| . |
|
|
|
revistas em destaque |
![]() |
letra voz
(méxico)
Estimado Floriano Martins: Para muchos escritores marginales, que no vivimos de la literatura, resulta muy difícil publicar un libro. Si acaso, lo hacemos si tenemos contactos con gente de prensa, diseño gráfico o comunicación. El caso es que, una alternativa para muchos de ellos es la revista de creación literaria, en las que la generosidad de muchos escritores consagrados encuentra sus mejores expresiones. El caso de la revista Letra Voz es muy sui generis, en el sentido de que, como muchos lo dicen en broma, se convirtió en una publicación religiosa desde sus orígenes, a mediados de los noventa (salía cuando Dios quiere). Cuando ingresé al grupo denominado “Letras y Voces de Tabasco”, en 1999, les propuse hacerme cargo de su revista, cuyo primer número había aparecido dos o tres años antes, con la intención de publicarse mensualmente. Como sólo había aparecido una vez, la nueva época propuse que fuera trimestral. Y así surgió el primero, luego el segundo. El tercero ya fue un número doble (dos trimestres)… Y así fue como volvió a la doctrina religiosa. ¿Cómo la financiamos? Pues, como los socios de “Letras y voces” no tenemos muchos recursos económicos ni vivimos de la literatura ni para la literatura, sino que ésta es una actividad marginal, que realizamos más por gusto y con sentido altruista, recurrimos a las instituciones públicas, las dedicadas a la educación y la cultura. ¿Por qué? Porque no nos gusta asociar la literatura y el arte con el comercio. Como que ver una promoción comercial junto a un poema o un cuento no es muy frecuente. A menos que se trate de esas revistas comerciales, creadas por los consorcios de mercadotecnia. En Tabasco, dos instituciones a las que nuestra agrupación recurre son: la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) y el Instituto de Cultura del estado (ICT). Sin embargo, como la burocracia existe y los funcionarios nos la hacen sentir cada vez con más frecuencia, el financiamiento de nuestros proyectos no siempre se concreta. Además, siempre hay otros proyectos prioritarios, de interés para quienes gustan del gran público. Y, como todos sabemos, la poesía o la narrativa no suelen llenar los grandes auditorios. El caso es que, gracias al patrocinio de esas instituciones, Letra Voz vio la luz una cinco o seis veces a lo largo de dos años (1999 y 2000). En 2001, mis compañeros me eligieron como presidente de la mesa directiva y les propuse varios proyectos, entre los que destacaba la creación de la escuela de escritores, con el patrocinio de la UJAT y el ICT. Esto tiene como antecedente mi colaboración con Alejandro César Rendón, en la Cd. de México, con quien fundé, en enero de 1987, la primera escuela de escritores con el patrocinio de la SOGEM (Sociedad General de Escritores de México), en ese entonces presidida por José María Fernández Unsaín, un escritor argentino que llegó a México en los años 50. Ya radicado en Villahermosa, Tabasco, y en el ambiente de los escritores, me pareció pertinente impulsar en la región los estudios literarios, ya que ninguna universidad ofrece una carrera humanística orientada a la literatura. Con el apoyo de mis compañeros, me di a la tarea de solicitar el patrocinio de la UJAT y el ICT para este proyecto, con base en un convenio modelo que utilizaba la SOGEM para apoyar la operación de otras escuelas en diferentes ciudades de la república mexicana. Esto, obviamente, me requería de mucho tiempo, por lo que ya no pude hacerme cargo de la revista Letra Voz. Le cedí la dirección editorial a un socio, Luis Alonso Fernández Suárez, quien sólo pudo concretar un número, seis meses después de recibir la encomienda. Los siguientes años nos dedicamos a sortear muchos problemas económicos y académicos, con al propósito de consolidar la operación de la escuela de escritores. Por fortuna, los funcionarios de cultura nos apoyaron y se logró un inmueble del gobierno del estado para la escuela. Para vivir, yo trabajo en Pemex Exploración y Producción, una empresa paraestatal que tiene presencia en la mayor parte de las ciudades localizadas en el Golfo de México y el interior del país. Mis horarios no son muy cómodos, pero me las arreglo para dar parte de mi tiempo a las actividades de promoción y difusión literaria y cultural. Doy cursos de redacción y ortografía en la escuela de escritores, como una forma de recaudar fondos para la sociedad de escritores “Letras y Voces de Tabasco”, y siempre estamos tocando puertas de las instituciones educativas y culturales para que apoyen nuestros proyectos. El caso es que, como lo marcan nuestros estatutos, la mesa directiva de nuestra asociación se renovó en 2003 y pasé la estafeta al Dr. Gonzalo González Calzada. La escuela de escritores continuó a cargo del Arq. Mario De Lille Fuentes, quien la sigue dirigiendo con bastante acierto, y la defiende contra muchas amenazas que enfrenta desde entonces. Después del bienio del Dr. Calzada, asumió la presidencia de Letras y Voces la Sra. María Eugenia Torres Arias, periodista y escritora que estuvo a punto de cerrar la escuela de escritores y hacer naufragar a la misma agrupación, ya que al término de su mandato organizó, junto con el Dr. González Calzada, un grupo disidente y se retiraron de nuestra asociación. Al asumir nuevamente la presidencia de este diezmado grupo de escritores, retomé el proyecto literario de la revista Letra Voz, con el altruista apoyo económico de la UJAT y su rectora, la maestra Candita Gil Jiménez, y las generosas aportaciones intelectuales de muchos amigos como tú, estimado Floriano. Quizá esto que te comento no te revela mucho acerca de las dificultades propias de la edición de una revista literaria, ya que no me detuve a comentar el proceso editorial que sigue una colaboración, que a veces suele ser producto de muchas súplicas o, por el contrario, ya estar prácticamente en nuestras manos cuando contamos con el apoyo incondicional de amigos, siempre dispuestos a compartir la producción literaria de sus plumas. La historia de Letra voz es sui generis porque se aparta de la experiencia general de muchas otras publicaciones, que surgen al amparo del presupuesto de una institución pública. Como organización independiente, tenemos la desventaja de estar siempre con el riesgo de obtener o no el apoyo económico. Quienes formamos parte de una asociación civil, como Letras Y Voces de Tabasco, no trabajamos en proyectos culturales por una paga, sino lo hacemos de manera altruista, sin esperar recompensa económica alguna. Nuestra labor es eminentemente social y cultural, en el sentido de que está orientada a fomentar y mantener la inquietud por la creación literaria, a enriquecer la vida cultural de nuestra población. No somos una asociación con fines de lucro, ni tenemos habilidades económicas o financieras para hacerlo. Nos gusta la literatura y tratamos de fomentar el hábito de la lectura para que la gente fortalezca sus habilidades intelectuales y pueda luchar por mejores condiciones de vida. En fin. Ojalá Letra Voz contribuya en algo a este propósito y que podamos contar con el apoyo de amigos como tú en esta labor. Recibe un saludo afectuoso con mis mejores deseos de salud y éxito en todos tus proyectos.
Margarito Palacios Maldonado
|
. |
| .. |