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Margarito Palacios Maldonado
Leonardo de Dios Jerónimo nació en 1957, en el municipio del Centro, Tabasco. Durante muchos años se ganó la vida como oficial de albañilería. Sin embargo, la inquietud que sentía por el dibujo y la pintura lo llevó a estudiar artes plásticas en la casa de artes "José Gorostiza", de Villahermosa, Tab., y en el taller independiente de pintura "José Clemente Orozco" (1984-1989). Uno de los maestros que más influyó en él fue Jorge del Moral, quien vio en Leonardo una capacidad mayor para ir más allá de los paisajes, bodegones y naturalezas muertas que ordenaba al resto de sus alumnos. "Busca algo que te identifique", le dijo un día. Y Leonardo se dio a una búsqueda interior, que comenzó por reconocer sus raíces en la albañilería y la construcción. En 1987 inició una etapa de experimentación usando formas geométricas; al principio sólo en dos dimensiones, al estilo de pintores modernos como Kandinsky, Matisse, Picasso, Braque; hasta que incorporó la perspectiva, y con ella empezaron a brotar los volúmenes, a proyectarse las sombras, a destacarse los fondos. Y así, conforme iba experimentando, fueron apareciendo nuevos equilibrios en tensión y nuevos contrastes armoniosos, hasta conformar un universo de formas y colores único.
Como artista pobre (de escasos recursos económicos), un aspecto que ha marcado la pintura de Leonardo es la inventiva para allegarse de materiales y herramientas económicas. Como el acrílico y las telas preparadas son muy caras, prefiere usar el óleo y preparar sus propios lienzos. Incluso él mismo prepara los bastidores y diseña las molduras para los marcos de galería. Y para lograr más ahorros, prefiera usar espátula en lugar de pinceles, porque éstos se gastan y la espátula no. Entre los diversos materiales que usa para hacer sus collages y arte-objetos, como El arrecife (mixta sobre madera), están los huesos de res, el aserrín de madera y otras fibras orgánicas. En las seis exposiciones individuales que ha montado hasta ahora, Leonardo de Dios Gerónimo hace honor al oficio de albañil. Títulos como La carretilla, Homenaje a los peones de albañil, Placeres de un albañil, aparecen como los más representativos de su estilo pictórico que él mismo califica como geométrico cubista. Y, como todo artista enamorado de la vida y del amor, Leonardo deja asomar el erotismo en cuadros como La hormiga y los hongos, Conjugación para la vida y Los placeres de Gerónimo.
El estigma que cargan consigo los albañiles, es que son rudos física y mentalmente. Sin embargo, "también pensamos", dice Leonardo. Y esta actividad intelectual suele ser profunda, rebelde, agitada, como lo muestra su pintura Cuando los sueños pesan, donde se representa un mundo desgarrado por las tinieblas, y la construcción del hombre es incapaz de sostener el equilibrio. En cada uno de estos cuadros, nos dice Leonardo, hay un esfuerzo de concepción. Se ha pensado en lo que se quiere decir al espectador, en lo que se quiere dar a entender con cada forma, color y textura acerca de uno mismo. Leonardo de Dios fue becario del Colegio de Arte Tabasco (1988). Ha montado seis exposiciones individuales y ha participado en más de cuarenta colectivas, tanto en Tabasco como en otros estados de la república mexicana y el extranjero. Fue seleccionado en la Bienal de Pintura del Sureste "Joaquín Claussel", de Campeche, Camp. (1993). Ha sido integrante de varios grupos de artistas plásticos, como la Asociación de Artistas Plásticos del Sureste, de la Asociación Mexicana de Artes Plásticas y del Grupo Cultural Independiente "Arte en movimiento" de 1997 a 1998. Actualmente es integrante del Grupo de Artistas Plásticos "Círculo 21", el cual fundó en 1998, y del Colegio de Artes Tabasco, del Instituto de Cultura de Tabasco.
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