Clique aqui para conhecer o maior site de Poesias da Internet !!!

banda

hispânica

Banda Hispânica (collage, Floriano Martins)

Eduardo Mileo

Eduardo Mileo nació en Buenos Aires el 4 de julio de 1953. Editó los libros Quítame estas cruces (Ediciones del Escuerzo, 1982), Tiendas de campaña (Trocadero, 1985), Dos épicas (junto a Alberto Muñoz, Filofalsía, 1987), Puerto depuesto (Último Reino, 1987), Mujeres (Último Reino, 1990), Misa negra (Último Reino, 1992) y Poema del amor triste (Ediciones en Danza, 2001), y el casete Mujeres (Circe/Último Reino, 1989), donde recita poemas del libro homónimo y otros. Junto al compositor Raúl Mileo, ha actuado en la capital y el interior del país presentando los espectáculos A boca de jarro e Irala, sueño de amor y de conquista. Integró el grupo poético La Epopeya, junto a Alberto Muñoz y Javier Cófreces. Fue miembro del Consejo Editorial de la revista de poesía La Danza del Ratón hasta su último número, en 2001. En el año 2000 recibió una beca nacional del Fondo Nacional de las Artes y en el 2001, el Primer Premio de Poesía del mismo organismo.

Collage, Floriano Martins

 

Em defesa da poesia

1. Quais as tuas afinidades estéticas com outros poetas hispano-americanos?

Me resulta muy difícil observar afinidades estéticas directas en mi obra, aunque es bastante sencillo decir qué poetas han influido sobre mi vida e, indirectamente, sobre mi obra.

En cuanto a los argentinos, citaré a Borges –creo que es al que más he leído–, a Francisco Madariaga, a Edgar Bailey, a Olga Orozco, para hablar de aquellos a quienes uno considera maestros, pero también a varios poetas de mi generación –algunos de ellos también son mis amigos– cuya obra e ideas, sin duda, influyeron sobre las mías: Alberto Muñoz, Javier Cófreces, Irene Gruss, Susana Villalba, María del Carmen Colombo, Diana Bellessi, Reynaldo Jiménez, Violeta Lubarsky.

En cuanto a otros poetas hispanoamericanos, llevan la delantera el mexicano Octavio Paz –fundamentalmente su obra ensayística–, los cubanos José Martí y José Lezama Lima, el peruano César Vallejo y los chilenos Pablo de Rohka, Gonzalo Rojas y Humberto Díaz Casanueva.

2. Quais contribuições essenciais existem na poesia que se faz em teu país que deveriam ter repercussão e reconhecimento internacionais?

No sé exactamente a qué se refiere la pregunta con "contribuciones que deberían tener repercusión", pero creo que la poesía argentina contribuye con un ritmo muy particular, producto de una respiración pausada, surcado por una melodía que acentúa el despojo. Se tiende al silencio y, muchas veces, esa tendencia se inscribe en el sentido. Desde luego, esta respuesta, que de algún modo pretende establecer un patrón o una modalidad general, se da de bruces contra las diferencias individuales entre los poetas, ya sea por su origen geográfico, por su condición social o por sus influencias.

Si la pregunta está dirigida a algún nombre en particular, creo que ya he dado varios en la respuesta anterior.

3. O que impede a existência de relações mais estreitas entre os diversos países que conformam a América Hispânica?

No creo que sea relevante responder a esta pregunta en el aspecto institucional que plantea, pero sí me parece importante que el debate se plantee a nivel de los nucleamientos de poetas o de cada poeta individualmente.

Mi respuesta apunta esencialmente a problemas político-económicos. La homogeneidad que se pretende ver en la cultura de un país se desvanece –por no decir que estalla– ante la existencia de clases sociales. La "cultura nacional" es la cultura dominante. En todos nuestros países está representada por organismos oficiales que llevan adelante una política trazada por los gobiernos de turno. Por tanto, los poetas invitados a participar de ella serán aquellos que convengan coyunturalmente a los organismos o a sus funcionarios, ya sea por clientelismo o por amiguismo. Esto sucede en todas las artes, aunque en mayor medida en las artes que mueven más dinero. En la poesía es menos notorio –aunque no por ello inexistente– pues la "torta" a repartir es la menor de todas.

Al margen de esta "cultura" se halla la real, la que ofrece un panorama mucho más vasto, diverso, rico. Existen en la Argentina varios grupos de poetas nucleados alrededor de revistas literarias de escasa repercusión comercial, o de cafés literarios en los que se lee poesía en voz alta, con poetas invitados y también con micrófono abierto (cualquiera que haya llevado sus poemas y desee leerlos, puede hacerlo). Alrededor de estos espacios se moviliza una cultura "paralela", que los medios y los funcionarios llaman "subterránea", pero que resulta, simplemente, más abarcadora que la oficial.

.

Collage, Floriano Martins

 

Poemas

 

AGUA BEBIDA

a Irene Gruss

No sé hablar.
Me despierto alejado.
Trastabillo en mis pasos.
Inadecuado espejo de lo que podría,
soy los que soy:
no me reparto.
Hasta aquí llegan voces
de horizontes oscuros.
Letanías de lobos. Aullidos
de luna llena.
Por aquí pasó alguien
a mojarme los ojos.
Pero no sé decirlo.
Dentro de mí hay un agua,
un silencio de campana.

 

AGUA BENDITA

a Akira Kurosawa

I

Llueve.
Pero no es real.
Son abismos abiertos en la noche.
Lo que llueve no es agua
sino sombras
que asoman al vacío.
Deberías saber.
Hace ya tanto
que ha cesado el océano.
Que han caído el agua y sus centurias.
Colas de golondrinas:
tijeras negras cortan el cielo.

II

Parece que lloviera.
Pero llueve sin ganas.
Como si no fuera el momento
de llover.
No es lluvia casi,
es agua de alas.
La transparencia de la intimidad.
Gira la lluvia
sobre sus planetas.
Agua sin fondo
de sus ojos claros,
la oscuridad.
Llueve en silencio:
llueve de olvido.

III

Llueve como nunca
lo que puede ser vivido.
Llueve en desorden
el rostro innumerable.
De las montañas caen
los velos oceánicos
de un agua sin perdón.
Llueve desde pájaros
sobre la tierra en llamas.
Llueve como un dios
que llora por un muerto.

 

EL JARDINERO

I

Bebe sin número.
Cree que ha dejado atrás una jornada.
Pero el alba tarda.
Y el cielo.
Desde sus ojos,
dos magníficas luciérnagas nocturnas
combaten. Bebe,
su corazón a la intemperie.
Huye de su viento
como un enamorado.
Detrás
del vidrio infatigable
bebe sin número. Cree
que ha dejado atrás una jornada.

 

II

Una canasta con frutas
sobre dos sedas italianas.
Quiere decir...
La fruta brilla
con laborioso lustre.
El estampado de las telas
es de un fulgor apagado.
Ríen
afuera y beben.
Alguien ha dejado abierto un grifo
para que huela a tierra
mojada.

retorno ao portal da banda hispânica