Clique aqui: milhares de poetas e críticos da lusofonia!

Endereço postal, expediente e equipe

 

 

Um esboço de Leonardo da Vinci - link para page do editor

banda  hispânica

lautaro ortiz

 

Nació en Argentina en 1973. Publicó en poesía A estas horas y en este día (1993) y en breve se editará Casa de tabaco. Trabaja como periodista en distintos medios nacionales y extranjeros como: Pagina/12 (Buenos Aires) y Semanario Brecha (Montevideo). En el 2003 publicó el trabajo de investigación: Árabes. Poemas, crónicas y relatos en Sudamérica. Actualmente es el responsable de la sección literatura de la revista cultural “Lezama” (Buenos Aires). Su poesía ha sido traducida al árabe y se encuentra en el sitio web iraquí:  www.alimbaratur.com.

1. ¿Cuáles son tus afinidades estéticas con otros poetas hispanoamericanos?

Algunas de las voces claves del complejo proceso de vanguardia latinoamericana donde la poesía es abordada como aventura, festividad frente al destino irremediable. Poetas que ponen el cuerpo para sostener cada una de sus palabras. Desde los Gemidos de Pablo de Rokha, pasando por el ineludible Vallejo y sus Poemas Humanos. La reinterpretación y reelaboración que hicieron del surrealismo los peruanos Emilio Adolfo Westphalen y César Moro y dos nicaragüenses: Carlos Martínez Rivas con El paraíso recobrado y el joven Joaquín Pasos. 

2. ¿Cuáles son las contribuciones esenciales que existen en la poesía que se hace en tu país que deberían tener repercusión o reconocimiento internacional?

Toda poesía es en esencia contribución, entrega; buscar al otro para compartir mundos. ¿En qué contribuye la poesía argentina?, en la misma medida que lo hace la chilena, uruguaya o boliviana. Hay voces, gestualidades propias, pero en esencia la contribución es la misma. 

3. ¿Qué impide una existencia de relaciones más estrechas entre los diversos países que conforman Hispanoamérica?

Para responder a esta pregunta pongo un ejemplo reciente: la venida a Buenos Aires del poeta nicaragüense Ernesto Cardenal. De las 800 personas que fuimos a escucharlo casi no había poetas. Y la ausencia no fue una cuestión de mala difusión, sino de desinterés. Otro ejemplo: la primera entrevista en el país al poeta Armando Uribe Arce la hice en el 2000 (Diario de Poesía), cuando el maestro ya había publicado gran parte de su obra. Necesitó el Premio Nacional de Chile para que ahora algunos poetas se interesaren en leerlo. Es notoria la visión acotada de la mayoría de los poetas argentinos, sobre todo de mi generación. Y esa falta de interés hay un una cuota de desprecio. Acá se cree que Perlhonger y Lanborghini abrieron un mundo y pocos saben los caminos que abrieron poetas como Joaquín Pasos, Giovanni Quessep o Carlos Martínez Rivas. Con esto quiero decir que son pocos los que logran tener una visión completa de lo que se escribe en Latinoamérica. Las excusas que pueden esgrimirse para responder esta pregunta seguramente hablarán de políticas culturales, etc. La verdad que es que en Argentina la mayoría de los poetas de mi generación leen por modas y tendencias.

poemas

 

LOS BORRADORES

Sólo tú estas conmigo en este enorme atardecer enorme de la vida oyendo mis parábolas

Pablo de Rokha

A la manera de dios que no existió nunca pero que alguna vez escribió a mi lado bajo la lámpara, con la seguridad del que acompaña y aconseja: apurar el trazo y nunca mirar atrás, aunque se escuchen gritos, llantos, puteadas y los perros de la muerte se lancen en ruidosa ofensiva hasta dos líneas más allá, justo cuando el poema entra en zonas de fronteras y ninguno de los dos se anima a levantar cabeza.

Renglón abajo y sin retorno

En la mano temblorosa de un iluso se corrige el destino: donde dice muerte debiera decir mujer acalorada que perfuma sus pechos contra los espejos de la infancia ( y sin embargo ella no viene, no espeja, ni perfuma, pero ninguno de los dos cree semejantes cosas)

Renglón aparte y sin retorno

y una nota al pie aclarando la borrasca: aquí no hay asunto, paisaje, es el ruido de la memoria que se amontona como las hojas en la punta de la lengua.

Renglón aparte y solos,

como santos quemados los dos cuando la palabra nos abandona.

 

1.

Cuando la palabra nos abandona y ninguno de los dos pregunta:

¿por qué las manos? ¿así frías? sobre la mesa

como frutos negros caídos por madurez del árbol que se agita.

¿Por qué las manos?, cuando ninguno así pregunta

 

la muerte responde

 

2.

Entonces los borradores, tartamudeos, voces que balbucean frente a la tormenta de cabeza negra empecinada en parecerse a la sombra de dios que todo lo encima.

Entonces los borradores, vacilaciones, pueblo abandonado entre los sueños, musgo resbaloso donde las palabras se diluyen por lluviosa espera.

 

 

ENFERMERA NEGRA (fragmentos)

 

Es difícil cuando ya tantas noches han pasado y uno insiste

con rasparse la lengua, precipitarse contra la puntuación, la ortografía, darse forma, imagen, con los siete soles girando sobre la cabeza que no revela, el corazón que dicta en morse y el poema que va quedando lejos. Es difícil pero uno insiste porque de eso se trata uno. Yo, me trato de esa mujer que se pasa las noches como una enfermera negra contándome los huesos, me trato con tabaco, mate, hijas que lloran a la sombra de un alero, con este país me trato la muerte para que no me anestesie

y a veces lo consigo aunque el poema

es difícil

las noches sin

la cabeza va quedando lejos

y la lengua

una piedra de afilar soles.

 

1.

La enfermera negra trata con hombres y mujeres.

Vistos desde el insomnio sus ojos son escalpelos.

Trata pero no puede. Desea pero no puede.

Lo que toca se le hace crimen.

 

2.

La enfermera siempre escribe poemas en prosa encadenando cuerpos sin comas: después de vos, viene aquella, el otro.

Entre el silencio de los que caen y crujen, descubre que tiene voz.

 

3.

A la muerte llamo enfermera negra y es el comienzo de un poema que viene cantado de la memoria. Un coro de viudos que lía tabaco sobre la mesa pulida por las mangas de la infancia mientras recuerdan a una virgen limpia y de pie en los escalones del amanecer.

A la muerte llamo para escribir confiando sólo el origen del grafito, para presentir -bocanada tras bocanada- la languidez de la flor amarilla en fondo del tórax, para emboscar al sexo en la humareda, para frotarme contra los espejos y estallar en islas, para tantear de vez en cuando la cabeza para no irme con la vida, para enumerar las cosas que dijo dios y no se cumplen, para darme cuenta que la enfermera es el reverso de algún milagro.

 

4.

La enfermera negra esconde amuletos de mi infancia en el tambor de su revolver. Besa mi cabeza y dispara.

 

projeto editorial do jornal de poesia

editor geral e jornalista responsável

soares feitosa

coordenação editorial da banda hispânica

floriano martins

.

Retorno ao portal da Banda Hispânica
retorno ao portal

Agulha - Revista de Cultura
revista agulha

 

 

Secrel, o provedor do Jornal de Poesia

 

 

 

Só a DIDÁTICA em prol do Homem legitima o conhecimento

A outra face do editor Soares Feitosa, o tributarista