![]() |
|
revista de cultura # 65 |
|
Editar en tiempos de cólera Uberto Stabile
En 1978 yo tenía 19 años y editaba en Valencia junto a un grupo de amigos poetas, músicos y dibujantes de cómic, una revista en offset que se llamaba Bananas. Todavía no sabíamos que aquella publicación con los años se llamaría “fanzine”, como tampoco éramos conscientes de formar parte de algo que con el paso del tiempo acabaría conociéndose como la “movida”, madrileña o de provincias, pero “movida”. Aquella manera desenfadada y un tanto ácrata de entender e interpretar la realidad, nos alejaba radicalmente de la rancia tradición cultural que cuarenta años de dictadura habían marcado en España. Como la nuestra, vimos nacer en otros muchos pueblos y ciudades de la geografía española, revistas y pequeñas colecciones de libros que se distribuían a mano, se vendían en la calle, en los bares, en los vestíbulos de las facultades e institutos, compartiendo mesa con la prolífica y diletante prensa política de la época. Tomábamos por sedes los pubs y cafés de moda, se diseñaba a golpe de olivetti, tijera y letrasset y acabábamos imprimiendo en pequeños talleres donde terminábamos alzando, cosiendo y encuadernando para abaratar el coste de nuestras ediciones. Por encima de aquel inquieto y creativo tejido editorial de corte alternativo se alzaban como portavoces de la “movida” una serie de publicaciones de mayor difusión y presupuesto que ampliaban y amplificaban el común espacio de libertades y reivindicación de la época, eran los años de Ajoblanco, El Viejo Topo, Bicicleta, Alfalfa, Ozono, Vibraciones, Starr, El Víbora, y más tarde La Luna de Madrid, Dezine, Sal Común, Totem, Madriz Me Mata, etc. A mediados de los años ochenta aquel movimiento editorial que había acuñado y abanderado el discurso alternativo y contracultural durante la transición española, fue poco a poco languideciendo y reinventándose bajo el nuevo cuño de la posmodernidad, transformándose en una suerte de publicaciones que rendían culto al diseño como paradigma de la nueva escena editorial. Desaparecidas la práctica totalidad de revista de mayor alcance, las pequeñas publicaciones y editoriales quedan a la deriva, contando sólo con sus propios medios para difundir y promocionar el trabajo que realizan en un espacio que ahora, con la mayoría de las revistas desmanteladas, se convierte en un espacio vacío de referencias ideológicas y sin cauces para acceder a un mercado que ni les quiere ni les pertenece.
A principios del año 1994 me intrigaba saber qué habría sido y qué habría quedado de aquel movimiento editorial que una década antes había vivido una eclosión sin precedentes en el panorama de la prensa alternativa e independiente en España. Convoqué a los editores con los que seguía teniendo contacto y con algunos otros que parecían despertar de un prolongado letargo, o que habían seguido trabajando bajo el silencio y la sombra que se cernía sobre ellos. El 19 de abril de 1994 se celebró en la Biblioteca Pública Provincial de Huelva el primer Encuentro Internacional de Editores Independientes y Ediciones Alternativas, que desde ese año y bajo el nombre de EDITA, y con sede en la localidad costera de Punta Umbría, se viene celebrando sin interrupción.
II. un poco de convicción Entendemos por edición independiente una parcela más del amplio espectro de actividades para la reproducción, difusión y distribución del arte y la cultura en el conjunto de la edición, que no monopoliza sino que amplia el concepto de bibliodiversidad. La versatilidad del panorama editorial independiente permite conjugar tanto el libro como concepto comercial, como aquel otro que da prioridad a los valores estrictamente culturales y artísticos frente al valor mismo del libro como objeto en el mercado. Estos dos modelos de la práctica editorial no se contraponen pero tampoco se supeditan, son conceptos diferentes que obedecen a las necesidades y objetivos que cada editor se plantea en el ejercicio de su propia actividad. Desde mediados de los años noventa del siglo pasado existe una proliferación de eventos que aglutinan a pequeñas editoriales en un intento por garantizar la pluralidad y diversidad de la oferta editorial en un mercado dominado por las multinacionales del libro. Fruto de estos encuentros nacen poco a poco las redes transnacionales de editores independientes, cuyo objetivo es mantener abiertos los canales de participación y colaboración entre las pequeñas y medianas editoriales. Esta preocupación por garantizar la viabilidad de los proyectos enmarcados bajo el sello de la bibliodiversidad ha sido una constante en todos los encuentros de editores independientes a los que he asistido y que se han celebrado en el seno de la Feria de la Edición de Canarias, en el Salón del Libro Iberoamericano de Gijón, en La Otra FIL de Guadalajara, México, en Correntes d'Escritas de Povoa de Varzim, Portugal y en EDITA, los Encuentros Internacionales de Editores Independientes de Punta Umbría. Subsiste en todos estos encuentros la voluntad de crear una red de editores independientes lo más abierta y flexible que sea posible y que garantice asimismo la supervivencia de los proyectos, por pequeños que estos sean, en el conjunto de la vida cultural y al amparo de la voracidad de los mercados.
El reto de crear una red de estas características pasa por entender más allá de las prioridades particulares, el valor de una plusvalía colectiva del libro como soporte de nuestra actividad editorial, por entender que sólo la supervivencia de las pequeñas editoriales en el conjunto de la vida editorial de cualquier país o mercado garantiza la salud y riqueza cultural de una sociedad, que se precie, del conocimiento. El viento de las nuevas tecnologías sopla a favor de las pequeñas empresas editoriales, los nuevos programas de edición y las posibilidades que la red de redes pone a nuestro alcance revitaliza los canales de difusión e incluso distribución de las publicaciones más humildes. Trazar los caminos que llevan a la puesta en funcionamiento de esta red y cimentar su futuro no es camino fácil, pero lejos de convertirse en una carrera contra el tiempo, más propia de los mercados que de la propia naturaleza del libro, esta red debería apostar por establecer una reflexión sólida que garantice no sólo el proceso práctico de difusión, distribución y venta de los libros sino la cohabitación de conceptos culturales diversos en un mismo continente; el libro.
III. un poco de futuro A partir de las experiencias desarrolladas en los últimos años por editores independientes, en diferentes regiones y países de la comunidad iberoamericana, aglutinados en páginas web y foros internacionales de información y debate alrededor del libro, se ha ido trazando una compleja y fértil red que busca la viabilidad de los proyectos que aglutina, así como la diversificación del actual panorama editorial. La filosofía de esta red está marcada por una clara inclinación a los valores de cooperación y solidaridad en el terreno de la edición y promoción del libro. La necesidad de crear un punto de encuentro independiente, entre quienes secuenciamos la cadena que lleva la voz del autor al lector, es una prioridad para seguir avanzando en la creación de un espacio abierto y plural que ofrezca y dimensione correctamente los valores de la cultura a través de la lectura. La idea de crear una red de redes en el terreno de la edición independiente nació a raíz de los diversos encuentros desarrollados en los últimos años por editores de España, Portugal, Brasil, México, Argentina, Perú y muchos otros países de la órbita iberoamericana. Con dificultades y entusiasmo los pequeños editores asistimos a estos encuentros, pero finalmente el seguimiento que se realiza de los acuerdos obtenidos y la consiguiente materialización de los mismos está muy lejos de las expectativas creadas.
RIEPA es una red de profesionales del libro en donde cada uno puede dar a conocer, a través de la página web, su perfil curricular en un entorno dotado de muchas posibilidades: desde la creación de un blog personal, el lanzamiento de foros de discusión y el anuncio de actividades, hasta la incorporación de fotos y vídeos de los propios proyectos. La página la creó el editor y promotor cultural mexicano Alejandro Zenker, director de Solar, Servicios Editoriales y Ediciones del Ermitaño. La red que aglutina a editores y proyectos alternativos independientes, está abierta a todas las expresiones que promueven la libertad de expresión y la bibliodiversidad en el seno de sus comunidades. Impulsada inicialmente por el ILLAC (Instituto del Libro y la Lectura, A.C.), con sede en México, y EDITA (Encuentro Internacional de Editores Independientes y Ediciones Alternativas), con sede en Punta Umbría, España, busca congregar en una red social la enorme diversidad de experiencias editoriales y culturales que trabajan por abrir espacios de reflexión y pensamiento en torno a la naturaleza y el futuro del libro. La dirección de la red es: www.riepa.org. La RIEPA (Red Internacional de Editores y Proyectos Alternativos) está estrechamente vinculada y comparte página con el Instituto del Libro y la Lectura, A.C. (www.illac.com.mx) y con la RIPAC (Red Independiente de Proyectos Artísticos y Culturales (www.ripac.com.mx). Ambos contienen gran cantidad de información sobre cuanto acontece en el mundo del libro y la lectura, así como de la cultura en general. Se trata de entornos destinados a profesionales, a diferencia de las “redes sociales”, donde se carece de la especialización que buscamos y necesitamos.
Una de la principales líneas de actuación que la RIEPA (Red Internacional de Editores y Proyectos Alternativos) es la creación de un consejo consultivo o foro de experiencias, de reflexión y debate permanente, formado por los organizadores y coordinadores de eventos singulares cuyas características permiten la concurrencia de editores, escritores, artistas, gestores culturales e intelectuales de diversos ámbitos culturales y latitudes geográficas, con el fin de incentivar el intercambio de información y la puesta en común de experiencias adquiridas. En los últimos años hemos sido protagonistas conscientes de la enorme fortaleza de nuestras convocatorias y de la sinergia que logramos alcanzar cuando ponemos en común esa particular manera de entender la realidad del libro desde la óptica de la bibliodiversidad. Hemos adquirido en estos años una perspectiva equidistante del espacio editorial respecto al mercado editorial. Y esta libertad que nos permite no estar indisolublemente sujetos al concepto mercantil del libro, nos ofrece un infinito abanico de posibilidades para recuperar tradiciones y despertar nuevas sensibilidades en el horizonte inteligente de los libros. Este concepto de proyecto abierto, de red en continua evolución y transformación, nos da la mejor y más clara definición del movimiento cultural que emerge en el seno de las editoriales independientes, de la verdadera plusvalía del libro. Ya no se trata de un camino de resistencia frente a los intereses de los grandes conglomerados de empresas que comercian con la edición y la cultura, sino de crear un nuevo ámbito en el cual desarrollar, promover y difundir, actividades artísticas e intelectuales sin el pesado lastre del libro como un simple objeto comercial. |
|
Uberto Stabile (España, 1957). Poeta y editor. Ha publicado Las edades del alcohol (1995), Perverso (1997), y Los días contados (2000). Organiza los Encuentros Internacionales de Editores Independientes y Ediciones Alternativas, encuentros que viene dirigiendo ininterrumpidamente hasta la fecha de hoy bajo el nombre de EDITA. Contacto: ubertostabile@hotmail.com. Página ilustrada con obras del artista Fernando Pacheco (Brasil). |
| RETORNO À CAPA | ÍNDICE GERAL | BANDA HISPÂNICA | JORNAL DE POESIA |
|