revista de cultura # 64
fortaleza, são paulo -
julho/agosto de 2008

livros da agulha

Colección DelEste. Ediciones Baile del Sol1. Colección Deleste. Ediciones Baile del Sol. Tenerife. Islas Canarias. Contacto: bailes04@idecnet.com.

Durante casi medio siglo, los europeos hemos vivido separados artificialmente por un monstruoso y repugnante muro, que fue el triste y vergonzoso símbolo de un telón de acero impenetrable e infranqueable física y espiritualmente. El Occidente desconocía casi por completo qué sucedía en los países del este, en aquel “oasis de felicidad” donde aparentemente nunca ocurría nada y todos eran autosuficientes; muchas veces, el ciudadano de a pie ni siquiera sabía dónde se hallaba Budapest o Bucarest. Y se enteraba de la existencia de un Pasternak, o de un Evtushenko, del “archipiélago gulag”, o de “la hora 25”, cuando un manuscrito traspasaba las fronteras, cuando un foro internacional les concedía un prestigioso premio, o cuando una personalidad del otro lado del telón lograba salir de su país y afincarse en la Europa “capitalista” o en los EE.UU. Quizás, se sabía algo más de algún que otro célebre cantante o solista instrumentista, de alguna bailarina de fama mundial, y, muchísimo más de algún gran deportista, principalmente futbolista. Por otro lado, los intelectuales occidentales que visitaban los países comunistas, invitados por las autoridades, ofrecían a la vuelta, en la gran mayoría de los casos, una imagen falsa e idealizada de los anfitriones, en señal de gratitud por la invitación.

A partir de los noventa, y, particularmente en los últimos años, marcados por la ampliación de la Unión Europea, los occidentales descubrieron paulatinamente, con asombro y agradable sorpresa, que los países comunistas del centro y el este de Europa tenían una gran tradición cultural, una riquísima literatura oral y escrita, grandes músicos y artistas plásticos, comparables con las magnas figuras del Occidente, diseñadores, modistos, un interesantísimo cine, científicos de talla mundial y, en general, un acervo cultural y personalidades del mundo cultural-científico impactantes y casi desconocidos.

En este contexto, la iniciativa de la prestigiosa editorial Baile de Sol, capitaneada con profesionalidad y sabiduría por Ángeles Alonso y Tito Expósito, de publicar una colección de literatura est-europea es, a nuestro juicio, una empresa encomiable, con intenciones y voluntad integradoras, europeístas, de gran valentía, y de particular interés para los europeos occidentales que, de este modo podrán acercarse todavía más y mejor a la cultura de la mitad hasta hace poco “olvidada” de Europa.

La colección se inicia con tres autores de facturas, géneros y generaciones diferentes, cuya característica común es que pertenecen a la galería de los más representativos escritores de sus respectivos países: el poeta simbolista rumano George Bacovia, la poetisa Déborah Vukušić, de padre croata y madre gallega, y el narrador croata Román Simić.

George Bacovia (1881-1957)     Déborah Vukušić (1979)     Román Simić (1972)

George Bacovia (1881-1957) es, en nuestra opinión, el más interesante poeta simbolista de la literatura rumana (en la tradición del simbolismo sombrío baudelaireano), que canta la lluvia insinuante, fría, monótona, el ambiente provincial y su monotonía burguesa, la fealdad fúnebre, la tristeza del otoño, estación de la muerte y la podredumbre. La invariante de la creación bacoviana es el universo cerrado, sin horizontes, el aislamiento y la angustia que cobra dimensiones patológicas. El poeta, solitario, vive constantemente la amenaza de la materia, húmeda, putrefacta, enfermiza, absorbente y opresiva, aniquiladora de la existencia, enfrentado a un inmenso vacío. El creador oscila constantemente entre la desesperación y la resignación: oscilación dramática entre lo real (mundo objetivo) y lo irreal (mundo subjetivo bacoviano), entre la existencia y la nada, que confiere extraordinaria tensión a su poesía. En la presente antología se incluyen los más representativos poemas de toda su creación, desde el primer volumen de 1916, Plomo, hasta poesías publicadas en revistas o póstumamente.

Déborah Vukušić (1979) es una personalidad compleja, producto de un mestizaje cultural enriquecido con experiencias de vida en Francia y los EE.UU., escritora, filóloga, actriz de teatro y cine, profesora. El volumen Guerra de identidad es una especie de confesión lírica sobre su infancia (“Me llamo Déborah Vukušić”), reflexiones sobre la búsqueda de una identidad compleja, forjada en los años de niñez y adolescencia, cuando tuvo que convivir con el desengaño que experimentó al descubrir la verdad acerca de su padre, sobre el telón de fondo de un mundo resbaladizo y cruel que la hace madurar mucho antes de lo debido. Los poemas se caracterizan por un profundo lirismo y una sinceridad abrumadora.

Román Simić (1972) es uno de los más conocidos narradores croatas contemporáneos, incluido en varias antologías, traducido al alemán, búlgaro, checo, esloveno, español, francés, inglés, lituano, polaco y sueco, y galardonado con el premio del diario Jutarnji list al mejor libro croata de prosa en 2005 para el volumen De qué nos enamoramos. El escritor, que vivió la odiosa guerra de la ex Yugoslavia, relata con amargura e ironía, a la vez, escenas de la posguerra, experiencias propias, y dibuja con precisión personajes que podrían ser reales, sin dejarse llevar por el natural odio visceral, logrando captar no obstante los momentos cruciales de enajenación del ser humano convertido en simple instrumento de matar. Sus relatos se caracterizan por un estilo concentrado, pero agradable, que “muchas veces deja gran parte de la información debajo, tal y como le gustaba a Hemingway explicar su teoría del iceberg” (Carlos A. Aguilera).

Los primeros tres títulos de la “Colección Deleste” son, a nuestro juicio, el resultado de un excelente trabajo de investigación y selección y representan una magnífica carta de presentación de la colección y de la editorial Baile del Sol. No creemos que necesiten más elogios, como no se trate de una burda ostentación de vanidades por parte del que escribe estas líneas.

[Dan Munteanu Colán]

 

O surrealismo2. O surrealismo [Org. J. Guinsburg e Sheila Leirner]. Coleção. Stylus 13. Editora Perspectiva. São Paulo. 2008. Contato: editorial@editoraperspectiva.com.br.

“Ontem vivi uma situação surrealista!”. Incontáveis vezes ouvimos ou dizemos uma expressão como esta, quando nos vemos diante de um acontecimento inesperado e impensável. Tão grande fez-se a influência do surrealismo na formação do imaginário das gerações que o sucederam, que o uso do termo “surrealista” vulgarizou-se e incorporou-se à linguagem cotidiana não só dos povos ocidentais. Afinal, por quais razões o movimento liderado por André Breton alcançou tanta repercussão e popularidade, a quais perguntas ele se propunha responder, qual sua pertinência para o contexto histórico e cultural em que se impôs e do qual se alimentou? O Surrealismo, que a editora Perspectiva oferece ao leitor brasileiro na sua coleção Stylus, procura reunir ao máximo o aparato crítico, cultural e ideológico gerado por um dos mais provocantes movimentos estéticos da história da arte. Por seu impacto em termos de comunicação e penetração, tornou-se a contrapartida revolucionária e uma ordem de pensamento que envolve uma verdadeira filosofia da existência. O intento que percorre este conjunto de ensaios é o de proporcionar o mais pertinente panorama possível do período e das manifestações que o acompanharam, assim como desvelar interstícios dessa produção e reflexão, instigando o debate sobre sua influência, contribuição e importância para a sociedade contemporânea.

Com esse propósito, os organizadores reuniram um grupo de especialistas de notório saber, estudiosos de diversas áreas do conhecimento e da produção artística, atuantes no Brasil e no exterior, a fim de esquadrinhar o período, desde a sua formação até os dias atuais. Ao leitor caberá julgar a pertinência desse esforço surreal.

COLABORADORES

Ana Claudia de Oliveira; Annateresa Fabris; Carlos Lima; Claudio Willer; Eliane Robert Moraes; Floriano Martins; J. Guinsburg; Jacqueline Chénieux-Gendron; Jean Grenier; Jean-Claude Marcadé; Jean-Paul Morel; Jérôme Thélot; Jorge Coli; Jorge Schwartz; Leda Tenório da Motta; Livio Tragtenberg; Lucio Agra; Luiz Fernando Ramos; Luiz Nazario; Maria Fausta Cajahyba Pereira de Castro; Maria Inês França; Maria Lúcia dal Farra; Michael Löwy; Newton Cunha; Patrick Corneau; Pierre Brullé; Ricardo Timm de Souza; Roberto Segre; Sergio Lima; Sheila Leirner; Soraia Maria da Silva; Vera Lucia G. Felício.

 

Sobras de Deus, de Floriano Martins3. Sobras de Deus, de Floriano Martins. Edições Nephelibata. Santa Catarina, 2008. Contato: nephelibatas@gmail.com. Visite: www.nephelibata.com.

Sobras de Deus, a primeira novela de Floriano Martins, é uma junção estética de três figuras aparentemente distantes: um menino "ansioso", um tio louco e uma ama amorosa. Três sobras humanas, detritos de Deus. E seria possível construir uma novela a partir daí? A resposta é a própria obra de Floriano, auto-referencial na primeira página, poética na última, e entre essas, delírio e serenidade.

De Floriano Martins seria quase inútil falar, não fosse o mundo dos homens infinito e a ignorância elemento essencial da vida. Poeta, tradutor, um dos maiores conhecedores da poesia hispano-americana, editor da Agulha, autor de obras – já consideradas de referências – sobre o surrealismo no continente americano, além de um grande articulador cultural.

A impressão dessa obra, sobre papel reciclado e ilustrada por vinhetas criadas pelo próprio autor, quis o destino que ficasse sob os auspícios da Edições Nephelibata – cujos livros, manufaturadas artesanalmente e em tiragens numeradas, visam leitores seletos e curiosos, como o devem ser aqueles de Sobras de Deus.

 

Simples, de Franklin Fernández4. Simples, de Franklin Fernández. Fundación Editorial El perro y la rana. Caracas. 2006. Visite: www.elperroylarana.gob.ve.

El aforismo es un género reflexivo que consiste en cargar las palabras de mayor sentido del que tienen en las oraciones corrientes. Obra por síntesis y se propone manipular la conciencia haciéndole ver al sujeto lector cosas en que éste no ha pensado. El atractivo del aforismo, su anzuelo por decirlo así, estriba en decir lo más que se pueda con el menor número de vocablos, hasta donde el concepto puede ser reducido a una especie de granada de fragmentación que se lleva debajo de la manga. Cuando el aforismo se sustenta en la filosofía aparece la sentencia, la paradoja, la reflexión abstracta, el precepto moral, las ideas o la teoría de conocimiento. Pero cuando nace aliado con imágenes entonces se vuelve objeto de la estética o la poética.

Franklin Fernández reúne en su libro Simples, publicado por la editorial El Perro y la Rana, un apretado conjunto de textos, fragmentos discursivos o poéticas en los cuales la densidad del enunciado breve y condensado roza la metáfora y el razonamiento para inscribirse en un género aforístico muy poco practicado en la literatura venezolana y cuyas referencias más inmediatas habría que buscar en Antonio Porchia, E.M. Cioran y Roger Munier. Sin duda, la eficacia –en muchos casos demoledora de prejuicios- de estos textos proviene del carácter anómalo y desenfadado de este joven autor a quien le da igual transitar la poesía que aplicarse laboriosamente a construir objetos conceptuales, o a la formulación teórica en torno al tipo de poesía o de arte que él practica.

[Juan Calzadilla]

 

Panorama de la edición independiente. La edición independiente como herramienta protagónica de la bibliodiversidad, de Gilles Colleu5. Panorama de la edición independiente. La edición independiente como herramienta protagónica de la bibliodiversidad, de Gilles Colleu. EDINAR. Buenos Aires, 2008. Visite: www.edinar.com.ar/index.html.

Colectivo de editores independientes de la Argentina por la bibliodiversidad acaba de editar el libro Panorama de la edición independiente. La edición independiente como herramienta protagónica de la bibliodiversidad, de Gilles Colleu, un texto que aborda en profundidad el panorama de la edición independiente a nivel mundial, y trata sobre una serie de interrogantes acerca de la situación de las editoriales y los editores independientes: ¿En qué medida la superproducción de libros representa una amenaza para la independencia de las ideas?, ¿cómo la concentración en la edición a los ciudadanos que somos?, ¿en quémedida las especificidades de este pequeño sector impiden una conciencia verdadera por parte de los lectores encuanto a las puestasde ladiversidad cultural? es una destacada figura del mundo de la edición en Francia. Es cofundador de Éditions “Vents d'ailleurs”, institución a la que sigue ligado como director artístico. Se desenvuelve también comoprofesor asociado en el departamento Oficios del libro del IUT de Aix-en-Provence. Se ha desempeñado fuertemente como ensayista enfocado en la situación de las editoriales independientes.

Participa activamente como conferencista, dando charlas y organizando debates en todo el planeta acerca del estado de la edición y, particularmente, de la posición de las editoriales independientes en el mundo del libro. Además, interviene desde hace más de veinte años como consultor de pequeñas, medianas y grandes editoriales. Su libro ha sido traducido a varios idiomas y se ha convertido en un texto de referencia ineludible al hablar de edición y de bibliodiversidad.

 

Pie de Página, de Humberto Mata6. Pie de Página, de Humberto Mata. Fundación Editorial El Perro y la Rana. Caracas. 2008. Visite: www.elperroylarana.gob.ve.

El narrador, crítico de arte y ensayista venezolano, además de calificado melómano, Humberto Mata (Tucupita, Delta del Orinoco, 1949), nos entrega una novela corta de impecable factura, bajo el sello Fundación Editorial El Perro y la Rana.

Pie de Página es una joya literaria que se mueve entre las aguas del deseo y el amor –en el texto principal- y el cielo de las subhistorias y detalles divinamente obsesivos –que se cuentan en los ricos pies de páginas o notas al margen-.

Mata es un conocedor de los ríos y sus desviaciones. Conoce a fondo a los hombres y mujeres del Delta. También conoce los remolinos que en la vida causa el amor, no solo por las mujeres, sino por la tierra que se interioriza. El caudal de notas o pie de páginas que guardan las 91 páginas, bella y sobriamente editadas, hacen de esta novela una original pequeña obra maestra de la literatura Latinoamericana.

Pie de Página me remite al narrador norteamericano David Wallace Foster, amante de los pies de páginas y cultor de las notas al margen como necesarias ventanas o conventillos, que se deben ir abriendo de a poco, para completar una pasaje o el perfil psicológico de un personaje. Wallace Foster y Humberto Mata, son dos maestros en el manejo de notas que actúan como apoyos para edificar otras ficciones hiladas desde el dominio absoluto del lenguaje y el oficio del contador de buenas historias.

Desde los envolventes secretos del Delta del Orinoco y sus caños, es posible vislumbrar una novela de complejos pequeños laberintos sicológicos y emocionales, que viven Tido Freites, Mudolo, Cancia Bartolomé, Clavellina y el mismísimo Eudes Balza, notable cantautor nacido en Tucupita, ha quien es posible escuchar en algunos capítulos.

Vale la pena recordar que en Tucupita nació el maestro José Balza, hermano de Eudes. Y claro, está Tucupita en la atmósfera de toda la novela, y también como personaje en el texto central. Se trata de un pueblo que pareciera sacado del realismo mágico, pero que cobra otras dimensiones, casi surrealistas, en Pie de Página.

Mata escribe: “Les advierto que Tucupita es una ciudad perfectamente inolvidable y hasta indigna de algún desaire. Sus habitantes, jubilosos y parranderos, son desenfrenados en todas las actividades, menos en el trabajo. Sus mujeres son bellas, es cierto, pero al igual que los hombres carecen de cierta disciplina corporal y anímica que sólo se consigue en lugares donde el movimiento social es más complicado, para no decir más refinado. Todos en Tucupita viven en una eterna espera, es decir, viven esperando el momento exacto de la quincena: y entre tanto dan vueltas y vueltas por la ciudad, saludan al vecino o hablan mal de alguien, engañan al de la calle aquella, murmuran para sí mismos, toman el cualquier bar, huyen hacia el monte con alguna mujer. Esto no quiere decir que desde algún punto de vista moral la ciudad sea objetable. Sostengo que Tucupita es inobjetable desde cualquier punto de vista. He conocido seres que luego de vivir en ella son poco aptos para moverse en otros círculos y cuando tienen que hablar de la ciudad lejana, sus palabras son dulces y la mirada se les pierde como sucedía en aquellas tardes deliciosas, a orillas del caño Manamo”.

El manejo de la ironía es otro punto a favor en Pie de Página. En el acertado prólogo, el también narrador y académico venezolano Sael Ibáñez sostiene: “Laberinto e ironía son las cartas de presentación de este escritor venezolano: en vida, en arte, que para él son una y la misma cosa. La poética de Pie de Página (hablamos de su estructura, estilo, lenguaje y tema) descansa en esta frase de la novela: ...nada conviene tanto como la contemplación; nada, ser tan discorde como ella. Parece un disparate: convenir y discordar, o disentir, en relación con un mismo acto.

Humberto Mata ha escrito un libro espléndido, una novela que trata de no ser una novela, un texto con propuestas novedosas, una pequeña obra maestra”.

Humberto Mata el escritor, Humberto Mata el deltano se bifurcan y confunden en la historia e historias de Pie de Página. El narrador y el deltano, promiscua y literariamente hablando, se entrometen y mezclan en la historia, a favor de la ficción, de la universalidad y de la calidad de una novela fresca, original, ágil, ambiciosa y tremendamente poética.

Cuando el narrador aborda el acto sexual, lo nombra como sutil y abrupto. Es la misma idea de Joyce, el Marques de Sade o Almudena Grandes: el acto sexual casi siempre involucra en una misma y sincronizada velocidad: dulzura y algo de brutalidad; fuerza y ternura; lo obsceno y lo frágil en cada caricia para trastocarlo todo desde el deseo y el amor.

En el frágil y delicado territorio de la narrativa, en los laberintos hilados por Borges, a quien Mata rinde un secreto homenaje, esta precisa novela, nos devuelve el ardor por las historias cortas de enorme precisión y dominio verbal, así como por las novelas cortas de potencia poética extrema, que no desperdician, ni una sola de sus páginas o pies de página.

[Aleyda Quevedo Rojas]

 

Otros cuentos de amor, de locura y muerte, de Jesús David Curbelo7. Otros cuentos de amor, de locura y muerte, de Jesús David Curbelo. Editorial Oriente, Cuba. 2006.

“El amor es un ideal, y no se alcanza nunca. En cuanto al sexo, si uno logra liberarse de su propia censura, que es la obscenidad...se alcanza plenitud en el sexo. Si no existe una mirada degradante de uno mismo, la pornografía no existe”.

Una atractiva estrella del cine porno erótico contemporáneo dijo este pensamiento que cito ahora, no recuerdo su nombre, solo su pene bellamente templado, durante las más de dos horas, que duró el filme, y estas palabras que me asaltan, al intentar iniciar un comentario del libro: “Otros cuentos de amor, de locura y de muerte” del narrador, poeta, ensayista, traductor y crítico cubano, Jesús David Curbelo, (Camagüey, 1965).

Son 198 páginas que en un solo volumen reúnen los libros: “Cuentos para Adúlteros”, “Diario de un poeta recién cazado” y “Las(di) versiones de Eva”, que convirtieron a Curbelo en uno de los narradores más destacados, frescos y originales de Cuba, y que le merecieron varios premios como el Rafael Soler en el 2002 y el José Soler Puig en 1998, así como miles de lectores en la Isla.  

Bajo el sello Editorial Oriente, es posible encontrarse con uno de los libros de cuentos, más intensos, desgarradores y mejor logrados en el universo de la literatura erótica.

“Otros cuentos de amor, de locura y de muerte”, cuyo título, como lo reconoce el autor, es un homenaje a su venerado maestro, el uruguayo Horacio Quiroga, resulta un solo cuerpo por donde corre, en varios poderosos ritmos, la sangre de los abismos de la sexualidad humana.

El primer relato, que roza lo porno erótico, obsceno y provocador, titulado: “Decálogo del adúltero ideal”, con 10 mandamientos a seguir, coincide magistralmente con lo que señala el escritor andaluz, Gregorio Morales en su famoso “Por amor al deseo: Historia del erotismo”: “No hay un modo mejor de conocer la evolución del hombre, su historia, su cultura, los movimientos estéticos y filosóficos, que a través del erotismo. Y donde el erotismo se contiene en su expresión más elaborada es en la literatura”.

El primer mandamiento del decálogo de Curbelo dice: “el adúltero ideal debe, ante todo, escribir un decálogo donde plasme sus desgarraduras éticas y estéticas, sus traumas y aberraciones, la importancia del adulterio para el desarrollo democrático de la humanidad”. Y estos cuentos del camagüeyano, siguen, en clave de historias frescas, lo que Morales sostiene. También están palpitando la celebración de la sexualidad, la fascinación por la carne, la fe en el amor y el temblor brutal de la muerte y la locura, con atmósferas y personajes iluminados por lo caribeño, la cubanía, la música y la honda tradición de la literatura Hispanoamericana, que este filólogo de profesión conoce muy bien. Retumban muy fuerte, en algunas páginas y finales el suicidio como la puerta perfecta para alcanzar la salvación y el silencio. Luego de la experiencia vibrante del sexo y los recovecos dolorosos y ardientes de la carne, la muerte por mano propia, parece seducir a muchos de los personajes. Recordemos, que el autor cubano reconoce a Horacio Quiroga como uno de sus maestros supremos y que no en vano el cuento que abre esta colección tiene un nombre parecido al Decálogo del cuento de Quiroga, quien se suicida a los 58 años de edad bebiendo un vaso de cianuro, en compañía, de un ser que muchos comparaban con el hombre elefante, por las horribles deformidades de su cuerpo y rostro. Solo Quiroga se acerca a él, para tenderle las manos de la amistad y el afecto, tejiendo fuertes hilos de amor, más allá de lo horrible y de lo que nadie quiere aceptar y mucho menos contemplar o desear.

Leyendo los cuentos: “Diez minutos de parada”, “Alta Traición”, “Lo mucho que yo te quiero”, “La dama del perrito” y “La esposa del domador”, me atrevo a asegurar que el erotismo son esas palabras aladas del amor, esos corpúsculos invisibles que impiden que el sexo sea solo sexo, y es allí donde radica la calidad de este narrador. Por ello, creo que la levedad es algo que se crea en la escritura, con los medios lingüísticos propios del escritor para que el texto no caiga en la frivolidad, lo más cercano a lo frívolo podría ser lo pornográfico, fácil y demasiado manoseado en el cine, en las revistas y en la misma literatura.

Mientras el erotismo se propicia, el amor nos domina, nos convierte en vasallos, y el sexo nos libera de toda esclavitud. Entonces es la levedad, en lo que está allí pero que no se nombra, en la sugerencia como un dios dispuesto a repartirse donde se funda el erotismo y aligera el peso del amor. Muchos de los cuentos del cubano penetran en la levedad, convierten a hombres, mujeres y animales en ejercicios deliciosos de fantasía, que se recrean, estoy segura, a partir de una arquitectura literaria diseñada, desde de la rica experiencia personal por que, qué es la literatura, sino vida agregada a la propia vida.

Lo más profundo, íntimo, lujurioso, específico y entrañable de la vida emocional de una época entera puede ser medido por la concepción de lo erótico, coinciden en señalar muchos estudiosos y escritores. Curbelo revela el pulso y la fuerza de Eros en Hispanoamérica, muy profundamente en Cuba claro está, pero sus relatos nos acercan a la confirmación de que el erotismo es el motor más potente de la civilización que, en ocasiones, solo puede ser vencido por la muerte. Sumergirnos en “Otros cuentos de Amor, de Locura y de Muerte” es apropiarnos de una especial inteligencia sexual que recuerda las mejores páginas de libros cruciales de la literatura erótica como: Lolita, Cruel Zelanda, La Vida sexual de Catherine Millet, La Venus de las Pieles o la Historia del Ojo.

Lecturas que recuperan la verdadera condición humana, más allá de los tabúes y mitos alrededor del cuerpo y los pecados que, aun en los inicios del Siglo XXI, parecerían tener cabida en las mentes menos intolerantes y más mezquinas de una humanidad signada por los cataclismos.

[Aleyda Quevedo Rojas]

 

A fábrica, de Jorge Barreto8. A fábrica, de Jorge Barreto. Edição do Autor. Brasil. 2008. Visite: www.jorge.barreto.zip.net. Contato: jbarreto@ig.com.br.

Um diretor incompetente, uma secretária fútil, um assessor puxa-saco e muitos operários totalmente desqualificados. Enfim, a única coisa produtiva numa fábrica como essa só poderia ser o humor!

Este é o mundo criado pelo desenhista, cartunista e animador Jorge Barreto.

“A Fábrica” é publicada no Jornal folha da Cidade, Tietê – SP e, em 2 anos de publicação, suas tirinhas vem contagiando os amigos de Tietê com o seu humor inteligente e sarcástico e, agora, também vai divertir amigos do Brasil inteiro.

Nesta primeira edição é possível conhecer um pouco das incríveis personagens que compõem esse universo e descobrir que, além de trabalho, também há divertimento, alegria e muito, mas muito, humor nesta "A Fábrica". Você vai se identificar com essa turma e até comparar as desventuras dessa galera com o dia-a-dia no seu trabalho, seja dentro de uma fábrica, empresa, estúdio e etc.

 

No Olho da Rua, de Marcelo Antônio da Cunha9. No Olho da Rua, de Marcelo Antônio da Cunha. Ed. Nova Fronteira. Rio de Janeiro. 2008. Visite: www.novafronteira.com.br.

Eles já foram os miseráveis de Victor Hugo, o lumpesinato de Karl Marx, os excluídos da globalização, os párias, os marginalizados, os mendigos, os sem-teto e hoje ganharam o pomposo título de “pessoas em situação de vulnerabilidade social”. São pessoas com quem esbarramos a todo minuto nas ruas. Gente como a gente, que carrega histórias de vida muitas vezes surpreendentes. Foram essas histórias que o médico Marcelo Antônio da Cunha recolheu durante os três anos em que dirigiu a Fazenda Modelo e revela de forma inédita no livro No olho da Rua, que a Nova Fronteira lança em maio.

Uma vila, uma senzala, um campo de concentração, um hospício, um reflexo do que acontece nas ruas da cidade? A Fazenda Modelo foi tudo isso um pouco. Criada em 1947, transformada em abrigo a partir de 1984, ela logo se tornou um dos maiores depósitos de mendigos do mundo. Localizada na zona oeste do Rio de Janeiro, ocupava 47 hectares e chegou a abrigar 2.500 pessoas, entre crianças, adultos e idosos que viviam nas ruas ou foram vítimas de algum infortúnio, perdendo tudo o que tinham.

Boa parte não nasceu na miséria. Alguns já tiveram casa, carro, emprego e famílias estáveis, mas sofreram algum revés da vida ou fugiram, deixando o passado para trás. Convivendo lado a lado com a insanidade de um mendigo como Bacana, que pensava ser um cachorro – a ponto de só andar de quatro e comer ração e restos no chão –, havia pessoas como Dona Sonia, ex-aeromoça, que foi parar no abrigo após um acidente de avião. Depois de passar anos na Fazenda Modelo, a indenização da companhia aérea finalmente foi liberada pela justiça e ela pôde comprar uma casa e viver confortavelmente com a filha.

Outro dos personagens inesquecíveis do livro é Manacé, compositor com vários discos gravados que acabou nas ruas. Recolhido ao abrigo, acabou sendo localizado por um produtor musical e reencontrou a mãe e as irmãs. Casos de pessoas que perdem a memória não eram raros, como o do arquiteto que foi encontrado vagando pela cidade e só depois de meses na Fazenda conseguiu lembrar-se de quem era.

Em 2003, graças aos esforços de Marcelo e de um grupo de profissioaniais, a Fazenda Modelo começou a ser “desconstruída”, assim como grandes depósitos de indesejáveis, como a Colônia Juliano Moreira, no Rio, o Juqueri e o Carandiru, em São Paulo.

Despejar no papel as histórias das pessoas com quem conviveu, para que um dia chegassem a ser conhecidas pelo resto da sociedade, foi para o autor a única forma de dormir em paz. Mais do que uma denúncia, No olho da rua é um livro que emociona. Que faz pensar na fragilidade humana frente aos percalços da vida. E nos leva a rediscutir a necessidade de uma política governamental para amparar os incapazes e mais necessitados.

Além do livro, as histórias da Fazenda Modelo serão retratadas em exposição de fotos de André Valentim e um documentário de Marco Terranova, jornalistas que acompanharam durante vários anos a vida dos abrigados na Fazenda Modelo.

Marcelo Antonio da Cunha é médico. Nasceu em Recife e trabalhou na Amazônia e no sertão nordestino. Há 18 anos reside no Rio de Janeiro, onde se pós-graduou em Medicina Preventiva e Social pela Fundação Osvaldo Cruz, lecionou na Universidade Estácio de Sá e trabalhou na Organização Médicos Sem Fronteiras. Atualmente coordena um Centro de Atenção Psicosocial para Álcool e outras Drogas no Rio.

 

Um defunto estrambótico, de Valentim Facioli10. Um defunto estrambótico, de Valentim Facioli. Nankin Editorial. São Paulo. 2008. Visite: www.nankin.com.br. Contato: vendas@nankin.com.br.

A conhecida obra de Machado de Assis, Memórias Póstumas de Brás Cubas, ganha neste estudo de Valentim Facioli uma abordagem reveladora. Em Um defunto estrambótico, o autor, fazendo uso de um termo até certo ponto machadiano - o significado de estrambótico e sua variante estrambólico é pouco conhecido - lê esse defunto-narrador como uma metáfora de um Brasil escravista, "carcomido" por contradições entre o arcaico e o moderno, e se esse é um ponto forte da sua análise, não é só essa implicação que Facioli analisa.

O estudo mostra como Machado opera uma relação estranha entre seu narrador-personagem e o leitor. Trata-se de uma brincadeira, um capricho, um desrespeito, uma fraude? A narrativa propõe uma ruptura com um princípio básico do realismo, porque quem fala, pensa e expõe as idéias, não estaria apto a fazê-lo. A ele só restaria ser devorado por vermes, pois não é esse o destino reservado ao defunto? Mas não. Há uma quebra da verossimilhança e somos atormentados com idéias estapafúrdias de um defunto a nos atazanar a vida. Seria o defunto Brás uma alma penada a querer assombrar os leitores, ou a ironia de Machado tem outros desdobramentos que não se percebe prontamente?

Outra complicação de fundo da narrativa de Machado (ou seria de Brás Cubas?) que Facioli bem analisa é aquela em que o leitor é sempre desafiado a acreditar ou a desconfiar do que está lendo, pois o ponto de vista da narrativa é sempre de Brás Cubas e não existe outra fonte a respeito dos acontecimentos narrados. E tudo se complica ainda mais quando ele afirma que "só fala a verdade", pois na condição em que se encontra "não teria por que se comprometer com as mentiras ou meias-verdades dos vivos". Quem estaria delirando nesse caso: Machado, Brás Cubas ou seria esse delírio um retrato especular do Brasil da época?

Por outro lado, sendo Brás Cubas uma paródia ao nome do colonizador português, não estaria Machado dando nome aos bois e, por extensão, dando ao seu personagem um pouco daquilo que significou a colonização do Brasil feita à moda portuguesa, com todas as suas implicações, sendo Brás Cubas um cavalheiro rico e "ilustrado"?

Esta análise enfrenta as traições que espreitam cada dobra da narrativa, especialmente as astúcias, máscaras, meias-verdades, meias mentiras e fraudes perpetradas pelo narrador-defunto, cujas memórias são também uma memória do Brasil para a posteridade, feitas com humor, ironia e sátira, misturadas com doses de melancolia, ruína e morte. É o registro de Machado para um mundo de personagens amalucadas que justifica o título "estrambótico" sacado pela análise de Valentim Facioli, a qual busca um acordo com um leitor astuto e democrático.

[Antônio do Amaral Rocha]

Versos Comunicantes III (poetas entrevistan a poetas iberoamericanos) [ Org. José Ángel Leyva]11. Versos Comunicantes III (poetas entrevistan a poetas iberoamericanos) [ Org. José Ángel Leyva]. Colección Alforja. Universidad Autónoma de Nuevo León. México. 2008. Contacto: Mireya Vargas: ex.voto@hotmail.com.

ENTREVISTADOS

Nicanor Parra, Chile, 1914 | Jorge Eduardo Eielson, Perú 1921 | Rubén Bonifaz Nuño, México, 1923 | Claribel Alegría, Nicaragua, 1924) | Carlos Germán Belli, Perú, 1927 | Máximo Simpson, Argentina 1929 | Armando Uribe, Chile, 1933 | Rodolfo Alonso, Argentina, 1934 | Giovanni Quessep, Colombia, 1939 | José Viñals, España-Argentina | Rodolfo Hinostroza, Perú, 1941 | Antonio Cisneros, Perú, 1942 | Eduardo Mitre, Bolivia, 1943 | Nancy Morejón, Cuba, 1944 | Guillermo Sáenz Peterson, Costa Rica, 1944 | Harold Alvarado Tenorio, Colombia 1945 | José Watanabe, Perú, 1946 | Gonzalo Millán Chile, 1947-2006 | Carlos Montemayor, México, 1947 | Antonio Deltoro, México, 1947 | David Huerta, México, 1949 | Alfredo Fressia, Montevideo, 1948 | Efraín Bartolomé, México 1950 | Olvido García Valdés, España, 1950 | Alexis Gómez Rosa, República Dominicana,1950 | Jorge Boccanera, Argentina 1952 | Eduardo Milán, Uruguay, 1952 | Rosa Alice Branco, Portugal, 1954 | Régis Bonvicino, Brasil, 1955 | Floriano Martins, Brasil , 1957 | Luis García Montero, España, 1958

Este es un nuevo volumen de un ambicioso proyecto que le debemos a José Ángel Leyva y a la revista Alforja, de México. El primero fue un tomo de entrevistas que periodistas, escritores y poetas realizaron con autores mexicanos o extranjeros que por múltiples situaciones tuvieron una larga estadía y una clara trascendencia en México. Su sugestivo título fue “Versoconverso”. En el segundo y tercer volumen un grupo de poetas entrevistó a otros poetas iberoamericanos. Las conversaciones  se agruparon bajo el también certero marbete de “Versos Comunicantes”.

Un buen lector puede desplegar estos libros cardinales propiciados por Alforja para encontrarse con un gran fresco o con un retrato hablado a muchas voces. Es una manera de crear nexos, vasos de comunicación entre los poetas actuales y actuantes.

Hace algunos años el poeta y ensayista argentino Saúl Yurkievich (que en sana paz descanse), señalaba, a partir de un certamen continental de poesía, que “no se puede hablar en Latinoamérica de poesías nacionales porque literariamente las fronteras están abolidas”.

A mi entender, las palabras de Yurkievich se vuelven a poner de relieve, una y otra vez, en proyectos como este. Se escribe, más que para un país, para una lengua, y esto es algo que ha tenido ocurrencia desde los tiempos fundacionales de los modernistas.

A poco tiempo de publicado en Chile “Azul”, el libro de Rubén Darío, ese pequeño volumen regresaba las carabelas hacia España, cargadas de un nuevo sentido de la lengua.

¿No es paradójico que el poeta nicaragüense, sin los medios de comunicación con los que hoy contamos, casi por medio de un correo de chasquis, escribiera para el ámbito de la lengua y no para una geografía física limitada a su país?

No es paradójico que hoy, con tantos medios a favor, permanezcamos balcanizados en lo cultural, pero globalizados en la ignorancia y en el mutuo desconocimiento?

Pues bien. Libros como este, me parece, nos ayudan a conocer y a  gozar de un sano eclecticismo: poetas de diferentes países y de diferentes cronologías recrean una suerte de fronteras abolidas desde el meridiano de sus creaciones, a través de una serie de entrevistas que contemplan, también, la inclusión de un poema emblemático de cada autor rastreado.

El volumen pone en manos del lector un panorama de deslindes geográficos, un croquis para ese mapa de la lengua poética que ha sido común desde nuestros más destacados precursores. La mayoría de los entrevistados, con la excepción de tres poetas de lengua portuguesa, pertenecen al área lingüística española. Pero todos, a la  lengua común de la poesía, a un arte que al decir de Henry David Thoreau, es “la salud del lenguaje”.

Más de 30 entrevistados permiten la intromisión, el ojo voyerista que posee todo entrevistador, y lo hacen con  recato o desenfado, de acuerdo al propio talante.

Si toda muestra antológica lo que propone es una relectura, a veces un rebarajamiento de cánones, una criba de poemas, este volumen, que es el resultado de un encuentro con  poetas desde sus propias palabras pero más allá del poema, parece señalar una hora específica, un momento ambicioso de la lírica en tiempos que es mejor no calificar de sombríos, a riesgo de llover sobre mojado.

Hay acá el eco de una poesía viva, que no canta ni la misma coral ni la misma tonada, una palabra diversa que reúne autores consagrados por el tiempo de incidencia de sus obras.

Por tratarse de un coloquio a muchas voces desde la andadura de la actual poesía, los pasos y sus huellas están frescos. Son pasos, son huellas que recuerdan al aforista: “la realidad sólo se revela iluminada por el rayo poético”.

Un rayo que, desde el diálogo y el esclarecimiento a dos voces, la del entrevistador y la del entrevistado, quisiera habitar en la memoria, alimentar la conciencia crítica, nutrir el sueño que produce nuevas realidades para la creación de una verdad estética. El sueño de la razón produce versos, podría decir un Goya improvisado. Basta con el hecho de que alguno o varios autores incluidos se conviertan en una visita regular de uno o varios lectores, para que se justifique este libro. 

Es, de nuevo, la creación de vasos comunicantes. Y ya sabemos que “el vaso da una forma al vacío, y la música al silencio”, como lo afirmaba uno de los más notables pintores del siglo XX, Georges Braque.

La poesía, y con ella los poetas, de la misma manera construyen formas donde reinó el vacío y entregan su música particular a los grandes silencios. El entrevistador hace que esas formas, esos signos leídos en sus poemas o en su cotidianidad, nos resulten  ahora familiares. Es una galería de espejos. Un paisaje de imágenes y reflejos.

Acaso lo percibamos mejor si seguimos las ideas y un juego de salón propuesto por W.H. Auden. Según el poeta de York, todo hombre carga de por vida un espejo, único e inseparable como su sombra. Por algo la manida frase popular señala que todo depende del color del cristal con que se mire. Si bien la sombra es en sí misma un espejo negro, que repite como un mimo nuestros gestos, el cristal que acompaña al poeta debería no atender a la mimesis, a la servidumbre.

Este es el juego de salón propuesto por Auden: “imaginar los espejos de las amistades. A  tiene uno de cuerpo entero, áureo y barroco. un discreto espejito de bolsillo en un estuche de cuero; siempre que uno contempla a C este está arrojando su espejo, pero si hurgamos su bolsillo o su manga descubrimos otro, como una carta adicional”.

Si siguiéramos este divertimento desde lo propuesto por entrevistadores y poetas, lo primero que volvería a ponerse en evidencia es que el poeta ama las máscaras y las mascaradas, y de ellas dan cuenta sus palabras. Pongámonos trascendentes: la lengua es el espejo de quien la habla, además de la casa del ser, según la vieja expresión del filósofo alemán. Y lengua y espejo parecen palabras de la misma materia.

Sólo a modo de ejemplo, en este libro resultaría grato imaginar los espejos áureos y barrocos en los que se refleja la poesía de Carlos Germán Belli.

Veríamos en el espejo descarnado y sincero de Nicanor Parra,  como en el poema suyo que se incluye, a “un embutido de ángel y de bestia”. De tal materia es la entrevista que le hace Jaime Quezada, en ella vuelan arcángeles líricos que son aplastados por ángeles burlones.

Hay un espejo a punto de ser quebrado en esquirlas pero que por separado conservan las imágenes siempre inquietantes de Jorge Boccanera, toda una adicional carta de navegación por la realidad. A lo mejor, el ciudadano del mundo don José Viñals prepara en el cristal de su verbo “una coartada para Dios”.

De la “silla vacía” de un poema de Jorge Eduardo Eielson, una silla desocupada desde su ausencia de Perú, Claudia Posadas nos conduce a Milán, a una charla sobre los muchos quehaceres estéticos del formidable poeta peruano. Él se mira en dos espejos a la vez. El del pintor y el del poeta, que en realidad son uno solo.

El maestro Bonifaz, Bonifaz Nuño, espoleado por las preguntas de José Ángel Leyva, nos conduce por un espejo retrovisor al tiempo de “los calacos”, a las taquerías y cafés que con aires de goliardos visitaban Sandro Cohen, Marco Antonio Campos, Vicente Quirarte, entre otros de sus amigos poetas de un tiempo febril  y creativo.

Alonso Rabí Do Carno conduce a José Watanabe, poco antes de que la muerte condujera al poeta peruano hacia el silencio, a una charla sencilla y aguda a la vez. Cruzan por su espejo los movimientos poéticos de su país, su discrepancia con Benedetti y “la función social y política del escritor”, también su carácter insular, su mismidad arisca.

Se trata, entonces, de modos y expresiones muy diversas que el lector atento sabrá agradecer. Tras leer las entrevistas, vuelven las ganas de visitar la poesía de cada uno de los entrevistados. Al carácter elusivo de la obra del colombiano Giovanni Quessep y por la otra cara del espejo a la poesía conversacional de Antonio Cisneros.

Del ascetismo y los giros imprevistos y duros y mordaces de la española Olvido García Valdés a las preguntas por el otro en el uruguayo Alfredo Fressia, de algunos poetas mexicanos nacidos en el mismo año de gracias y desgracias, como Carlos Montemayor y Antonio del Toro, a la calidez del dominicano Alexis Gómez Rosa.

Son muchos los llamados, las señales que quedan tras la lectura de estas entrevistas. En todas ellas, el eco de las obsesiones, de las pulsiones, de las filias y las fobias, de las búsquedas éticas y estéticas, de las voces, en fin, de un grupo relevante de poetas contemporáneos.

[Juan Manuel Roca, “Prólogo]


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