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| Sergio Badilla Castillo, nació en
Valparaíso el 30 de Noviembre de 1947. Su creación nace en Valparaíso y Viña del Mar,
en cercana amistad creativa con los poetas, Juan Luis Martínez, Raúl Zurita, Juan
Cameron, Eduardo Embry y Renato Cárdenas. Está considerado el poeta chileno con mayor
influencia nórdica, fundamentalmente como epígono de los finlandeses, Edith Södergran,
Elmer Diktonius, Pentti Saarikoski y de los suecos Gunnar Ekelöf, Tomas Tranströmmer y
Lars Gustavsson. Durante su estancia en el extranjero, por razones políticas -20 años-
formó parte del Grupo Taller de Estocolmo, junto a los poetas, Sergio Infante, Carlos
Geywitz y Adrían Santini y del Pelican Group International of Arts, con el poeta uruguayo
Roberto Mascaró y el artista chileno, Juan Castillo. Periodista Cultural de Radio Suecia
Internacional y del programa Panorama de Sveriges Radio, durante 13 aöos: y antropólogo
de la Universidad de Estocolmo. Ha sido invitado como lector Al Congreso Mundial de Poetas
de Madrid en 1982, al Poettry International de Rotterdam, al Primer Encuentro de
Escritores de Lengua Española en Islas Canarias, al Encuentro Mundial de Poetas de Oslo.
En 1989 organiza, en colaboración con la escritora sueca, Sun Axelsson, el Pirmer Gran
Encuentro de Poesía Latinoamericana en Estocolmo, Suecia, donde acuden más de 40 poetas,
residentes en toda Europa. En 1991 fue publicado en la antología sueca, Bevingade Lejon,
editada por editorial Bonniers de Estocolmo. En 1993 al encuentro Poesidagarna, en Malmo
en Suecia, junto a Wole Soyinka, Czeslaw Milosh. 2000, organiza el recital
"generación del 70" en la Universidad La República, en Santiago de Chile. Ha
sido traducido al sueco, inglés y francés. Ha ganado los premios Hucke y Foro Cultural
Republicano, en Chile, Colmena y Sayago de España y varias veces fue galadornado con la
beca del Consejo de Cultura Nacional de Suecia. Desde 1993. Reside en Santiago de Chile. Obra
publicada:
Más Abajo de mi Rama. Invandrarförlaget. 1980. Borås. Suecia. (Cuentos)
La Morada del Signo. Ediciones BIKUPA. 1982. Estocolmo. (Poesía)
Cantonírico. Ediciones LAR. 1983. Madrid. Poesía)
Reverberaciones de Piedras Acuáticas. BIKUPA. 1985. Estocolmo. (Poesía)
Terrenalis. Ediciones BIKUPA. 1989. Estocolmo. (Poesía)
Saga Nórdica. Monteverdi Edic. 1996, Santiago de Chile. (Poesía) |
1. ¿Cuáles son tus afinidades
estéticas con otros poetas hispanoamericanos?
Mi generación corresponde a la genealogía de poetas que
comenzaron a publicar sus primeras obras en los comienzos de la década de los setenta,
una época pletorica de cambios y de ilusiones. Es la etapa de las utopías válidas, de
la vertebración de grandes esperanzas y de la construcción de quimeras colectivas. Mis
primeras lecturas de poetas consagrados la hago orientado por Juan Luis Martínez, por
Eduardo Embry. Así serán los simbolistas franceses los que invadan, inauguralmente, las
márgenes de mi avidez; Rimbaud, Mallarmé, Baudelaire, Verlaine, Lautreamont.
Posteriomrete vendrá la búsqueda refereciales en el entorno y entonces surgirán
paradigas tan disímiles, como Vicente Hudobro, César Vallejo, Ernesto Cardenal, Pablo de
Rokha, Tiago di Melo, Gonzalo Rojas, Enrique Lihn, Jorge Teillier u Octavio Paz.
Después, en los años de la transtierra, a fines de la década de los setenta y a
comienzos de los ochenta, con el aumento de la lectura de textos referenciales, surgirán
voces inspiradoras, como las de Marin Sorescu, George Trakl, Gunnar Ekelöf, Elmer
Diktonius, Edith Södergrand. En el final de los ochenta y en la década de los noventa,
mis preferencias estarán acentuadas por la lírica de Pentti Saarikoski, Tomas
Tranströmmer, Lars Gustavsson y además habrá una vuelta a Nicanor Parra, Kontandinos
Kavafis y. Gonzalo Rojas.
En la actualidad, mis arquetipos alusivos siguen siendo Rojas y Saarikoski, de quienes
me considero, responsablemente, un epígono híbrido.La poesía de Gonzalo Rojas es
existencial, erudita y trascendente; la de Saarikoski, intuitiva, laberíntica y
espontánea.
2. ¿Cuáles son las contribuciones
esenciales que existen en la poesía que se hace en México que deberían tener
repercusión o reconocimiento internacional?
Porque posee una solvencia creativa y multifacética
que con espontaneidad e imaginería relaciona la poesía con la utilidad cotidiana de una
lengua que intenta desentrañar diferentes expresiones que no se ajustan o relacionan con
los tópicos, cuños u hormas de los enunciados poéticos tradicionales. Hay propuestas
rupturistas como la Antipoesía de Parra, el bucolismo lárico de Tellier, el Creacionismo
de Huidrobro, el relato lírico, generativo y existencial de Rojas y la épica citadina,
disruptiva y coloquial de Badilla.
3. ¿Qué impide una
existencia de relaciones más estrechas entre los diversos países que conforman
Hispanoamérica?
La represión cultural institucionalizada por las propias
elites culturales y elites políticas de nuestros países, la falta de propósitos que
ayuden a promover un mayor intercambio entre los grupos creadores, la difusión inadecuada
y mezquina de los textos por parte de editoriales o productores de textos, los cultos
autorreferenciales y el individualismo de creadores y promotores culturales, el fetichismo
por la cultura nacional, la autocomplacencia chauvinista, etc. |
| ¿Qué es poesia?
"El tiempo saca a la luz todo lo que está
oculto" sostiene Horacio en uno de sus memorables versos. A partir de allí configura
una orientadora señal, a los articuladores de la palabra, para decantar las hondas y
recónditas percepciones que se tiene de la realidad. Una materialidad que está tamizada
de significaciones al enfrentarse a los sentidos y en especial a la sensibilidad del
poeta. La poesía es la revelación de la belleza, o de la impresión estética, que hace
el poeta, en imágenes y ritmo, a través del lenguaje, escrito u oral, y lo relaciona con
la esencia de su individualidad, con su la naturaleza misma de su íntimidad, y al mismo
tiempo, lo pone en contacto con lo doméstico, con lo familiar, con lo pedestre y
cotidiano. Hacer poesía en el siglo XXI, cuando la sociedad, globalizante, se atrinchera
en instituciones y conjuntamente se descuartiza al individuo, despojándolo de historia y
de referencias sociales, es una obra monumental de insania. Los espacios se estrechan, las
sensibilidades se percuden y queda poco lugar para las circuntancias estéticas y para el
alma. Sin embargo el poeta es un ser conjeturado que no transita atado al devenir,
determinado por coyunturas específicas, o por propósitos definidos, es un sujeto
eventual que lo motivan las incidencias, las casualidades de la vida, las quijotadas del
albur, y por eso escribe y para ello vive,
Sergio Badilla C. |
poemas
MUELLE DE TOIKKO
A Antero y Kirsti Alanen
Hacemos un brindis en un extremo del muelle de Toikko,
los niños gritan y corren con una cesta llena de pescado,
Antero, nos mira con serenidad en su rostro y esboza una sonrisa
a lo lejos el motor de una lancha nos arrebata el silencio,
un mosquito intenta alterar también la calma.
Hay un sol que flirtea permanentemente con las nubes,
los abejorros zumban, ebrios de tanto dar vueltas y de polen.
Rebecca no cesa de tirarme las orejas
con su morenidad que la delata ante la claridad del día
como si fuera una extraña margarita silvestre.
Väinamöinen, se esconde aquí en medio de la foresta,
en este verano que nos hace creer a todos que somos nórdicos,
lejos de la decrepitud de las ciudades madrigueras,
de los poblados modernos desde donde se escapan los grillos.
Dicen que Dios tiene su residencia de verano
en los altos abedules del Näsijärvi
y se hace llamar Jumala, para no asustar a los impíos.
Matías me cuenta que los sapos le cantan canciones al cielo,
para que se mantengan abiertas las puertas del paraíso.
No, no se escaparán las ninfas del bosque como en otros sueños,
porque Sibelius les ha compuesto una nueva sinfonía.
El cisne de Tuonela, grazna levantando su grácil cuello
y a alguien se le ocurre que podríamos repartirnos esta tierra
como si fuera una gran tarta de frambuesas.
El sol ya se ha escondido detrás de las copas de los viejos
pinos,
hace un poco de frío,
Jonathan recoge unos gruesos leños, para encender la hoguera,
nos contará como viven las arañas bajos los troncos,
disputándose los insectos como equivocados predadores.
Hemos vuelto a la cabaña, donde hay recuerdos ancestrales,
el sauna humea con la humildad familiar de anfitrión:
se siente el calor de hogar, en la tarde de Tavastelandia.
Las palabras se cansan, la boca descansa en los pensamientos
y sabemos que aún habrá verano mañana, en el muelle de Toikko
MI AMADA Y EL MAR
Amada no mires el mar
las marejadas arrastran despojos de naufragios
cuando las gaviotas se intentan en las altas olas
enceguecidas de tempestad
Amada la tarde aleja el horizonte
el viento se encarama en las jarcias como un rudo espectro
las velas se enredan cangrejas las sirenas bailan en el bar de Antonio
algún barco ulula en altamar
los mástiles blanqueados el mesana el trinquete
la campana suena roma con un sonido apagado triste
el oleaje es el océano espumoso como champagne
recién servido
alcatraces en pie de guerra con las alas desplegadas
Una mujer llora en las rocas
algas de la Polinesia maderas de Madagascar
las nubes naufragan navegan sin rumbo
Amada no mires el mar
recoge tu pelo como si fueran redes cargadas de peces
pájaros acantilados delfines que circundan
toneles de agua fresca barricas
de especies de variada procedencia la neblina
opaca tu abandonada mirada una ráfaga de viento
se nutre salobre de tu piel en la oscuridad
Amada en este barco zarpé confundido una mañana
el equipaje el viaje incierto
las ratas la nave diestramente la evadieron como si nada
en el antebrazo zozobró comido el tatuaje
Amada no mires el mar
deja tu cuerpo penetrar el viento tus labios se humedezcan
torpemente navegando mi costa en tu tempestad
Amada cierra tus ojos claros
bésame las mejillas apriétame el aire con fuerza
no dejes que me duerma
la noche es una temprana calumnia
una oscura epopeya una obscena falsedad
que arrebata deseosa la muerte
CAREZZA
Llega por fin la noche
la castidad es errática para especímenes en vías de extinción como tú
y yo Claudia
criaturas celestes de Santiago serafines alados de la capital
de un país en ruina
El daguerrotipo nutre la oscura sepia con la aminorada luz que entra
de la calle
la escena en la penumbra se trasgrede en una tosca urbanidad
El torrente fluye germinal debajo de la piel palpita
se deshonesta se contamina
tensa la espera detrás de la mirada intensa
Urge entonces la musculatura se yergue
para perpetuar el linaje del animal en celo
la carne se impudicia se demencia en la calma
se antigua la razonada caricia mi obcecada doncella, el arte de
amar es el arte final de un frugífero vientre
un mérito frugal de descendientes que van y vienen
un despertar cualquiera ante un púdico y pedestre
día de verano |
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