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Revista de Cultura nº 6
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Fortaleza/ São Paulo, ago/set 2000
MIGUEL ARTECHE: "LA POESIA ES UN INSTRUMENTO DE PAZ"
Sonia M. Martin
Sonia1.JPG (26267 bytes)Hay poetas que provocan leer sus versos y cerrar sus libros para entrar en sus mundos poéticos. Es el caso de Miguel Arteche, quien en su libro "Fénix de madrugada", nos alienta en cada verso, en cada estrofa, a preguntarnos tantas cosas acerca de este género, cuya cualidad en general es concentrar las ideas y centrarse en el poema para decir en pocas y precisas palabras lo que su autor desea expresar. El poema necesita del detalle cuidadoso y a través de su lenguaje figurativo organizar ideas y formas de la poesía. Por medio del ritmo, el discurso y la musicalidad, estos seres dotados de plumas mágicas -los poetas- nos suelen entregar en sus versos, declaraciones de amor, filosofía de vida, religiosidad o los pensamientos que su autor desea entregar al lector. La poesía es un texto complejo, cuyo placer a quien lee es descubrir todo aquello que el escritor desea comunicar.

Muchos trabajos de ficción y teatro están escritos en forma poética. El teatro de Shakespeare, Marlowe, Goethe, Molière y otros. En narrativa podríamos citar a Homero, Chaucer, Dante y Longfellow, todos ellos buen ejemplo, pero la concentracion de una poesía se da solamente en ésta. En ella encontramos una unidad completa en comparación con los otros géneros. Imaginar a través de la palabra, el sonido, el ritmo, la imagen constituye un sólo efecto.

La poesía es una materia compleja, la que se desgrana en manos del lector, penetrando en los sentidos de éste más allá de la propia imaginación. 

Es un lenguaje universal y posiblemente el más antiguo. Los pueblos más primitivos la han usado y también los más civilizados. Todas las épocas y todos los países han tenido poetas. Con entusiasmo hay quien lee poesía y con el mismo entusiasmo hay quien la escucha leer.

Podríamos definir poesía como su lenguaje dice, mucho y más interesante que aquello que se dice con un lenguaje vulgar o cotidiano. Por lo mismo, es preciso entender qué es lo que el poeta nos quiere entregar a través de sus versos.
 
 

RITMOS Y SONIDOS EN LA POESIA DE MIGUEL ARTECHE

Sonia2.JPG (17521 bytes)Es necesario conocer algo sobre la vida y trayectoria de Miguel Arteche para entrar a su mundo poético, al que el lector por motivos de espacio, solamente podrá disfrutar leyendo un par de poemas que publicaremos de uno de sus últimos libros titulado "Fénix de Madrugada", Ediciones Rumbos. Se nos hace severa la elección de los poemas, puesto que el poemario completo es un gran sonido poético que enmarcan los ritmos de sus versos. ¿Qué poemas elegir? ¿Los que encierran la filosofía del poeta o los que nos llevan verso a verso hacia la imagen de Dios? No lo sabemos aún; se nos hace imperioso volver a releer sus libros, para hacer una elección. Queremos dar a conocer al lector primero al hombre y luego al vate, quien a estas alturas de sus versos, es uno de los más importantes poetas de Latinoamérica.

Miguel Arteche nació en Nueva Imperial, Chile en 1926. Vino al mundo como Miguel Salinas Arteche y comenta el autor en una entrevista: "Siempre tuve la imagen de mi madre, porque mi padre murió cuando yo tenía cuatro años. Al publicar en el año cuarenta y cinco mi primer artículo en la revista Zig-Zag, comencé a usar mi apellido materno."

Estudió literatura en la Universidad de Madrid (1951-1953). Fue agregado cultural de la embajada de Chile en España durante los años 1965-1970.

De su obra podemos destacar "Destierros y Tinieblas" (1963), "Noches" (1976) y "Fénix de Madrugada" (1994), estos textos son considerados los más importantes de éste poeta.

En narrativa tenemos conocimiento, de los siguientes títulos: "El Cristo hueco" (1969) y "La disparatada vida de Félix Palissa" (1975). "Mapas del otro mundo" (1977) y "Las naranjas del silencio", (1987).

La música es otra de las grandes pasiones de este escritor, y en 1980 estrena su "Cantata del Pan y la Sangre" , con música de Wilfried Junge. En 1986 obtuvo el "Premio Internacional IBBY" por su libro "Llaves para la poesía". Sus poemas han sido traducido a varios idiomas. Es miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua, del Instituto de Chile y correspondiente de la Real Academia Española.

Uno de los críticos chilenos más importantes, Hernán Diaz Arrieta (Alone) cuando se publica su texto poético "Destierros y Tinieblas", escribió sobre Miguel Arteche lo siguiente: "en nuestras letras, en la poesía de nuestros tiempos (Neruda cumple los sesenta), este libro coloca a Miguel Arteche, según nuestra impresión, en el primer puesto de la primera fila. Pero nada de afirmaciones objetivas. Como en otros de sus libros, aquí vemos no sólo su ejemplar dominio técnico, sino la reconversión de las estructuras clásicas del poema y la metáfora como una teología del significado".
 
 

Tres poemas del libro Fénix de Madrugada
 
 

LOS QUE SE HAN IDO PARA SIEMPRE

Ahora que nuestros amigos se han ido para siempre,
ahora nos preguntamos si de verdad los conocimos.
Y en el sueño los vemos en otras islas
que surgen sobre el amanecer.
Y para invocarlos
derramamos sobre el mar el negro vino: 
pero oímos sólo silencio,
nada más que silencio,
mientras cae sobre el mar el vino negro
y no cesa,
y no cesa,
y no cesa nunca
de
caer.

DUNAS

Extensas son las dunas que ahora me rodean.
Implacable la lluvia con sus látigos largos.
No sé de dónde vienen estas aguas antiguas,
ni sé quién las envía sobre mis hombros de agua.
No sé quién moja ahora mis labios y los quema
Con sal.
Vastas son las colinas que se apagan de niebla.
Insondables y fúlgidos son los acantilados.
Y más allá. 

PARA DESTERRADOS

Nada hay allí que toques con tu mano,
ni pan, ni "buenas noches", ni esa silla
donde se apaga y luego donde brilla
lo que está cerca y a la vez lejano.
Nada hay allí: sobre un septiembre oscuro
otro septiembre luminoso cruza.
Ni hay sal, ni "cómo estás":sólo la intrusa
muerte extranjera y un extraño muro.
Nadie en el bus te mira o te saluda,
ni sabes tú si el término del viaje
será aquella estación y aquel paisaje
que abre tu cuerpo en dos y lo desnuda.
Nada hay allí: si escuchas unos pasos
que suben, "quién será?", por la escalera,
piensas en un llegar de cordillera
y en tu natal país y en otros brazos.
Nadie en la carta que recibes: dejas
la carta en el bolsillo, y de improviso
sientes que ya no estás, y un indeciso
terror de ya no ser cuando te alejas.
Nadie te vio partir, ni sabe dónde
tu mano se te muere en otra tierra.
Nada hay allí, ni nadie te responde
mientras tu puerta se cerró y se cierra.
 
 

Premio Nacional de Literatura de Chile 1996

Sonia3.JPG (16117 bytes)Hace más de cincuenta años que tiene el oficio de poeta. Esta difícil artesanía de la palabra lo llevó a ganarse el "Premio Nacional de Literatura de Chile" en 1996. No obstante, no es este galardón lo que hace poeta y escritor a Miguel Arteche. Es su obra en sí y su arte para construir edificios de palabras que tienen un significado profundo y filosófico en unos casos; y en otros, es su desafío y conocimiento intenso de la religión católica. Decimos desafío, porque en sus poemas religiosos, Arteche habla con Dios o nos habla de su Dios con hondo sentimiento católico. 

Conocer su obra, leerla con detención, apasionarse de su poesía, es así que el lector llega a comprender, por qué le han dado tamaño galardón. Miguel sabe ser poeta y hacer poesía. 

Y al conocerlo personalmente, es que uno llega a hacerse "fanatincha" del vate y comprender por qué se ganó un premio que todo autor desea que le den en su país de origen. Luego, somos nosotros, los lectores, quienes somos los premiados al hacernos lectores asiduos de su obra. O quizá escuchándolo hablar de poesía. 

Desde su primera obra "La invitación al olvido" publicada en 1947, es que nace su vocación poética; sin embargo, según el autor y la crítica especializada, emerge su temple poético con "Destierros y tinieblas" publicado en 1964.

De sus otras pasiones, el ajedrez y el fútbol, quizá a estas alturas de su vida de autor, sólo practique el ajedrez por deporte intelectual y el fútbol asumimos que es solamente visual y no lo culpamos, Miguel debe hacernos más poemas y menos goles o jaques mates...

Nos cuenta que su intéres por la poesía se inicia con la lectura de dos antologías muy importantes, "Poetas en el destierro", de José Ricardo Morales y "Poetas españoles contemporáneos", de Roque Esteban Scarpa. Su mundo cambia y se incorpora en el complejo cosmos de las palabras y su creación: la poesía.

"Fénix de madrugada", Premio Consejo Nacional del Libro y la Lectura, otro galardón

En 1994, el editor Efraín Szmulewicz, publicó "Fénix de Madrugada",que obtiene el "Premio Consejo Nacional del Libro y la Lectura".En 1995 Ediciones Rumbos del editor mencionado, lanza la tercera edición de "Destierros y Tinieblas y en 1996 publica la segunda edición de "Noches". En 1991, las Ediciones Corregidor de Buenos Aires publicaron su "Tercera Antología de poemas" y en 1996 LOM Ediciones lanzó "Antología cuarta".

Perteneciente a una generación de la altura poética de Enrique Lihn, Alberto Rubio, Efraín Barquero o Jorge Teillier y Hugo Montes, Miguel estima que ellos crearon distintos mundos poéticos y eso le da riqueza a esta generación. Se comenta que algunos de ellos tienen influencia de T.S .Elliot, algo que Arteche no niega diciendo que recibe de este poeta el lenguaje de lo sagrado, de lo religioso entre comillas. "La poesía de Elliot no es decisiva en mi evolución poética". Estima que un poeta para escribir necesita rodearse de un círculo, algunos lo llaman mándala, el círculo mágico. "Es preciso pasar de lo transitorio a lo permanente. Lo cual no quiere decir olvidarse del mundo que nos rodea. Pero no creo en medios artificiales para lograr eso que se llama inspiración".

Nos habla de su poesía y declara "mi utopía consiste en creer todavía que la poesía es un instrumento de paz, que sirva para limar todos los dientes de los jabalíes".

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