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As
cartas da Agulha
Aos Editores,
Boa sorte e longa vida para Agulha.
Gostei do nome, apesar de só intuir o sentido… Senti falta de assuntos
ligados à cidade (urbanismo) e à arquitetura.
Um abraço,
Regina Meyer
(rmpmeyer@that.com.br)
Caríssimo Floriano,
Li, com entusiasmo, a Agulha #
10, que a cada novo número nos faz penetrar num universo de
plena beleza e rara sensibilidade, como o excelente ensaio "Sobre a santa
nudez", assinado pelo ótimo Contador Borges, texto primoroso e poético;
bela e reveladora a entrevista com o nosso grande escritor Sânzio
de Azevedo, estudioso maior do nosso simbolismo, o Sânzio é,
sem dúvida alguma, um crítico de refinada cultura, parabéns
pelo diálogo de infinitas veredas; registro os meus parabéns,
também, pelo ensaio do Víctor Sosa: "A poética crepuscular
de Kaváfis, pela resenha do Alfredo Fressia: "Fernando Ainsa: cantata
pelo fim de um mundo". Enfim, a Revista Agulha merece o nosso mais
demorado aplauso e votos de longa vida na rede de todos os nossos corações.
Em tempo: Li e imprimi vários textos da Agulha # 9, entre
os quais, o magistral ensaio do Sérgio Lima: "Clarice Lispector,
Cirlot, Kristeva e Duras: a voz do coração selvagem, bem
como "Herberto Helder e a grande poesia portuguesa contemporânea",
de autoria do amigo Claudio Willer.
Leontino Filho
(r.leontino@ig.com.br)
Floriano,
Felicidades por Agulha # 10.
Muy oportuno el artículo de José Luis Vega; al menos en Estados
Unidos, la consideración a la magia - y por tanto al individuo -
literalmente ha desaparecido. Mas es la paulatina conciencia de esta carencia
en las actuales humanidades la que, tal como el deshielo primaveral que
se observa ahora en Boston, nos permitirá saber, más bien
pronto, a qué atenernos.
Abrazos,
Pedro Granados
(pedro_granados@hotmail.com)
Floriano,
tenho recebido a Agulha. É
sempre muito agradável estar em contato com material de boa qualidade
tão necessário.
Obrigada,
Nilza Menezes
(cendoc@tj.ro.gov.br)
Olá!
Fiquei muito contente por me darem
a conhecer a Agulha - Revista de Cultura, pela seriedade imanente
e pela riqueza desse vosso/nosso gosto que é a ARTE.
Sou de cá - deste lado do Atlântico - de um Portugal de "encontros
e desencontros", mas que por amar a estética é vosso irmão.
Daqui, alegre vos saúda, com
um abraço
Aurelino Santos da Costa
(aurelinocosta@netc.pt)
Estimado Floriano:
Muchas felicidades por la edición
electrónica de tu revista. Realmente es maravillosa. Ojalá
tuviéramos la posibilidad de tener una edición bilingüe
(portugués-español) de ella. Creo que su influencia alcanzaría
una población más amplia en América Latina.
¿Por qué no se lo propones
a Benjamín Valdivia y otros amigos tuyos, que son bilingües?
Por mi parte, estaría dispuesto a corregir las traducciones al español,
con mucho gusto.
Recibe un afectuoso saludo de tu amigo
Margarito Palacios Maldonado
(mpalacios_57@hotmail.com)
Oi Floriano!
Estava pensando sobre aquilo que você
disse na entrevista com Claudio Willer, a hesitação de alguns
colaboradores em publicar em uma revista virtual e o editorial da Agulha
# 10. Eu, para falar a verdade, julgava que uma revista deveria ser impressa,
caso contrário, as informações se perderiam. Entretanto,
os artigos que me interessam, acabo imprimindo para reler ou guardá-los
junto com as revistas que já li e guardei. Mas depois de alguns
anos, tenho que reorganizar o meu arquivo, por falta de espaço,
e muitas coisas acabam no lixo, mesmo aquelas revistas belíssimas
impressas em papel de primeira qualidade, como a Bravo e a Cult,
por exemplo.
Conclusão: a única diferença
que existe entre uma revista impressa e a virtual é a qualidade
do papel e da tinta. E a revista virtual tem a vantagem ainda de atingir
um número de leitores muito mais amplo e diversificado do que a
revista impressa. As pessoas que têm preconceito contra este tipo
de edição, não pararam para pensar, não conhecem
o assunto, falam daquilo que não abem… enfim, puro preconceito!
Mas agora vou lhe dizer algo que vai
lhe deixar de queixo caído: aqui na Alemanha este tipo de preconceito
é muito mais forte do que o existente aí no Brasil. Pasme!
Pois vocês, Claudio Willer, Soares Feitosa e você, já
criaram tal revista e outros tesouros virtuais surgiram aí no Brasil.
Li alguns artigos alemães elogiando o Brasil. no que diz respeito
à Internet, o extenso aproveitamento deste veículo de informação,
a maneira descontraída dos usuários brasileiros e o grande
número destes. A Alemanha é um país conservador que
se agarra a tradições, o que, por um lado é bom, mas
por outro… Além disso o mundo literário é feito por
pessoas mais velhas do que seus amigos, que são dez anos mais velhos
do que você. Os literatos aqui possuem mais rugas do que… o nosso
maracujá e isso não é diferente com o público
leitor. Os jovens são
reprimidos, não são
muito respeitados porque são jovens, consequentemente inexperientes.
Na leitura de um jovem poeta alemão, famoso, quase não havia
nenhum estudante, e olha que se tratava de um poeta jovem! Um dos poucos
neste meio. Como é que estes escritores e leitores idosos, a maioria
avessa ao computador, vão aceitar uma revista virtual? Acredito
que o preconceito aí no Brasil é superficial e não
demorará muito, será extinto, se Deus quiser! E espero que
não só no Brasil.
Bis dann! Até mais!
Viviane de Santana Paulo
(vsantana@brasemberlim.de)
CARTA DE BERNARDO REYES A JOSÉ
LUIS VEGA
Estimado
José Luis:
Leyendo tu lucido texto "Notas sobre
el ocultismo en la poesía hispanoamericana moderna " aparecido el
la revista Agulha # 10, de nuestro amigo común Floriano Martins,
quería hacerte mención a un hecho talvez de poca importancia,
y que para mi sorpresa ha sido muy desconocido, o poco divulgado en Puerto
Rico.
La fundación de la sociedad
Teosófica en 1875, en NuevaYork, y su rápida ramificación
a diversos lugares del mundo dio un gran impulso a las cuestiones relativas
al espiritualismo y al ocultismo. La extravagante personalidad de H.P.
Blavatsky y el carisma de algunos sucesores como Annie Beasant, C.W. Leadbeater
y Krishnamurti contribuyó al auge de los principios teosóficos.
La teosofía definió el ocultismo como un conjunto de enseñanzas
que en edades remotas se mantuvieron secretas en limitados círculos
de pensadores avanzados y discípulos iniciados. A través
de los siglos dichas enseñanzas se transmitieron oralmente o mediante
demostraciones prácticas. Su existencia escrita se suponía
consignada en libros herméticos, llenos de velos que impedían
la recta lectura a quienes no fueran iniciados. Una de las funciones básicas
que se impuso la Sociedad Teosófica fue difundir las enseñanzas
ocultas como una de las formas de combatir el materialismo de la sociedad
moderna.
Sostienes con mucha exactitud. Sin
embargo ocurre un hecho bien importante en los años finales de la
Sociedad Teosófica, y esto fue que el propio Krishnamurti -quien
como sabrás fue divulgado como el nuevo mesías en toda Europa
y recibido triunfalmente en Nueva York- puso fin a lo que demostró
era una farsa.
El golpe fue desvastador, pues toda
la Sociedad Teosófica en ese momento se sostenía en el líder
máximo, en el hombre que había sido escogido justamente por
la Beasant y Leadbeater, para guiar a la humanidad (por decirlo de un modo
algo grandilocuente).
El tema de Krishnamurti fue bastante
atípico, en relación a los "maestros" que vinieron de oriente.
Hay muchas películas documentales, y una bastante mala, que es de
caracter biográfica, cuyo autor no recuerdo.
Lo curioso fue que Krishnaji, como
lo llamaban cariñosamente, estuvo en Puerto Rico, en específico
en la Universidad de Puerto Rico. Sus conferencias dictadas en ese recinto
fueron transcritas y son conocidas (no las tengo a mano). Vale decir, a
partir de la escisión con la Soc. Teosófica, K. se encargó
durante toda la vida de desacreditar el concepto del "esoterismo" en tanto
herramienta mágica. O si tu quieres, permitió una relectura
muy dinámica, muy occidental, del tema esotérico.
Y te señalo además un
detalle por cierto mínimo: Gabriela Mistral, perteneció por
largo tiempo a la Soc. Teosófica, y biógrafos importantes
(como Volodia Teitelboim, citandola de entrevistas variadas) sostienen
que el concepto cristiano de la Mistral proviene de una especie de sincretismo
de resultados muy bellos (en el valle de Elqui, donde descansan sus restos,
en su museo puede uno encontrarse con el Bgavad Guitta - disculpa la ortografía
- en un lugar destacado, y muy hojeado).
La pregunta que surge es en qué
momento la Mistral se aleja de los teósofos, antes o despues de
la partida de Krishnamurti.
Estando en San Juan, conversamos con
un amigo que estuvo presente en las conferencias de K. Supe que el sabio
hindú había plantado una ceiba, y que seriamente pensó
en establecer una sede en la isla en lo que paradojalmente llegó
a convertirse en una gran institución (en la india hay universidades
y otros establecimientos con su nombre).
Quise ir a conocer el lugar.
Quise llevar por si acaso hubiesen
talado la ceiba original un retoño y plantarlo con algunos amigos.
No fue posible.
En fin perdona estas palabras, que
vanamente intentan justificar el hecho de no haberme podido encontrar contigo
en territorio boricua, a pasar de haber estado varias veces por esos lados
(creo que una vez nos encontramos de paso en una librería).
También estuve con tu editora,
Patricia Gutiérrez, quien me regaló un ejemplar de "Techo
de dos Aguas" o algo así, que reunía artículos y semblanzas
de PR., magníficamente editado.
Te agradezco por tanto todo tu artículo,
y disculpa la grosería de irrumpir por tu email sin haberme presentado
previamente.
Son los deslices del afecto.
Me presento:
Bernardo Reyes
(Autor de Retrato de Familia (Neruda
1904-1920), editado en su primera ed. por la U. de PR.)
(breyes@telsur.cl)
A ESSÊNCIA DO IMAGINÁRIO
(CARTA DE NILZA AMARAL A PARTIR DE TEXTO DE FERNANDO FREITAS FUÃO)
"A
Casa da Flor", ensaio de Fernando Freitas Fuão, publicado no número
10 da revista Agulha, agita padrões e conceitos, sobre os
quais somente pensamos quando estimulados, como no caso dessa matéria.
Gabriel, o construtor da casa surrealista,
na certa "foi tomado de assalto" e procurou através desse corpo
físico exterior realizar a sua utopia interior.
Exatamente como a casa dos contos
de fadas - a casa da imaginação de Gabriel dá rédeas
ao imaginário. O construtor da Casa da Flor construiu a "sua casa
espiritual" como o recinto apropriado para abrigar as suas fantasias -
"o lugar que não existe".
O homem procura diferentes meios como
catarse. Quer livrar-se da opressão do mundo real e transportar-se
à condição ideal. Então constrói um
mundo à parte, onde recriará seu admirável mundo novo,
como Huxley. O ser utópico, devemos frisar, não é
um ser desagregado da sociedade, um sonhador ou um ingênuo, mas sim
um indivíduo insatisfeito, como podemos conferir com os exemplos
dos grandes utopistas: Platão, Thomas More, o criador do termo Utopia,
que construiu a abstração de como seria "uma sociedade sem
a propriedade privada"; Francis Bacon (lorde chanceler do rei Jaime I da
Inglaterra) que idealizou "uma sociedade inteiramente regulada por meios
científicos". Por serem as sociedades utópicas fundamentadas
nos meios científicos, por vezes levam a incabível denominação
de sociedades de ficção científica.
Tivéssemos a liberdade de construir
refúgios independentes em todos os sentidos, quer dos padrões
vigentes da arquitetura, quer dos padrões estabelecidos pela sociedade,
teríamos a utopia concretizada, pois há esse sonho implícito
na própria palavra: o sonho da liberdade. Certamente Gabriel, o
construtor da Casa da Flor, inconscientemente tentasse realizar esse sonho
construindo o seu abrigo espiritual com os objetos do mar - o grande provedor,
e da natureza.
Com o advento do capitalismo selvagem,
a liberdade vital em grande parte da população integrada
nesse processo mudou de conceito - surgiram novas necessidades vitais.
Quando o sonho é realizável deixa de ser sonho. E se existem
condições para a obtenção da liberdade cabe
ao indivíduo conquistá-la, proeza não muito fácil,
responsável pela ruptura de teses como: querer é poder.
Exatamente como Gabriel o construtor
da Casa da Flor, o escritor, prosador ou poeta, constrói seus
universos utópicos, suas obras repletas de personagens ideais. O
ingresso nesse mundo fantástico é a vontade de nele existir
enquanto durar o tempo de leitura, seja do romance, da novela ou do poema.
Os seres irreais que criam vida dentro daquele universo são construídos
a partir da essência do imaginário. A escritura é a
casa que abriga o criador. As pedras que a constroem, como as conchas de
Gabriel, são as palavras que vão dando a forma aspirada por
esse arquiteto do imaginário, e cuja arquitetura pode fugir muito
do conceituado provocando críticas e exigindo explicações.
Proust fala de palavras que formam uma crosta e bloqueiam os canais de
nossa vida íntima, ao passo que outras leves fluidas e respiráveis
circulam livremente em nosso sistema. Rimbaud em "Alchimie du Verb" nos
disse: "antes de escrever uma palavra saboreio-a como um cozinheiro saboreia
um produto que vai deitar no molho; examino-a à luz como um decorador
examina um jarro chinês que quer realçar (…) e não
emprego senão palavras que conheço o sabor íntimo
e o poder de evocação e ressonância". Shelley compara
as palavras a uma nuvem de serpentes aladas. Milton as considera como ágeis
e aéreos servidores, voando à nossa volta e a nós
subordinados.
Remeto-me às flores parecidas
com flores de glacê com que Gabriel enfeitou a sua casa. Se a criação
naïve de Gabriel nos leva ao devaneio e, como Fernando Freitas Fuão
relata, ao espiritual, a estrutura de sua casa coteja perfeitamente com
a estrutura de uma obra de criação literária: a argamassa,
a forma, os elementos - as palavras. Os bancos colocados ao longo dos muros,
a varanda com o jardim de flores, representam os equilíbrios e os
desequilíbrios existentes no universo de palavras: o repouso e o
sobressalto, a respiração, a inspiração, a
preparação para a leitura. Na saída, na varanda de
flores, o espaço à reflexão do visto, no caso da casa
construída caco a caco, e do lido no caso da obra, construída
palavra por palavra. O fantástico e o maravilhoso estão dentro
de nós pedindo passagem, e o homem faz de sua realidade um conjunto
de mitos em que acredita, e se assim não fosse, o espírito
criativo se apagaria. Os surrealistas contribuem com grande parte do nosso
imaginário, quando revestem qualquer fato banal do quotidiano, de
outro valor repensado em delírio. O comum torna-se fantástico
ou maravilhoso porque sugere uma outra faceta de sua proposta anterior.
Essa passagem se dá pelos sentidos sem que sejam necessárias
explicações do mundo "normal". A casa de Gabriel é
fantástica porque foge dos padrões e nos faz delirar.
Se fiquei impressionada com a matéria
do Fernando Freitas Fuão é porque construí um mundo
cheio de flores e perfumes dentro do meu romance O Florista. Cada
pétala de cada flor tinha um significado. Cada espécie remetia
a uma lenda de paixão referente à sua origem. Como diz o
autor: " Enquanto o fogo florescia a flor se iluminava". Essa catação
de conchas de Gabriel, esse cuidado descuidado em montar cada flor nas
paredes, tocou-me profundamente como criadora.
Se tudo é efêmero, não
podemos deixar a imaginação fenecer. Temos que teimar em
desenvolver o nosso projeto criativo que será infinito se alimentado.
Ou então perderemos até a luz que ilumina o nosso espírito
como o garoto que não se lembrava com que freqüência
o sol alumiava aquelas paragens porque só tinha treze anos.
Nilza Amaral
(nilzamar@osite.com.br)
Cartas
para Agulha devem ser
encaminhadas a seu editores, Floriano Martins (floriano@secrel.com.br)
e Claudio Willer (cjwiller@uol.com.br).
Página ilustrada com desenhos de Roberto Rébora (México).
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