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banda  hispânica

carlos barbarito

 

Carlos Barbarito. (Argentina,  1955). Su obra comprende libros de poesía y de crítica de artes plásticas. En el primero de los géneros citados, publicó: Poesía quebrada; Teatro de lirios; Éxodos y trenes; Páginas del poeta flaco; Caballos y otros poemas; Parte de entrañas; Bestiario de amor; Viga bajo el agua; Meninas/Desnudo y la máscara; El peso de los días; La luz y alguna cosa; Desnuda materia, La orilla desierta. En crítica de artes plásticas editó: Acerca de las vanguardias, en Arte argentino siglo XX, y Roberto Aizenberg. Diálogos con Carlos Barbarito. Son varias las antologías que recogen su obra poética: Nacer en los 50; Four argentine Poets; Breve muestra de la poesía contemporánea del Río de la Plata; 70 poetas argentinos 1970-1994; Cinco poemas en homenaje, en: Cecilia Pozzi, La otra primavera; Poesía argentina año 2000. Entre las distinciones obtenidas por el autor figuran: Premio Fundación Alejandro González Gattone, Premio Fondo Nacional de las Artes, Premio Dodero de la Fundación Argentina para la Poesía, Premio Bienal de Crítica de Arte Jorge Feinsilber, Premio César Tiempo, Premio Raúl Gustavo Aguirre de SADE, Menciones de Honor Leopoldo Marechal y Carlos Alberto Débole, Gran Premio Libertad y Mención Plural de México. Figura en el Diccionario de autores argentinos; y en el Inventario Relacional de la Poesía en Lengua Española, editado en CD. Sus artículos, ensayos y demás textos fueron publicados en diarios, revistas y páginas web del país y de Chile, Uruguay, Brasil, Colombia, Venezuela, Costa Rica, Cuba, Puerto Rico, México, Nicaragua, Estados Unidos, España, Portugal, Alemania, Reino Unido, Suecia, Rumania, Alemania e Italia (Casa de las Américas, Aérea, Creación, ZonAlta, Plural, Espéculo, Letralia, Verbigracia, Cajón de letras, Off Course, Cyberhumanitatis, Crítica, México Volitivo, Textosentido, Respiro, Hiperfeira, Etcetera, Arte da palabra, Nave de palavra, Triplov, Il Bolero de Ravel, El viejo faro, Enfocarte, Argos, Margencero, Arteuna, A garganta da serpente, Poetry Superhighway, Corner, El hilo de Ariadna, entre otras). Su obra poética está traducida, en parte, al inglés, al francés y al portugués.

1. ¿Cuáles son tus afinidades estéticas con otros poetas hispanoamericanos?

Sinceramente, escasas. Mis afinidades son con poetas franceses (Valery, Daumal), italianos (Montale sobre todo) y de habla inglesa (Eliot). También hay fuertes influencias de otros campos del arte (cine, fotografía y sobre todo artes plásticas) y aquí sí es posible detectar, me parece, a creadores hispanomericanos (Aizenberg, Greco, Frida Kalho) junto a Tina Modotti , Bacon , etc.. No me olvido de mis frecuentes lecturas y relecturas de Borges, en ciertos momentos de mi vida tan intensas que no me es posible medir el grado de su influjo en lo que hago, aunque lo supongo muy grande.

2. ¿Cuáles son las contribuciones esenciales que existen en la poesía que se hace en tu país que deberían tener repercusión o reconocimiento internacional?

Estoy metido dentro del fenómeno y me cuesta tener un panorama claro de lo que sucede. En la poesía argentina de las últimas cuatro décadas es posible detectar obras de valor y, como debiera suceder, esas obras se elevarán por encima del resto y tendrán merecido reconocimiento aquí y en el exterior. Ahora se escribe mucho y, lo que me parece alarmante, se lee poco y nada y se percibe una  ausencia de ideas que asusta. Pero, como ya dijera Cortázar hace años, lo que realmente me preocupan son los lectores -la crisis trajo, entre otras calamidades, un notable avance del analfabetismo; no me olvido del elevado precio de los libros-. 

3. ¿Qué impide una existencia de relaciones más estrechas entre los diversos países que conforman Hispanoamérica?

Tengo vínculos con medios y revistas de muchas partes del mundo. Internet produjo el estrechamiento entre editores, autores y público de un modo diría que inédito. Pero el acceso a la red es limitado todavía y mientras las condiciones sean las mismas no habrá cambios. Publicar en Argentina es muy caro y eso redujo la edición de libros a menos que medie un concurso -que son pocos- o una beca -que no son muchas-. La edición digital es barata y las publicaciones -buenas, regulares y malas- tienen su espacio en Internet. Pero, hilando fino, la poesía argentina reciente no circula como debiera fuera de nuestras fronteras (con algunas excepciones) y supongo que la crisis produjo un fenómeno de retraimiento, de provincialismo o cosa semejante. En las numerosas publicaciones extranjeras con las que colaboro es sumamente frecuente verme solo, único escritor argentino, aislado. Y no me alegra, obviamente.

poemas

 

[¿ Qué fuerza ejerce]

¿ Qué fuerza ejerce sobre ellos su influjo

mientras soplan desde abajo cierto incienso

hacia un cielo lejano, inmutable?¿ A qué

negro sol veneran, semidesnudos? No paren,

o paren invisible, secreto, papel de acre mística,

mundo antes de Mercator. No lo dudo,

sienten miedo, a sus pies la tierra gira en colapso,

ante sus ojos la muerte adquiere forma de llama

y el fuego toma arbustos hacia Orión,

El Havre, Pennsylvania. En un teatro,

en penumbras, el éter dura lo que la inocencia,

en un punto entre fruto y espanto,

en olas que reflejan luz de opacidad.

(¿cuánto mide y pesa ahora la tierra,

ahora que ninguna pregunta es pertinente,

ninguna respuesta, satisfactoria?).

 

[Una pequeña sonata

Una pequeña sonata para mitigar

los gritos, un poco de agua caliente,

enseguida el tiempo.

Lo ancho y extendido a contraluz,

se abre. A los ojos casi ciegos,

se abre. ¿Qué fue

de lo acuoso, lo espeso, lo cálido?

¿Qué es ahora, sudores,

apuros, telas blancas?

¿Qué será cuando todo

esté urgido de palabra

y la palabra no acuda,

y valga, en el fondo de la noche,

entre lentos látigos y luces inmóviles,

menos que un balido,

menos aún que un aullido?

 

[En la playa, contra las olas

¿De qué manera puede uno vivir una vida?

Rothko.

 

En la playa, contra las olas, persiste y se lastima.

Se lastima como un hombre,

un animal,

una mujer desnuda y hambrienta.

¿Qué sol no es frío?

¿Qué amor no es número secreto,

ojo de tiempo, hierba seca a la que darán fuego

a los pies del más perfecto desconocido?

Bebe de su propio vientre,

mastica su propio mal, lo traga.

Se lastima mientras anda al revés,

de espaldas, sumergido, contrahecho

Por el linde, la orilla, el extremo,

lo último, el sueño, la peste.

La vida anuda.

La muerte, ¿ desata?

 

[Crece la roca]

Crece la roca como crece la planta,

siente el frío, el calor, el miedo,

llora, grita, se ríe.Ante esta vida imprevista,

inconocida, ¿ qué creer, qué medida usar,

desde dónde y hasta dónde tender luz sobre la sombra?

Sólo la mirada, desnuda.

Sólo el sueño, vívido.

Erigir una casa

en el desierto, para que el viento

la golpee y, adentro, besar, morder, creer

y descreer, recordar, olvidar, volver a recordar.

¿ Quién gime, tiembla, desea,

implora más y más belleza,

entra al otro como otro entra al espejo?

Otra vida que también es muerte,

forma veloz y fulgurante de la muerte,

trae relámpago, ilumina sitios secretos, profundos huecos.

 

[Ahora es sólo tiempo]

A José Basile, in memoriam

Ahora es sólo tiempo,

la torpeza de la carne

abatida sobre su propio,

incongruente, irreflexivo deseo.

Si pudiera girar la llave

encontraría del otro lado

piedra encerrada en piedra.

¿Sostiene la tierra su pie,

la ladera cortada a pique

contiene su silencio,

la mancha en su costado ciego?

Ahora, lejos, el carnaval de lo ficticio,

el pacto de la rama con el musgo,

la monodia de los vivos

ante una esfera oscura y descarnada.

¿Qué ve, qué se imagina,

más allá de si, azares, destinos?

 

 

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editor geral e jornalista responsável

soares feitosa

coordenação editorial da banda hispânica

floriano martins

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