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galeria de manifestos

Manifiestos del Movimiento Lúdico[1]

 

1. La Materialización de la Poesía[2]

El Movimiento Lúdico aspira a que cada uno se transforme en el propio gurú de sí mismo.

El Movimiento Lúdico es un espacio ideado para generar instancias de multiplicación energética y creativa de sus integrantes.

El Movimiento Lúdico no tiene un manifiesto tiene tantos manifiestos como integrantes.

El Movimiento Lúdico legitima la permanencia de la impermanencia en los procesos grupales. Los legitima con la misma intensidad con que legitima el compromiso con las investigaciones, acciones, intervenciones, carnavales…

El Movimiento Lúdico es básicamente multidisciplinario.

El Movimiento Lúdico se declara esencialmente optimista, aunque no anula las realidades objetivas y subjetivas que involucran las múltiples manifestaciones de enajenación producidas por la escasa cultura emocional y espiritual en la que nos encontramos sumergidos aún muchos de nosotros, los seres humanos.

 

2. La Materialización de la Poesía y la Contemplación de la Poética en el cotidiano[3]

No somos un movimiento de arte, ni uno político o intelectual: somos lo que emerge de la conjunción de moverse en todos estos planos espontáneamente.

Somos un movimiento en broma que se atreve a jugar en serio.

Somos una red en deriva que pasa inadvertida trabajando por materializar la poesía, y por aprender a distinguir su presencia constante y autónoma.

Hemos de secuestrar la poesía del pedestal literario, jaula de pájaros y prostíbulo de especialistas. La palabra es escurridiza y se pudre al contacto humano, necesitamos todos los sentidos en esta tarea.

El Movimiento Lúdico es básicamente transgeneracional.

El Movimiento Lúdico pregona la importancia de ser una institución horizontal surgida del espacio público y que se genera a sí misma sin enajenarse en la consecución de resultados, invitación a todos permanentemente abierta en el eterno retorno del integrante viajante.

El Movimiento Lúdico sostiene que el juego en su más amplia connotación es una constante universal en la evolución de las especies, sin la cual la vida pierde sentido peligrosamente.

Somos un centro de operaciones culturales nómada, un partido político no constitucional y una matriz multiplicadora de espacios relacionales que intenta recuperar el lugar sagrado de la intimidad en todos sus sabores para decir, hacer, transgredir, confesar y revelar.

 

 

3. Manifiesto M.R.L. / Ante la manifiesta catástrofe

¿Te duele oír llorar a gritos a un niño por la ausencia?

¿Te duelen las especies extintas?

¿Te duele ver que esta civilización genera pobreza para subsistir con su ritmo rapaz?

¿Te duele participar en la lucha de los sexos?

¿Te duele pensar en que quizás no haya agua para todos en el 2025?

¿Te duele pensar las miserias ecológicas de los que serán tus descendientes?

¿Te duelen los etnocidios de la historia y el presente?

¿Te duele haber vivido una cultura donde lo normal era ser negado por el prójimo como una cuestión legítima?

¿Te duele vivir para obedecer?

¿Te duele tener que vivir pendiente de desenfundar primero?

¿Te duele haberte pillado a ti mismo tantas veces mirando a tus hijos con ojos de escopeta y descubrirte solo, enano, entre las tripas?[4]

¿Te duele no tener más salida que participar en las olimpiadas de la dominación y el sometimiento en la ilusa carrera por el poder?

¿Te duele que el entorno te haya cultivado un criadero de banderas conservador de luchas que solo perpetúan aquello con lo que luchas y el luchar mismo?

¿Te duele haber dimitido del desapego y la poesía, del amar y el jugar porque miraste tras el espejo de “la” verdad, y como viste que no había sino nada ahí, optaste luego, desesperado, por pendular entre las tentaciones de la omnipotencia y la impotencia?

¿Te duele ver atrás y encontrarte con que has sido un inconsciente aunque flamante emisario de este modo de vida que detestas?

¿Te duele esta, la más oscura de las traiciones?

Hermanos todos. Malditos por diez mil generaciones ya. Corriendo una posta milenaria donde nos relevamos los palos y las piedras con que nos herimos mutuamente.

El ser humano es una criatura sufriente desde la caída primordial del amar y el jugar, sin embargo, digno es de nuestro completo respeto, y lo es por sí mismo.

Aventureros todos en la Odisea de la Historia a la Deriva.

Si a la larga, ni el planeta ni nosotros salvamos ilesos de la cultura de la desconfianza y el control que ya hicimos mundial, fue de seguro porque alguien nos convenció de que nos dejásemos liderar por alguien, y nadie nos dijo que lo mejor era que nadie sino nosotros nos guiásemos desde el respeto mutuo y la autonomía reflexiva en la confianza social natural.

 

[M.R.L. dixit]

 

4. Movimiento Lúdico: Una mirada

Al llegar el año 2000 intentamos condensar los puntos fundamentales de nuestra visión de mundo, la cual es una reformulación de una serie de tópicos y experiencias que consideramos comunes al espíritu del integrante viajante del M.L. Así que asumimos esto más como un análisis de lo que siempre ha estado presente en las miradas del M.L., que como un adoctrinamiento exógeno. Perspectiva que por lo demás, a seguido y seguirá cambiando.

• La importancia de lo lúdico:

Al usar la palabra lúdico, lo hacemos en toda su gloria y majestad. No solo aludimos a la importancia constitutiva que tiene el jugar en el ser humano y los mamíferos en general para el adecuado desarrollo de sus emociones y facultades cognitivas. Queremos dar especial énfasis al lado profundo y misterioso de lo lúdico entendido como puerta del más sólido contentamiento interior, aquel que surge de ver la felicidad como una actitud de vida y de responsabilizarse por ella. Lúdico es quien tiene la capacidad de reírse de sí mismo con honestidad y con gozo, quien vive la vida no como una insana cadena de obligaciones, castigos y ansiedades, sino quien se compromete gustoso consigo mismo y los demás a trazar en el andar un camino con responsabilidad en el cual crear mundos para sí y la otredad en que convive. Lúdico es quien se atreve a vivir la vida como un juego que se juega en serio.

• La importancia de la fabulocidad:

Los seres humanos vivimos en múltiples lenguajes, y una de las muchas consecuencias que esto trae es que somos criaturas que requerimos dar sentido a nuestra vida para poder existir con plenitud. Esta necesidad ha sido una especie de fuerza magnética que atrajo sobre sí en todo lugar y época inmensos acervos de relatos mitológicos, literarios, históricos, científicos, o de los que sea. Una de las más maravillosas gomas que pega a una sociedad entre sí, entre sus ancestros y a otras sociedades, son estos caudales del verbo. Manantiales siempre presentes donde abrevar este elixir tan caro a los mortales, el propio sentido. Creemos que no poca de la riqueza de estas invisibles heredades es la irresistible fuerza que nos impulsa continuamente a transformarlas bajo el don de la reinterpretación. El M.L. es una matriz voceadora del pasado, una continua conversación con nuestros muertos que se atribuye el deber de hablar desde el presente y señalar el futuro. La fabulocidad ocupa una parte importante de estos relatos (aun los científicos, donde la encontramos en su forma genésica); es el taller a la vez que el material y el maestro donde se configura el sentido de sí mismo. Desde aquí se vislumbra lo desconocido y se forja el futuro. Desde aquí se puede navegar con soltura por los mares del sino humano que constriñe hacia el vacío del sin sentido, ya que buena parte del sentido humano está justamente en darle uno.

• La tradición oral es de sumo interés:

La tradición oral es de sumo interés pues busca la conservación de la memoria comunitaria, y a su vez funciona como freno frente a las embestidas de un cierto capitalismo dirigido por bellísimos tecnoprimates con lustrosas navajas.

• El poder de diseñar la propia vida:

Es de suprema importancia hacerse responsable del propio vivir. Abrevar de lo colectivo ancestral para tomar sobre las propias manos la parte de responsabilidad que nos toca por el destino, el cual podemos modelar por nosotros mismos. Como movimiento, resaltamos la importancia de modelar nuestras vidas en forma tanto individual como colectiva, a través de la coordinación de compromisos honestos, hechos como en una vieja y elegante sastrería.

• La mirada poética, una forma espontánea y horizontal de educar:

Así como proponemos no temer aprender de otros sin desmedro de hacer florecer nuestro verdadero rostro, creemos firmemente en la espontánea enseñanza a otros que resulta del expresarse desde la mirada poética del vivir, en el poder educador que resulta de mirar y describir el mundo a través de la poesía en todas sus formas. Una voz, por muy desconocida que sea, es un registro, un pedazo de tiempo y mundo. Y siempre se puede aprender de eso. Es más, el tipo de aprendizaje que fomenta el escuchar es de la clase que permite aprender a generar sentido, a interpretar por sí mismo.

A todos nos ha pasado alguna vez que un simple comentario en el momento preciso, quizás bajo un árbol, bañados por una particular luz de la tarde, transformó algo en nosotros. Algo hay en el franco conversar, como en un Koan que de pronto emerge imprevisible como una liebre en la maleza, y nos toca.

• La repatriación de los conceptos:

Como decía mi abuelita, que entre otras ocupaciones era científica de alto vuelo: “No cabe duda que las dudas caben”.

Ante todo, esta premisa es aplicable en el campo de las interpretaciones.

Entonces solo queda abocarnos a profundizar en las vírgenes y selváticas ontologías constitutivas de la cultura.

• La relación es lo importante:

Como cualquier grupo humano, hemos aprendido en el caminar juntos, y uno de los aprendizajes de peso ha sido el descubrir el valor intrínseco de la relación. No importa tanto el decir lo que se quiere decir como el conversar; lo que tiene mayor relevancia no es siquiera llegar a un acuerdo. Esto es algo que resulta de cultivar la maestría de escuchar al otro y hacer proposiciones flexibles que siempre mantienen a la vista el respeto y la empatía hacia los interlocutores. En esta tarea es de sumo valor la capacidad metacomunicativa de hablar sobre nuestro hablar, y reflexionar sobre nuestro reflexionar en forma oxigenadoramente cotidiana.[5]


 

NOTAS

[1] El libro de oro del Movimiento Lúdico - La Materialización de la Poesía (M L Colección, Santiago de la Poética Extremadura, Chile, 2006).

[2] Metacomentario: Este fue el primero de los muchos manifiestos del M.L. escrito en 1994 por Campbell-Saffie, auspiciado por las multiversales vibras del excelentísimo puerco.

[3] Metacomentario: En la apertura al infinito que implica el no apego a un manifiesto, vemos en su punto de ebullición un aspecto cardinal del ethos cultural del M.L.: aquella especie de furunculosis anímica o germinación de identidades que denunciara el Gran Girondo en su espantapajarones, mezclada o mejor dicho posibilitada a través de la luz del asombro cósmico del Chancho Divino. Aquello es lo que lleva a la manifestación, a borbotones, de manifiestos que manifiestan lo inmanifestable de aquello inmanifestable que es el M.L. en sí mismo. Este ejemplar es el Manifiesto 1999 de Muñoz-Cristi.

[4] Metacomentario: Adaptación del célebre poema de Campbell-Saffie que le valiera, entre otros desgarros, el premio de la Sociedad de Escritores de Chile en 1996: “Mirar pájaros/ con ojos de escopeta/ y sorprenderse/ solo/ vacío/ entre las plumas”. Anunciamos la pronta publicación de nuestro libro “Clonación Poética Mutante”. Búsquelo en lo infinito.

[5] Metacomentario: Es en el honesto intento de hacernos cargo de este desafío que surge la operacionalidad del metacomentario aquí ampliamente utilizado.

 

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