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revista de cultura # 10 |
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fortaleza, são paulo - março de 2001 |
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JOSÉ HOMERO: ENQUETE E POEMAS
Si bien, como crítico, me identifico con el neobarroco; como poeta busco trascender las condicionantes "ideológicas" de este movimiento. Me refiero a que más allá de asentar la condición lingüística del poema, debemos establecer un vínculo con una tradición y una realidad polivalentes. Me interesa recuperar la emoción como elemento primordial del poema. Creo que la poesía es nuestro cordón umbilical con el mundo y nuestras sensaciones, la difusa manifestación de nuestra entidad. Poetas contemporáneos que me gustan: Eduardo Espina, Roberto Echavarren, José Kozer, Gerardo Deniz, Marosa di Giorgio, José Luis Rivas, Coral Bracho, Haroldo de Campos, Rafael Cadenas, Pedro López Adorno, Eduardo Milán y entre los desaparecidos, Octavio Paz, José Carlos Becerra y Néstor Perlongher, como númenes. La lista realmente sería más extensa. 2. Quais contribuições essenciais existem na poesia que se faz em teu país que deveriam ter repercussão e reconhecimento internacionais? Una condición metafórica y una tradición clasicista que la convierten en fermento importante de una actual conciencia crítica del lenguaje. Ahora bien, en este momento, fuera de los grandes poetas vivos y activos - Deniz, Lizalde, Segovia, David Huerta, José Luis Rivas, Coral Bracho y algunos otros nombres, la poesía mexicana es acrítica, complaciente, estetizante: tonta, vamos. Nos hemos desvinculado en cierto modo - o más bien nunca lo estuvimos, de la gran insurrección lingüística de los últimos años. Y no hay curiosidad sino complacencia, una reacción precisamente típica de la era neobarroca: la busca de estabilidad reciclando los productos más fáciles de digerir. 3. O que impede a existência de relações mais estreitas entre os diversos países que conformam a América Hipânica? En la era cibernética yo diría que nada. Excepto la molicie de no conocer escritores fundamentales de nuestras letras. Como si fuera una visión colectiva me parece que cada poeta ofrece un ángulo de su realidad. Gracias a autores como Leminski, Emeterio Cerro o el mencionado Espina, nuestra idea de la poesía va más allá de los límites tradicionales. Cuando prensamos que poesía es componen versos métricamente escanciados entonces no puede haber curiosidad sino complicidad: se busca a los pares que también hacen pareados - y se aparean prohijando neosonetistas o sonetontos. POEMAS DE JOSÉ HOMERO
Carrizal, circa 1997 Esa noche:el estruendo de las aguas alcanzaba mis oídos cerdo masticando hirvientes tallos primitivo hedor el cielo nitrócido expedía como si gotas que nuestros eléctricos matraces impulsaban humectado hubieran tan follaje oscuro que turba y necia la marea exprime del olivo aceites para aderezar el vaho por el aire expirado raudo cuando asia el confín naranja y malva de la tormenta (llama) sobre la calcárea superficie gorgoritos recuerdo haber besado tus labios cálidos y nitróferos dejando que mi cuerpo flotara en esos gases nebulosa cediendo su expansión y aceptando el núcleo gravitatorio de tu cuerpo deseando vencer al ángel que cruzaba a la siniestra allí donde arrecia la corriente y pronta la vida a tumbos marcha cojitranco y tonto con un aleteo bifronte de zopilote ciego no alcancé la orilla: largo rato permanecí sin escuchar tu voz creyendo de pronto que nada excepto tu respiración crecía hasta estallar en un abrupto de espuma [A Víctor Toledo y Nadia Borislova, circa septiembre de 1999](una canción marinera) Escribo en medio de la noche ínsula mi ventana en el proceloso cosmos corazón encendido en la oscuridad del bosque Tiritan las formas acuciadas por las finas guedejas hendijas aguijones de la lluvia y los objetos toda luz engulle la lengua aftosa de la niebla ¿Dónde se han ido los niños conversando ebrios de columpios y de la fragua ardiente de la luz bajo la hirviente enagua de los altos árboles? ¿los amantes aquellos que encendían cigarros comprados a peso en las últimas garitas donde pagamos peaje por andar de noche? ¿recuerdas la venida aquella en frente de Los Berros otra noche de lluvia cuando aliento sudor lágrimas se confundían con el vaho la lluvia los cristales constriñéndonos untando nuestros huesos unidos con saliva en un automóvil que hoy tampoco es tuyo?
Las noches en una habitación que ya no es tuya en una casa ya perdida con una mujer que no es la misma O las noches agotadas en deplorables cantinas o en reclamos a la fronda del naranjo y los últimos árboles como protectores guardianes del secreto del jardín de esa yerba que abonamos con nuestros fluidos? - ¿no oyes que nos llaman cuando el viento encrespa con harapos la avenida y los prepucios del jacarandá siega para impedir que los sueños sigan su montruosa estirpe? ¿Por qué nadie nos avisa que la vida que la ávida bebida que aquello que recordaremos como la vida estaba aquí mientras corría tras de ti y al suelo caía ese volumen de Hardy, emblemático?
Porque sólo tenemos una vida en cada rostro continúo buscándote Me planto y recorro este departamento solitario en la desolada estepa de la madrugada Aguzo el oído en espera de un sonido una señal el frotar de alas de los insectos chisporroteando en los charcos pero nadie chapotea en los escalones no apagan la luz no arrojan el pequeño florero de calabacita
No body No bodies Felt Like You Elegí esta senda y no eché migajas pensando que me encaminaba al hogar donde vivía mi niña de oro la mujer de luna Sin saber que estaba yendo al país de las cenizas el umbrío subsuelo en que ahora busco al alma Pienso entonces en la muerte en el fin de todos nuestros actos el término del sueño la evitada desaparición de esta tierra Escribo ¿comprendes de dónde vienen las palabras? el milagro del poema que aparece tan sólo con un ritmo que sólo avanza si el acento lo permite que cuanto dice sólo lo dice por la música que no hay imágenes sin canto ni intención sin figuras que sólo danzan aquellos que están solos y no encuentran respuesta en las constelaciones y sus pensamientos vuelven pues recuerdan y a quién interrogar a qué demiurgo con qué fuerza o potencia conspirar sobre qué luz plantarse a dónde ir no hay principio tan sólo impulso y no hay término apenas la fatiga desmayo cese de energía ley del deseo que es eterno efímero y nos ciega? El poema que no dictan los demonios y no procede de región alguna del espacio que está en ti que se forma con tu sufrimiento con la mínima tragedia que es tu vida y se expresa en posturas en distribuciones para llenar el vacío para ir más allá de esta vista fatigada temblorosa por la refracción del clima por la acidez del alma ¿Cómo dejo que transcurran los días tímido temeroso que cuelgues el teléfono que huyas ante mi encuentro, que grites, que no dejes de gritar: ya dije que no que no dejes de gritar como no dejas en mis sueños de repetirme que te has ido? ¿Cómo permito que mi cuerpo flote irremisible hacia el océano sin hacer nada sin atreverme remontar el destino la única hazaña que un hombre debiera permitirse dejar mi vida esta vida por la tuya por merecerte otra Escribo en mitad de la noche cuando no suena el teléfono y no hay a quién sonreír ni ocupaciones cuando el cansancio no es suficiente para dormir y pienso en el orgullo que ahoga tu nombre pienso también en el merecimiento que acaso deba una pasión que no se nombra una pasión que no concede que sabe que existe y dura más allá de una historia de la corporeidad que difumina la distancia y sí también la lejanía provoca irrealidad
canción masoquista y la persona desaparece tras una sombra que es la imagen pero: ¿no siempre has sido imagen? Pienso en cómo llamarte cuando te has ido y no conozco a esa mujer con gorra dona pants azules que marcha por las calles pajareando Pienso también en mí en quién me está buscando dónde hablo con quién hablo cuando escribo buscándote en el lechoso oceáno de la página y te implico tan sólo porque leí una necrológica sobre Cornelius Castoriadis y recordé que la muerte amenaza en cada esquina que podríamos caernos en la noche y que acaso nunca sepas que aun no hablándote no hubo día que no cesara de buscarte en mí en la memoria que hay un vínculo que algo queda en la piel como esas partículas gemelas que distantes se influyen mutuamente en los polos distantes del vacío Escribo en medio de la noche mientras tú duermes y yo poco a poco voy muriendo y no quisiera irme sin hablar contigo y afirmar de nuevo que te amo de erguir la voz contra la niebla que engulle todo - y sin embargo: [Jalapa. 10-11 de marzo. 11:15-1:30] José Homero (Minatitlán, México, 1965) é poeta e ensaísta. Dirige a revista Graffiti, tendo publicado um importante livro de ensaios: La construcción del amor. Sua poesia encontra-se em Sito del verano (1998) e Vista envés de un cuerpo (2000). Tem sido colaborador assíduo da imprensa em seu país. Contato: graffiti@gorsa.net.mx. Fotografia enviada pelo autor. Página ilustrada por Alberto Murillo (Costa Rica, 1960). |
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