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El
Virrey de los espejos y otras prosas poéticas,
de Raúl Henao
Pedro
Arturo Estrada
Sólo los verdaderos poetas
revelan la locura impublicable del mundo y hacen posible que el
hombre se contemple en ella por un instante o por toda la vida,
sustrayéndole entonces en ese lapso, de todo lo que hasta allí
ha creído ser en medio de las denominadas “leyes
de la normalidad” , es decir, la realidad convencional
que le sustenta o parece sustentarle.
Y es por ello que así, sólo los verdaderos poetas son
capaces de poner en peligro el orden y los poderes establecidos en
las sociedades humanas, precipitando en su interior la
desconfianza, la duda, el desasosiego y aun el malestar angustioso
que finalmente activa los resortes más escondidos de la gran
maquinaria síquica, esa fuerza que provoca los cambios y mueve la
historia.
Según el visionario inglés
William Blake, los verdaderos poetas pertenecen al “Partido
del Diablo” (1989) puesto que es ese “el
partido de aquellos que asumen el ejercicio de la poesía como un
acto de provocación e insurrección, de insolencia y desacato al
imperio de la tontería humana presente en todas las épocas y países”.
Raúl Henao es desde hace más
de dos décadas, un poeta que asumió ejemplarmente esta condición,
y el primero en defender la naturaleza auténtica del poeta frente
al filisteísmo, el folklorísmo, el facilísmo y el escándalo
superficial que en nuestro país han campeado de tiempo atrás;
naturaleza legítima del poeta que busca desenmascarar
otros rostros, ángulos, fondos y trampas de la realidad.
En esta manera de entender y realizar la poesía,
Henao nos ha entregado hasta el presente una obra que
rebasa con mucho, el esquema tradicional de un “hacer
literario” común, ya que desde el comienzo, desde la
aparición de su primer libro “COMBATE DEL CARNAVAL Y LA Y LA CUARESMA” (Ed. Gama, Med,
1973), su poesía se enrumbó definitivamente por el escarpado y
hechizado sendero del sueño, la visión onírica, que lo llevará
casi hasta el límite en el cual asoma ya el sol negro de
lo desconocido y la locura misma.
Sus libros posteriores así lo confirman y en ellos se
puede apreciar esa aventura, esa experiencia cuasi mística de la
palabra hecha vida, conocimiento, destino.
“EL VIRREY DE LOS ESPEJOS Y OTRAS PROSAS POÉTICAS” (El Oso hormiguero editor, Med, 1996) es ahora ese
volumen que sus lectores ya hechos estábamos esperando.
Un libro editado bellamente donde se reúnen los poemas en
prosa que desde “EL
BEBEDOR NOCTURNO” a esta parte, era necesario recuperar para
un disfrute más amplio y completo.
“EL VIRREY DE LOS ESPEJOS”,
se adscribe a la más exquisita, inquietante y poderosa línea de
poesía en prosa, aquella que ha estado ligada desde el principio,
al mundo de lo fantástico, lo sobrenatural, el sueño, la visión. Aquella poesía en prosa que se conoció en los tiempos
modernos gracias a ese libro misterioso llamado “Gaspar
de la Noche”, escrito o dictado según su autor, Aloysius
Bertrand, por el diablo mismo; la misma línea de los poemas en
prosa de Baudelaire, Lautreamont, Rimbaud, Nerval, los
surrealistas, Ramos Sucre y
otros grandes poetas contemporáneos, si bien hay que decir que en
Henao este género se particulariza de modo especial, tanto en el
lenguaje como en la forma, ya que estos poemas en prosa mantienen
un rigor pleno en el manejo de sus elementos narrativos,
descriptivos y expresivos, sobre todo porque no están allí de
manera gratuita y obedecen antes que nada al poder de la imagen
deslumbradora y reveladora que los transmuta instantáneamente
en poesía. Porque
es la magia de un lenguaje, un mecanismo de creación bastante
original en Henao para proyectar secuencias
muy rápidas de imágenes, lo que nos introduce totalmente
en el libro, hasta llevarnos finalmente a descubrir aquella “locura impublicable del mundo” que sólo los poetas verdaderos
alcanzan a mostrarnos.
Es, pues, “EL VIRREY DE
LOS ESPEJOS” un libro que nos seduce y al cual, como a toda
la obra de Raúl Henao, será siempre necesario e importante
volver.
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