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Revista de Cultura # 16 - fortaleza, são paulo - setembro de 2001

Agulha - Revista de Cultura






 

Leonard Cohen: la remota posibilidad humana

Mónica Saldías

Leonard CohenDurante los últimos treinta años, y a través de sus volúmenes de poesía, sus novelas y múltiples albumes; entre Montreal e Hydra, donde descubriría su admiración por Mikis Theodorakis; entre una sucesión interminable de cuartos de hotel y una humilde casa en Los Angeles, Leonard Cohen ha buscado sin pausa la posibilidad humana más remota. A punto de cumplir sus 67 años de edad (Montreal, 21 de setiembre 1934) este buscador ha encontrado un último refugio en el budismo Zen.

Qué es un santo?, se pregunta Cohen en Beautiful Losers. Es aquel que ha alcanzado una remota posibilidad humana. Es imposible decir lo que constituye esta posibilidad. Sin duda tiene algo que ver con la energía del amor. El contacto con esta energía provoca una especie de equilibrio en medio del caos de la existencia. Un santo no disuelve este caos; si lo hiciese, el mundo habría cambiado hace mucho tiempo. Yo no creo que un santo pueda disolver el caos del mundo, ni siquiera para sí mismo, porque hay algo de arrogante y belicoso en esta concepción de un ser humano poniendo él solo el universo en orden. Es esta especie de equilibrio que es su gloria. Él resbala sobre la nieve como un esquí embalado. Su curso acaricia la colina. (…) Hay algo en él que ama tanto al mundo, que se abandona a la ley de gravedad y del azar. (…) Él está dentro de sí mismo en el mundo.

Sin lugar a dudas, es Cohen uno de los escritores canadienses que más popularidad e influencia alcanzó durante la década del 60, y en especial a partir de su novela Beautiful Losers. Cohen nació en medio de una familia acomodada de Westmount, en los alrededores de Montreal. Siendo niño Leonard es enviado por sus padres a una escuela judía. Su familia era sumamente practicante, pero Leonard habría de abrirse de su educación religiosa y sobre todo es el cristianismo que irá ocupando un lugar importante. En Montreal, ciudad cuyos habitantes en su mayoría son de Quebec, la iglesia católica conserva una influencia considerable sobre la población, y las relaciones entre ambas comunidades ha marcado indudablemente a Cohen, pero cuando el Jewish Telegraph en cierta ocasión entrevista a Cohen y le pregunta si logra conservar su cultura judía a pesar de su celebridad, Cohen responde: "Si te olvido…", una cita del Salmo 137, versículo 5: "Si te olvido, que mi lengua quede pegada al paladar de mi boca". Seguidamente y ante la pregunta de dónde ha nacido y si su educación judía es estricta, Leonard Cohen responde: "Montreal. Justo equilibrio, justa medida". Respuesta que proviene del Libro del Éxodo cuando Moisés dice: Justo equilibrio, justa medida, poco después de haber hablado acerca de los mandamientos. No llevarás dos clases de piedras en tu bolsillo.

Eduardo Brenes (artista convidado)Pasada la enseñanza secundaria el joven Cohen vivirá en la universidad McGill de Montreal.

Su primer libro de poemas, Let us Compare Mythologies aparece ya en 1956, a la edad de veintidos años, un libro dedicado a la memoria de Nathan B. Cohen, su padre, que contiene una cita de El oso, de William Faulkner. Luego vendrá un silencio de cinco años, lapso de tiempo durante el cual Cohen, que ha abandonado McGill, marcha a perfeccionar sus estudios a la Columbia Graduate School, de Nueva York. Sin embargo, Cohen no permanecerá más que unos pocos meses en Nueva York. Y en 1959 obtiene una beca del gobierno de Ottawa que le permite partir y comprar una pequeña casa de pescadores en la isla de Hydra. En Grecia vive durante unos cuantos años, no regresando a Nueva York o a Montreal más que periodicamente para, según sus propias palabras, "renovar sus contactos con la neurosis".

El período de mayor creatividad de Cohen será entre comienzos y mediados de los años 60, alcanzando su punto culminante en poesía con The Spice-Box of Earth (1961), el controvertido libro Flowers for Hitler (1964), Parasites of Heaven (1966), libros que junto con su primera novela The Favourite Game (1963), un libro en parte autobiográfico, Cohen reconoce esencialmente como fruto de su trabajo en Hydra. Beautiful Losers (1966), su segunda novela, es por muchos considerado el punto culminante de su obra. Su primer album discográfico The songs of Leonard Cohen aparecerá en 1968.

Beautiful Losers revela dos polos del pensamiento de Cohen: la alienación, que comienza en el pasado, que se continúa en el presente, y la liberación de esta alienación, que no se realizará totalmente hasta el futuro, pero que ya está en curso: un ser en plena mutación, en conflicto a causa de fuerzas antagónicas. Beautiful Losers, obra cargada de futuro, libro en que Cohen asume la defensa de los indios del Canadá, perseguidos por la colonización francesa, expresa entonces este período transitorio; es el reflejo de las luchas internas de un ser que trata de ir más allá de su propia condición. La alienación natural es experimentada en primer lugar a través de la tiranía del tiempo que, sin pausa, condena al invididuo a lo efímero y parece paralizar su accionar. Escapar de esta tiranía es por sobre todas las cosas lograr liberarse de la opresión del pasado.

El santo, según Cohen, es un ser sin pasado. Pero si el hombre es ajeno a sí mismo subsumido en un tiempo dado, la alienación que los límites de su cuerpo físico le imponen, lo mutilan y fragmentan aún más. Por tanto es necesario adueñarse del cuerpo constantemente. Hay en Cohen un fetichismo de la desnudez como por ejemplo cuando el viejo indio, antes de morir, ordena a su sobrina Catherine Tekakwitha que descubra su cuerpo que será inmortalizado por el gran viaje místico. El santo, para Cohen, no conoce la putrefacción de su cuerpo. Si hay transformación en el cuerpo, es tan solo una transformación negativa, que conduce a la decadencia. La transformación positiva parece en realidad imposible ya que el cuerpo es para el hombre una prisión de la que es imposible escaparse. Pero el cuerpo es también el sitio en el que se revela la mediocridad personal de Yo, cuya fealdad lo paraliza especialmente en su vida sexual con Edith. El cuerpo de Yo es base también para la mediocridad de su vida cotidiana y de sus relaciones humanas. Y esa mediocridad de la vida cotidiana no es otra cosa que el reflejo de una sociedad que oprime al individuo con su moral y sus ritos. Yo y F. son homosexuales. Yo vive sus relaciones marcado por un sentimiento de culpabilidad; Edith fue violada cuando tenía trece años y el trauma la ha dejado frígida. Toda su actividad sexual se resume en una búsqueda de su propio cuerpo. Catherine Tekakwitha también ha estado a punto de ser violada pero sigue siendo virgen.

Eduardo Brenes (artista convidado)

Pero en Cohen a veces la salvación está en la huida hacia un campo idealizado. Este sueño, característico de nuestras sociedades hiperindustrializadas, se expresa con claridad en la última estrofa de "Stories of the street". Y en Beautiful Losers F. y Edith se entregan a la droga, y Cohen resume los efectos, ambiguos, en una canción: "The Butcher". Cohen no descarta el suicidio aunque más adelante lo condenaría basandose en la pena inmensa y el vacío irreparable que esta tragedia deja en quienes quedan vivos. En Beautiful Losers Cohen consolida el paralelismo entre Catherine Tekakwitha y Edith, a pesar de que el fin escogido por Edith que se arroja por el hueco de un ascensor, sea incomporablemente más violento que el de Catherine.

En Songs from a room, la canción de Nancy (Seems so long ago), que tiene como base el suicidio de una amiga de Cohen, es probablemente una de las más emocionantes y tristes del repertorio de Cohen, donde él intenta convencernos y convencerse a sí mismo de que poco importa si Nancy se ha suicidado, porque llegará el día en que ella se reunirá con todos sus viejos amigos en la muerte. Y en The Favorite Game tras la muerte puramente accidental de Martin Stark, uno de los niños de la colonia de veraneo, donde él y Krantz han pasado sus vacaciones, Breavman escribe a Shell: No voy a recitar ninguna lección. Cuando leas mi diario te darás cuenta de lo cerca que estoy del asesinato. Ni siquiera puedo pensar en ello: quedo paralizado. En el sentido más literal. No puedo mover un músculo. Todo lo que sé es que algo prosaico, el mundo confortable, ha sido destruido irrevocablemente y se ha instituido algo importante.

Para los demás el joven Martin Stark estaba "loco", ya que pasaba las horas en un huerto medio seco matando y contando mosquitos, haciendo con ellos estadísticas. Martin rehusaba enérgicamente participar en los juegos organizados en grupo. Breavman fue el único que intentó comprenderle, respetando su deseo de independencia. El mismo espíritu vemos en Bird on the wire.

La voluntad de transformación, de dejar atrás lo restrictivo de lo humano ha llevado a Cohen interesarse por la magia; para él Dios y magia se confunden. La magia es el lenguaje de Dios y es por medio de ella como Dios se revela en la vida cotidiana. Dios no parece ser un dios que oprime al hombre como el judeo-cristiano-dios moral que tiene sus leyes y prohibiciones, y que condena cada pecado. El Dios de Cohen es un dios abstracto, es casi humano y habita en cada ser; es en otras palabras la esencia misma de la posibilidad de liberación. El hombre no está predeterminado sino que tiene la posibilidad de actuar y de alcanzar otro nivel de conciencia, de acceder a una visión del mundo más verdadera a través de una nueva realidad. Cada ser lleva un dios en sí mismo y su constante búsqueda es alcanzar la santidad. Y para esto los personajes de Beautiful Losers se valen de diferentes medios, entre ellos la oración. Así la oración es la expresión más elemental de la inocencia del ser humano en el que éste revela su deseo inconsciente de ser Dios. Para Cohen es el lenguaje de la autenticidad, porque para llegar a la santidad el hombre debe "aclararse" y esto lleva a la idea de la oración-traducción. De esta manera F. entrega a Yo como obsequio un libro de oraciones que en realidad es un diccionario inglés-griego. Pero el camino que lleva a la santidad puede ser sutil y contradictorio. Catherine Tekakwitha intenta, con tormentos y mortificaciones, cortar sus lazos con la sexualidad, tratando de olvidar su cuerpo. Por el contrario, Yo piensa que es por la comunicación sexual con la santa como él puede llegar también a ser santo.

Eduardo Brenes (artista convidado)Buda comprendió que la desgracia del hombre se originaba en sus deseos insatisfechos que a cualquier precio este intenta saciar: el estado superior de no-deseo que constituye el nirvana solo se alcanzaría por tanto abandonando los deseos y buscando la fusión con la naturaleza y el cosmos.

De la misma forma, renunciando a su propio cuerpo, Catherine Tekakwitha espera comunicarse con la naturaleza: Ella tenía prisa por alcanzar una profunda fraternindad con el agua, prisa porque la fuente garantizase la petición que había hecho con su cuerpo.

Así el santo logra ir más allá de la alienación natural como el yogui hindú que hace fundir la nieve a su alrededor o el lama tibetano que llega a comunicarse a distancia tan solo con la fuerza de su mente. La cara de Catherine, desfigurada por la peste y los tormentos, se vuelve bella algunas horas después de su muerte. El santo tiene rasgos ambivalentes porque al mismo tiempo está muy lejos y muy cerca del mundo; está muy lejos porque su estado de nirvana le confiere una distancia en la lucidez que lo aleja de los demás seres humanos. Así Catherine Tekakwitha en el estado de gracia de su agonía, resulta casi invisible para los jesuítas que la velan:

- Creo que ya no nos oye.
- Parece ida.
- Observa su cuerpo.
- Se diría que es una pintura.
- Parece muy lejos.
- Sí, muy lejano.

El santo está a medio camino entre el cielo y la tierra; se mantiene en un rincón del cielo porque ha transcendido los valores terrenales pero es todavía humano ya que tiene un cuerpo. Hacia el desenlace de Beautiful Losers Cohen nos revela cómo el santo puede tener influencias sobre la sociedad, ya que su actitud individual sirve de revelación en una toma de conciencia colectiva.

Mónica Saldías (Uruguay, 1960). Poeta, ensaísta e editora. Autora de livros como Obsesión de Pájaros (1986). El mar en tus zapatos (1988) e En algún lugar de la tierra (1991). Desde 1996 es miembro de la Asociación de Escritores de Suecia (Sveriges Författarförbund). En 1999 recibió financiación del Consejo Cultural del Estado Sueco (Statens Kulturråd) para traducir al sueco su poemario inédito Tendrá tus ojos (Dina Ögon). Creó y dirige desde Suecia la publicación digital de literatura latinoamericana El Artefacto Literario. Contato: monica.saldias@telia.com. Página ilustrada com obras do artista Eduardo Brenes (Costa Rica).

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