poemas
[¿ Qué fuerza ejerce]
¿ Qué fuerza ejerce
sobre ellos su influjo
mientras soplan desde
abajo cierto incienso
hacia un cielo lejano,
inmutable?¿ A qué
negro sol veneran,
semidesnudos? No paren,
o paren invisible,
secreto, papel de acre mística,
mundo antes de Mercator.
No lo dudo,
sienten miedo, a sus pies
la tierra gira en colapso,
ante sus ojos la muerte
adquiere forma de llama
y el fuego toma arbustos
hacia Orión,
El Havre, Pennsylvania. En un teatro,
en penumbras, el éter
dura lo que la inocencia,
en un punto entre fruto y
espanto,
en olas que reflejan luz
de opacidad.
(¿cuánto mide y pesa
ahora la tierra,
ahora que ninguna pregunta
es pertinente,
ninguna respuesta,
satisfactoria?).
[Una pequeña sonata]
Una pequeña sonata para
mitigar
los gritos, un poco de
agua caliente,
enseguida el tiempo.
Lo ancho y extendido a
contraluz,
se abre. A los ojos casi
ciegos,
se abre. ¿Qué fue
de lo acuoso, lo espeso,
lo cálido?
¿Qué es ahora, sudores,
apuros, telas blancas?
¿Qué será cuando todo
esté urgido de palabra
y la palabra no acuda,
y valga, en el fondo de la
noche,
entre lentos látigos y
luces inmóviles,
menos que un balido,
menos aún que un aullido?
[En la playa, contra las olas]
¿De qué manera puede uno
vivir una vida?
Rothko.
En la playa, contra las
olas, persiste y se lastima.
Se lastima como un hombre,
un animal,
una mujer desnuda y
hambrienta.
¿Qué sol no es frío?
¿Qué amor no es número
secreto,
ojo de tiempo, hierba seca
a la que darán fuego
a los pies del más
perfecto desconocido?
Bebe de su propio vientre,
mastica su propio mal, lo
traga.
Se lastima mientras anda
al revés,
de espaldas, sumergido,
contrahecho
Por el linde, la orilla,
el extremo,
lo último, el sueño, la
peste.
La vida anuda.
La muerte, ¿ desata?
[Crece la roca]
Crece la roca como crece
la planta,
siente el frío, el calor,
el miedo,
llora, grita, se ríe.Ante
esta vida imprevista,
inconocida, ¿ qué creer,
qué medida usar,
desde dónde y hasta dónde
tender luz sobre la sombra?
Sólo la mirada, desnuda.
Sólo el sueño, vívido.
Erigir una casa
en el desierto, para que
el viento
la golpee y, adentro,
besar, morder, creer
y descreer, recordar,
olvidar, volver a recordar.
¿ Quién gime, tiembla,
desea,
implora más y más
belleza,
entra al otro como otro
entra al espejo?
Otra vida que también es
muerte,
forma veloz y fulgurante
de la muerte,
trae relámpago, ilumina sitios secretos, profundos huecos.
[Ahora es sólo tiempo]
A José Basile, in
memoriam
Ahora es sólo tiempo,
la torpeza de la carne
abatida sobre su propio,
incongruente, irreflexivo
deseo.
Si pudiera girar la llave
encontraría del otro lado
piedra encerrada en piedra.
¿Sostiene la tierra su pie,
la ladera cortada a pique
contiene su silencio,
la mancha en su costado ciego?
Ahora, lejos, el carnaval de lo
ficticio,
el pacto de la rama con el
musgo,
la monodia de los vivos
ante una esfera oscura y
descarnada.
¿Qué ve, qué se imagina,
más allá de si, azares,
destinos?
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