rostros tus gestos tus palabras
vivo
de tus imágenes como el agua del cielo
yo
te devuelvo al sol a las glicinas
al
reino tuyo a tu calor
yo
te desato de la noche que te olvida
te
devuelvo a los días más bellos de la tierra
esta
tierra que quiere ser parecida a ti
y
que te necesita para maravillarme.
[1951]
EL
TRIUNFO DE LAS LETRAS
Estás cansado y no ves bien
algunos te esperaban y no llegaste a tiempo
algunos te esperaban
abrirían sin miedo la puerta
abrirían sin miedo tu corazón
y tú
también pero eres torpe
pierdes las señas que te dieron
pierdes el regalo en el viaje
y
terminas llorando
en
un bar.
Adiós
la
intensidad te excede
la
altura te da miedo
el
sol te aplasta si te encuentra
tal
vez tienes razones para huir
para
estar aterrado.
Te
pegaron mucho
de
grande.
[1954]
PARABOLA
Ese
pájaro lleva el sol en su corazón.
Cuando comience a cantar
habrá mucho silencio aún entre su música
será
posible comprenderla
pero
después muy lentamente
la
música crecerá
y en
el ardiente mediodía
en
el mediodía ardiente y furioso
el
pájaro y quien le seguía habrán desaparecido.
[1959]
BUENAS RELACIONES
Los
prisioneros se detestan
pero
a pesar de su rencor
se
tratan con educación.
Los
prisioneros se detestan
pero
no obstante, por dignidad
jamás conversan con el guardián.
Los
prisioneros se detestan
pero
de noche mantiene diálogos
fingiendo que hablan solos.
[1959]
INCENDIOS Y CENIZAS
Tierra que apenas retiene la mirada,
tierra que vas cambiando
de
maravilla en maravilla.
Que
yo te sea fiel,
milagro de vivir,
patria de todos los milagros.
Tierra que apenas me retienes
y
que a la vez me pides
el
rayo y la paciencia.
[1960]
JUEGO DE NAIPES
Todos teníamos adentro
el
sol
la
sombra
un
sol distinto para cada uno
una
sombra idéntica
todos teníamos razón
cartas que dar y recibir
la
mesa no era grande
la
casa era de todos.
[1960]
PARA
VIVIR
Para
vivir,
yo
busqué un sitio oscuro.
Para
vivir.
Para
vivir,
practiqué el mimetismo.
Para
vivir.
Me
compuse mil caras,
mil
caras inocentes,
mil
caras complacientes.
Para
vivir.
Mil
caras diferentes,
mi
amor, mi buen amor,
mi
amor que sólo tienes
la
cara del amor.
Yo
cavaba la tierra,
callaba, me escondía,
borré todas mis huellas,
me
deshice de todo,
mi
amor, para vivir.
Para
vivir,
yo
busqué un sitio puro.
Para
vivir.
Para
vivir,
sólo
había este abismo,
mi
amor, para vivir.
[1960]
EL
GOLPE
Antes de que ocurriera
todo
era más simple.
Antes de que ocurriera
vivir era más fácil,
el
sol era más limpio.
Antes de que ocurriera
el
caracol subía la pared.
Cuánto dolor en la pared.
Cuánto dolor en todas partes.
Antes de que ocurriera
yo
no sabía nada.
[1961]
POR
ULTIMO
Haber dejado una moneda de fuego en la mano de otro,
haber atado ciertos hilos de amor y resplandor,
haber perdido algo
al
salir de la casa vacía.
Haber estado. Haber acompañado,
haber estado complicado con el viento que siempre tiene razón,
con
la tierra y el agua y con la hierba que siempre tienen razón.
No
haber cumplido años lejos de sí mismo,
no
importa si de rodillas o en medio del pantano pero cerca de sí,
o
entre asuntos pendientes o torcidos desde el comienzo,
pero
masticados con tus dientes.
No
importa ser un objeto más o menos clasificable despreciable por los
que deciden,
no
importa ser superado, masacrado, tergiversado, desmentido,
con
todo eso se hace la verdad.
No
importa ser interrumpido
si
estás al pie del árbol gigante en el día sin fin,
al
pie del árbol de piedras preciosas del sueño que sólo pertenece a
los hombres,
y si
has podido hablar con esas piedras
y
acompañar hasta su casa a alguien
en
un momento duro de la noche (y vivía tan lejos).
No
importa que no haya solución para nadie ni perdón para nadie,
ni
si al fin estás solo en las salinas de la madrugada
haciendo todo lo posible para que salga el sol,
para
que esos rostros queridos no se hundan en los rápidos de la nada
que
acecha tanta maravilla.
[1961] |